jueves, 29 de marzo de 2012

PODER E INGENUIDAD




Agradezco no ser una de las ruedas del poder, sino una de las criaturas que son aplastadas por ellas.

Rabindranath Tagore

La palabra legitimidad significa legítimo. Tiene su origen del latín legitimus, de lex, legis: ley. Conforme a la ley, auténtico. Calidad de legítimo lo que es conforme a las leyes. Lo cierto genuino y verdadero en cualquier línea. 
Dice Veli que en el lenguaje ordinario este término tiene dos connotaciones, una genérica y una específica. En el sentido genérico, es sinónimo de justicia o razonabilidad. En su sentido específico, aparece a menudo en el lenguaje político, en este contexto el referente más frecuente del concepto es, el Estado. (VELI, Lucio. “Legitimidad” en BOBBIO et. al. Diccionario de política)
La primera aproximación puede definir a la legitimidad como la atribución del Estado que consiste en la existencia de una parte relevante de la población de un grado de consenso tal, que asegure la obediencia sin que sea necesario, salvo en casos marginales recurrir a la fuerza. Por lo tanto, todo poder trata de ganarse el consenso que le permita ser reconocido como legítimo, transformando la obediencia en adhesión. La legitimidad parece pues, el elemento integrante de las relaciones de poder que se desarrollan en el ámbito estatal.
Mario Stoppino tiene una apreciación sobre lo que el poder representa, en su opinión el poder:
Como fenómeno social el p. es una relación entre hombres. Y se debe inmediatamente añadir que se trata de una relación tríadica. Para definir un cierto p., no basta especificar la persona o el grupo que lo retiene y la persona o el grupo al que están sometidos: hay que determinar también la esfera de actividades a la cual el p. se refiere, es decir la esfera del p. (STOPPINO, Mario. Poder. En BOBBIO et. al. Diccionario de política)
Como podemos observar la opinión de Stoppino esta muy acorde a lo que vivimos todos los días en cualquier lado de la patria que nos encontremos, esa triada que refiere el autor esta presente aun cuando no podamos detenernos a su análisis. El sexenio de Calderón es un gran ejemplo de ello. No sólo por querer imponer su política antinarco de la forma más absurda y combatir la violencia con más violencia.
Empero, más allá de la comprensión aislada del concepto de poder, es necesario dar referencia práctica de los que implica la expresión factores reales de poder, en el contexto de nuestro estado nacional, en el sentido que Lasalle lo expresaba.
Cárdenas Gracia hace la advertencia:
Los factores reales de poder, tanto nacionales como internacionales, suelen colonizar y determinar el funcionamiento de las instituciones. Es bien sabido que en los Estados de derecho contemporáneos importa sobre todo saber o conocer el poder que se encuentra detrás de las estructuras formales del Estado, pues esos poderes son los que definen el alcance de los poderes formales. (CÁRDENAS GRACIA, Poderes fácticos e incompatibilidades parlamentarias)

Los comentarios que comparte Jaime Cárdenas, no están lejos de los cambios constitucionales que se han desarrollado en el país; y que han permitido que estos factores reales de poder se establezcan sin problema alguno y se consoliden aún más en nuestro territorio. El autor advierte: “En México no tendría sentido analizar el constitucionalismo del siglo XX si no lo hacemos en el contexto que entrañó el partido hegemónico, el presidencialismo y un sistema electoral diseñado y controlado desde la Secretaría de Gobernación”.
No obstante, Cárdenas pone el tema del partido hegemónico como elemento de partida, también es cierto que se incorporan a éste, otros grupos que constituyen los factores reales de poder en nuestro país, el mismo describe:

(…) los sindicatos, las organizaciones empresariales, los medios de comunicación electrónicos, las trasnacionales, el gobierno de los Estados Unidos y las organizaciones financieras internacionales. Esos son los auténticos poderes que en buena medida —tal vez no de manera mecánica pero si determinante— condicionan el actuar de los poderes y del orden jurídico formal. Bien podría decirse que los poderes formales y el orden jurídico son el reflejo de los intereses, pactos, acuerdos y decisiones de los factores reales de poder. (CÁRDENAS GRACIA, op.cit.)

Ahora bien, si como explica Cárdenas Gracia estos factores reales de poder influyen en los poderes formales para adecuar el marco legal a sus necesidades, ¿Podemos aceptar estas decisiones como legítimas? O por el contrario, carecen de legitimidad al provenir de grupos cerrados. Es en este sentido la legitimidad juega un papel fundamental para entender el papel del poder.
Pero mientras los ciudadanos caigamos en el juego que Sicilia Zardain quiere, y acudamos a la jornada electoral para anular el voto, seguiremos siendo el divertimento de los factores reales de poder que tiene a más de un candidato disputando la presidencia de la república.
Caer en el juego tonto de del Mesías Lasallista, y creer que con anular nuestro voto le damos una lección a la clase política, es tan ingenuo como pensar que pedir la renuncia de García Luna en un mitin haría posible que esto ocurriera.
Si compramos el discurso de rencor de este personaje fallido, que no tuvo la capacidad de mantener al grupo original del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad; es consolidar a los poderes facticos un sexenio más, y seguir esperando que el cambio necesario llegue, mientras nos ponemos de rodillas para pedir disculpas por alzar la voz. Esa no es mi opción y confió en que la suya tampoco.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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martes, 27 de marzo de 2012

PODER Y DERECHO



El poder muestra al hombre
Warren Bennis

El término poder proviene del latín possum – potes – potuī - posse, que de manera general significa ser capaz, tener fuerza para algo, o lo que es lo mismo, ser potente para lograr el dominio o posesión de un objeto físico o concreto, o para el desarrollo de tipo moral, político o científico.  El verbo se identifica con el vocablo potestas que se traduce en potestad, potencia, poderío, el cual se utiliza como homólogo de facultas que significa posibilidad, capacidad, virtud, talento.
El término possum recoge la idea de ser potente o capaz pero también alude a tener influencia, imponerse, ser eficaz entre otras interpretaciones.
Los acontecimientos de la semana pasada sobre poder y religión, nos llevan a la necesidad de retomar la discusión sobre el Estado de derecho. La doctrina exige que el principio que inspire toda acción estatal consista en la subordinación de todo poder al derecho. Pero esta subordinación sólo es posible gracias a un proceso histórico de constitucionalización de las normas que limitan al poder político. Por ello, el llamado constitucionalismo moderno, es inseparable de los fundamentos ético-políticos del Estado de derecho.
El ejemplo más claro de la vulneración al Estado de derecho lo representa el ingeniero mecánico venido a súper secretario de Estado -me refiero a García Luna- y el caso es como este secretario ha metido en problemas a su jefe -el titular de poder ejecutivo- y ha ejercido presión sobre la Suprema Corte.
Es cierto, como dice la teoría, que la soberanía no agota de manera alguna el terreno del poder, pero si concentra nuestra atención la forma peligrosa que el poder puede adquirir cuando se concentra en manos de alguien a quien no se puede supervisar. Al respecto viene bien referir a Walzer cuando afirma:
El poder del Estado se ve colonizado por la riqueza material, el talento, la sangre o el sexo; y una vez colonizado, rara vez tiene límite. De modo alternativo el poder del Estado es en sí mismo imperialista, sus agentes son tiranos con plenos derechos: no velan por las esferas de la distribución sino que irrumpen en ellas; no defienden los significados sociales sino que los pisotean.  (WALZER, Michael: Las esferas de la justicia)
Tomar en sentido estricto la afirmación anterior puede parecer catastrófico, pero tal afirmación pervive a través de los siglos y parece no cambiar, los factores reales de poder o poderes facticos se hacen presentes en nuestra vida diaria.
Para muestras de ello hay dos casos: 1) la forma en como los medios televisivos –televisa y tv azteca- dieron forma al supuesto rescate donde Florence Cassez; y 2) La omisión que esos y otros medios hicieron de la no reunión entre Benedicto XVI y las victimas de pederastia de Marcial Maciel.
México ha sido el único país que ha visitado el representante del Vaticano sin reunirse con los dolientes, y en ellos esos medios que referí no tuvieron comentario.
No pretendo aquí, centrarme en el análisis que sobre el poder realiza Michael Foucault, no obstante su visión sea diferente a las concepciones que conocemos, sirva la referencia que de manera acertada presenta Ávila-Fuenmayor quien sostiene al respecto:
Para Foucault, el poder no es algo que posee la clase dominante; postula que no es una propiedad sino que es una estrategia. Es decir, el poder no se posee, se ejerce. En tal sentido, sus efectos no son atribuibles a una apropiación sino a ciertos dispositivos que le permiten funcionar plenamente. Pero además, postula que el Estado no es de ninguna manera, el lugar privilegiado del poder sino que es un efecto de conjunto, por lo que hay que estudiar lo que él llama sus hogares moleculares. (ÁVILA Fuenmayor, Francisco: “El concepto de poder en Michel Foucault” en A Parte Rei)
Indudablemente esta referencia sigue siendo aplicable, no solo hasta nuestros días no que en nuestro país; así mientras se reúne un numeroso grupo de mexicanos a recibir al representante de otro Estado; nadie exige el cumplimiento del estado de derecho, estatus en el cual el derecho es el único que puede detener al poder desbordado. ¿Ustedes que creen?
Por hoy es todo nos leemos la próxima. Carpe diem.
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jueves, 22 de marzo de 2012

BENEDICTO XVI Y LA TORTA DEL CHAVO



La iglesia nos pide que al entrar en ella nos quitemos el sombrero, no la cabeza
Keith Chesterton

A pocas horas de que inicie el acto mediático de “dogmática medieval” en el occidente cristero de nuestro territorio nacional. Jóvenes guanajuatenses no sometidos al yugo del dogma religioso han fijado postura ante la visita de Joseph Aloisius Ratzinger –el alemán  que el 16 de abril cumplirá 85 años- designado Benedicto XVI para cumplir su oficio de Papa.
El viernes pasado un grupo de jóvenes, en su mayoría universitarios, se inconformaron por el gasto público destinado a la visita de Benedicto XVI. El grupo, denominado Acción Colectiva Crítica, Cinco, Siete realizo una manifestación a las puertas del Congreso del Estado; precisamente a un costado de la Casa del Conde Rul donde Calderón se reunirá Benedicto el sábado 24.
¿Qué es lo que cuestiona Acción Colectiva Crítica, Cinco, Siete? Lo mismo que varios jóvenes en el mundo, en España, en Brasil, e incluso en su natal Alemania; que el dinero público de todos, sea destinado a visitas religiosas de Benedicto antes que atender necesidades locales.
Y es que cosa de nada costara la visita de Benedicto XVI, nada menos que 136.2 millones de pesos que fueron usados para remodelar, adecuar o remover sitios que serán visitados o por los cuales pasará el representante del Vaticano, entre ellos el Parque Expo Bicentenario, la restauración de la Catedral Metropolitana, de León, la Casa del Conde Rul, la de Cristo Rey y el cerro del Cubilete.
El pase de charola- propio de la Iglesia católica- para erogar la cantidad arriba descrita fue de la siguiente forma: el gobierno del estado aportó 110 millones de pesos; el de León, 13 millones; Silao, 5.5 millones, y Guanajuato (capital) 7.7 millones. Mientras la iglesia aprovechando la coyuntura pasa charola y realiza colecta nacional para la visita.
Sumado a la manifestación de los jóvenes, se han realizado otro tipo de manifestaciones que por desgracia ya no son novedad las llamadas narcomantas que han sido colocadas en Guanajuato y Michoacán y que suman 19, todas firmadas por Los Caballeros Templarios en la que exponen: “Los caballeros templarios anunciamos cese de actividades esto para sumarse a la celebración de Benedicto XVI, nos deslindamos de cualquier ataque violento que sabemos tratarán de elaborar algunos grupos vecinos o cierta fracción de la Procu, para pedir fondos para seguridad. Bienvenido mensajero de la paz”.
Otra de las esplendidas manifestaciones propias del Estado Laico que dice -Calderón vivimos- es la suspensión de clases, en un comunicado, la Secretaría de Educación de esa entidad, detalló que el 23 de marzo las instituciones educativas cancelarán actividades en siete municipios del estado. Las cuales abarcará desde preescolar hasta licenciaturas y doctorados. Y que la medida se aplicará el día 24 para aquellas instituciones educativas que laboran en sábado.
Sumemos que su presencia, tiene la intensión de mandar un influyente mensaje a las reformas constitucionales  en materia de libertad religiosa que se discutirán posterior a la visita de Benedicto, en el Congreso de la Unión. Y de como su imagen será utilizada en el proceso electoral.
No puedo omitir el gran detalle –ironizo- de Benedicto al no reunirse con las víctimas de Marcial Maciel, el pederasta mexicano, que se paseaba por los pasillos del Vaticano como chivo en cristalería.  Benedicto lo ha hecho con otras víctimas de pederastia en otros lugares del mundo, pero en México no lo hará.
Así, mientras que el mesías lasallista- entiéndase Javier Sicilia-  espera que “el papa rompa el protocolo” y se reúna con las víctimas de fundador de los legionarios de Cristo. Las víctimas tendrán que seguir esperando, el perdón de una iglesia que les dio la espalda y que hizo oídos sordas ante una realidad que afectaba sus intereses, los económicos principalmente. Benedicto se convierte en la famosa torta del chavo, esa que él imaginaba, grande y con “mucho, mucho jamón”. Ese no es Benedicto XVI, no es benévolo ni posee mucho, mucho amor. Por lo menos así lo ha demostrado.
Olvidar que Joseph Aloisius Ratzinger fue cómplice omiso de Marcial Maciel, es no tener memoria, es creer en el tonto concepto del “perdón” que pregona la iglesia católica pero que ella misma se niega a dar.
Así las cosas viva el “Al César lo que es del César y adiós… que te vaya bien”. Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

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martes, 20 de marzo de 2012

JUSTICIA-IMPUNIDAD



Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa.
Montesquieu

Los principios liberales del Estado de Derecho se da en lo que se conoce como Rule of the Law (gobierno de la ley), que es la definición de la tradición política y jurídica anglosajona del marco institucional y legal de protección de las libertades. En este sentido el gobierno de la ley tendría dos sentidos particulares:

1) La idea de que la ley excluye el ejercicio del poder arbitrario; en consecuencia, el castigo arbitrario infligido a los ciudadanos sólo por la voluntad del poder o por una burocracia sin control es incongruente con el gobierno de una ley regular, y 2) el gobierno de la ley sostiene la igualdad de todas las personas ante la ley y la sujeción de gobernados y gobernantes a la ley ordinaria aplicada por tribunales ordinarios. (Rodríguez Zepeda: Estado de Derecho y democracia)

El concepto de Estado de Derecho como gobierno de la ley depende, fundamentalmente de la idea política que los ciudadanos debemos tener sobre la necesidad de un gobierno limitado; de que el ejercicio y existencia de un Estado cae en el terreno jurídico.
Es por esta razón, que la noción de Estado de derecho ha sido muchas veces restringida a la doctrina jurídica; pero ello ha limitado no sólo la comprensión de su complejidad histórica, social y política, sino que ha llevado a algunos intentos de justificación de regímenes autoritarios o despóticos con sistemas legales coherentes bajo el argumento de que en ellos prevalece la legalidad en el control de la vida social.
Y un ejemplo caro de ello, es lo ocurrido con las declaraciones de Felipe Calderón en su visita a Papantla Veracruz (la tierra de la vainilla). Aferrado a querer “tomar el toro por los cuernos” en el caso Cassez, Calderón afirmo que “nunca la interpretación de la ley sea la rendija por donde escape, nuevamente, la impunidad”.
El llamado del señor Calderón Hinojosa no es menos que incongruente, sus declaraciones sobre impunidad están en consonancia con la forma en que se ha desarrollado su sexenio. Habla de impunidad teniendo a un lado a García Luna -ingeniero mecánico venido a secretario de seguridad federal – el principal sospechoso de gastos abusivos, exceso de violencia y el espectáculo mediático como política de seguridad. Calderón Hinojosa habla de impunidad y un ejemplo claro de como aplicarla es manteniendo a García Luna en la secretaria de seguridad pública.
En su concepción sumamente básica de justicia: “dar a cada quien lo que le corresponde de acuerdo a su propio derecho”. Calderón olvida que desde que inicio su “guerra que no es guerra”; los familiares de los “daños colaterales”, víctimas del ejército o de la delincuencia, han reclamado eso que expresa con tanta simpleza: justicia.
Al hablar de justicia, Calderón sólo describe lo que ha faltado en este sexenio; al referir impunidad, detalla el principal elemento de su mandato. El michoacano que en agosto cumplirá 50 años, olvida que el gobierno de la ley supone la existencia de una cultura política de la legalidad que haga de cada individuo un verdadero ciudadano y no un simple espectador de los discursos incongruentes de quien pretende presionar a la Suprema Corte con sus declaraciones.
En fin, este es el sexenio de la justicia suprimida y de la impunidad manifiesta; el sexenio de la incongruencia, la violencia, la miseria e inseguridad. El sexenio donde el gobierno de la ley, estuvo siempre ausente.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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viernes, 16 de marzo de 2012

DEMOCRACIA Y TRANSPARENCIA



Para los que no tenemos creencias, la democracia es nuestra religión.
Paul Auster
El concepto de transparencia, con su sigla original en idioma inglés Clear, es dado a conocer por primera vez en enero de 2001, a través del Índice de Opacidad. Idea contraria como se puede observar al primer concepto.
La doctrina moderna, encuentra sustento en los instrumentos internacionales en materia de derechos humanos, entre los que destacan: a) El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre; b) el artículo 10 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales; c) el 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; y d) el 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
El marco anterior referido, reconoce que la concepción moderna de la libertad de expresión implica una trilogía de libertades interrelacionadas, que bien se puede agrupar en dos vertientes: por un lado el derecho a informar y emitir mensajes (que supone el derecho a difundir informaciones y opiniones y que toma en cuenta el punto de vista del emisor) y por otro, el derecho a ser informado (que comprende los derechos de investigar y recibir informaciones y opiniones desde la perspectiva del receptor).
Al referirnos a la transparencia, es importante tener presente su vínculo indisoluble con el derecho a la información; el cual ha tenido una evolución histórica y jurídica significativa desde sus orígenes a la actualidad.
Así pues, hoy en día no puede concebirse una democracia si además del gobierno de las mayorías y el imperio de la ley, no se garantiza un mínimo control de los ciudadanos sobre la acción de sus gobernantes, más allá de las elecciones.
Una clave para la efectividad de este control reside en el acceso ciudadano a la información que el poder político maneja. Es común decir que la información es un activo muy valioso en las sociedades actuales y en eso hay coincidencia, de ahí que Rodríguez Zepeda sostenga que:
La información es poder político o, al menos, una condición para que éste pueda ejercerse. Por ello, uno de los debates centrales en nuestra vida pública es el relativo a la relación que el Estado debe tener con la información socialmente valiosa que está a su disposición y acerca de la manera en que debe utilizarla. (RODRÍGUEZ Zepeda: Estado y transparencia)
Aquí como se puede observar, hay una lucha entre quienes desde la responsabilidad cívica podemos ejercer nuestro derecho de acceso a la información; y por otro lado la burocracia política que en su intento por mantener sus acciones en el lado oscuro esconde la información o la clasifica para que no podamos acceder a ella. Quizá por ello Norberto Bobbio, afirma:
La tecnocracia y la democracia son antitéticas… La  democracia se basa en la hipótesis de que todos pueden tomar decisiones sobre todo; por el contrario, la tecnocracia pretende que los que tomen las decisiones sean los pocos que entienden de tales asuntos. (Ibídem)
El derecho de acceso a la información debe de estar permanentemente en la agenda democrática de México, de sus ciudadanos y de los partidos, además de los candidatos presidenciables; es pues un derecho fundamental, que debe estar vigente al menos por dos razones: porque protege un bien jurídico valioso en sí mismo (que los ciudadanos puedan saber y acceder a información relevante para sus vidas) y porque sobre él se erige la viabilidad de un sistema democrático, porque cumple una función vital para la república, que los ciudadanos conozcan el quehacer, las decisiones y los recursos que erogan sus autoridades elegidas mediante el voto.
Vale la pena referir lo que Joaquín Estefanía sostiene:
El círculo negro de las democracias latinoamericanas está en la ciudadanía social. En las democracias originarias del planeta, la vigencia del Estado de derecho, de diversos derechos civiles e incluso de algunos derechos sociales generalmente precedieron al logro de los derechos políticos para todos los ciudadanos, y con ellos la plena instauración de la democracia política. (ESTEFANÍA, Joaquín, “Las nuevas venas abiertas de América Latina”)

Claro es que este derecho de pedir que se clarifique la acción del gobierno tiene su eco en la transparencia en como se debe desempeñar el gobierno; el acceso a la información esta asociado en otro nivel.
Un gobierno transparente, es un gobierno democrático sólo cuando los ciudadanos pueden corroborar que la acción del gobierno en efecto es correcta, cuando podemos confrontar que las acciones que un gobierno abandera como transparente, en realidad son ciertas o están bañadas por el cinismo impune.
Un ejemplo de esto que señalo es el caso de Emilio González, gobernador de Jalisco que no tuvo problema en ser transparente al decirles a los Jaliscienses que donaría dinero publico a la iglesia católica.
Debemos tener presente que el derecho a la información es el conjunto de normas sistematizadas que garantizan a cualquier ciudadano acceso libre a la información de interés público, y que al mismo tiempo establece las obligaciones que tendrán que cumplirse para darle un uso responsable.
La transparencia gubernamental es una consecuencia lógica del acceso a la información. El acceso a la información gubernamental fortalece la democracia y consolida el Estado de derecho. Pero este no opera de manera automática, los ciudadanos tenemos la responsabilidad cívica de ejercerlo.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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miércoles, 14 de marzo de 2012

DERECHO A LA VIDA



El derecho es el conjunto de condiciones que permiten a la libertad de cada uno acomodarse a la libertad de todos.
Kant
Dice la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre en su preámbulo: “Todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están por naturaleza de razón y conciencia, deben conducirse fraternalmente los unos con los otros”.
Esta simple referencia da paso para comprender, que mujeres y hombres deben tener acceso a derechos iguales, no sólo reconocidos sino protegidos por el Estado.
Ahora bien, para una primera interpretación de lo que podemos entender por derechos humanos es necesario atender a lo que la oficina del alto comisionado para los derechos humanos de la ONU señala:
Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.
Los derechos humanos universales están a menudo contemplados en la ley y garantizados por ella, a través de los tratados, el derecho internacional consuetudinario, los principios generales y otras fuentes del derecho internacional. El derecho internacional de los derechos humanos establece las obligaciones que tienen los gobiernos de tomar medidas en determinadas situaciones, o de abstenerse de actuar de determinada forma en otras, a fin de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de los individuos o grupos. 

La idea presentada con antelación expone una idea muy extensa de lo que debemos entender por derechos humanos. Y de como los gobiernos tienen la obligación de tomar medidas que protejan y promuevan estos derechos.
Es por eso que la reforma que incluye la figura de derechos humanos en la constitución de nuestro país es sin duda un paso fundamental para la consolidación de un Estado democrático de derecho, pues da mayor certeza de protección constitucional; es cierto que hace falta avanzar en otros rubros igual de importantes; no obstante, es fundamental distinguir este paso ya que no solo se da reconocimiento formal de esos derechos, sino que también está obligado a garantizar su práctica.
Pero más allá de su aparición en la constitución, lo que hay que destacar, es la forma en como los protegemos y hacemos valer. Por desfortuna, este sexenio no ha podido garantizar los derechos, ni siquiera ese que enarbolan los grupos que lo apoyaron.
Un ejemplo de ello es el derecho a la vida; y cuando aludo al derecho a la vida no me refiero a la ridícula pantomima que los grupos conservadores esgrimen para oponerse a la legislación que regula la practica del aborto; sino al escenario que ha construido Felipe Calderón quien -ante su incapacidad para utilizar la inteligencia en el combate al crimen organizado- recurrió a la violencia para combatir la violencia y desatar una guerra que no es guerra.
El derecho a la vida también se ve vulnerado, cuando los programas sociales implementados durante este sexenio no cumplen su función de atacar a la pobreza y la pobreza alimentaria, el resultado, mexicanos en comunidades alejadas mueren porque sus cultivos han sido arrasados por las inclemencias del temporal,- ya sea de frio o calor- y no tienen que comer.
El derecho a la vida, tampoco se ha respetado cuando los servicios de acceso a salud no son del todo accesibles; ya que a pesar de los discursos presidenciales, y de plumas rosas que destacan lo maravilloso que estamos en esta materia, quieran verlo así. El derecho a la salud, no se garantiza cuando hay que pagar cuota para pertenecer al seguro popular, cuando el IMSS tiene fallas en el suministro de medicamentos y cuando el ISSTE es una institución de la que ni siquiera Lujambio confía.
Así, este sexenio tiene una raya más, no haber garantizado el derecho a la vida. ¿Ustedes que piensan?
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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lunes, 12 de marzo de 2012

EL FEDERALISMO EN MÉXICO


UBIARCO Maldonado, Juan Bruno, El Federalismo en México y
los problemas sociales del país
,  351 pp. Segunda edición.
 Flores Editor y Distribuidor, México, marzo 2011.

Hablar del Federalismo en México no es tarea fácil, se requiere no sólo el manto teórico, sino el conocimiento práctico, palpar como se vive desde abajo. De cara a la jornada electoral que viviremos el próximo julio bien vale la pena echarle un ojo a la agenda programática de los candidatos en material de federalismo y la concepción de los candidatos. Por esa razón, presento a ustedes la obra de Juan Bruno Ubiarco Maldonado, El Federalismo en México y los problemas sociales del país, texto que constituye un ejercicio académico y político que bien vale tener presente.
La obra dividida en cinco capítulos mas conclusiones, nos presenta un panorama completo sobre el tema en comento. En el primer capítulo referido a “conceptos generales", aborda las formas de gobierno: república, democracia, monarquía y autocracia. Recurre a clásicos del derecho y la teoría política para explicarlas. Ubiarco sostiene  que:
“La República significa que los niños, adolescentes y adultos, vivan en un ambiente cordial, donde se respeten sus derechos humanos, sus garantías individuales, sus garantías sociales, sus derechos electorales, esto es una República. En donde todos somos iguales (…)”.
En su segundo capítulo denominado "conceptos teóricos". Explica las ideas que sobre el federalismo debemos entender. Refiere a Montesquieu para explicar las tres especies de gobierno y soberanía, hace uso también de los indispensables Jay, Madison y Hamilton y de su obra El Federalista. El autor sostiene en esta parte: “La razón de estudiar en este trabajo al Federalismo, la constituye el hecho de que nos proporciona un marco teórico de muy buen nivel, ya que nuestro sistema es federalista, tomado básicamente de la Constitución norteamericana”.
Al abordar los aspectos históricos nacionales” en su tercer capítulo, Juan Bruno presenta una visión amplia, pues parte desde la época prehispánica, pasa por La conquista y la época colonial, de igual forma aborda el México independientes y la Constitución Política de 1824; comparte los problemas del Centralismo de 1836; recupera el federalismo y la Constitución de 1857; y concluye en el federalismo y la constitución de 1917.
Respecto de “El desarrollo del federalismo en México y problemas de su aplicación en la práctica” su penúltimo capítulo y uno de los más amplios, el autor la sintetiza la problemática de los estados en los puntos siguientes:

1)  La población se concentra en las capitales de los Estados.
2)  Las participaciones federales son insuficientes para el correcto desarrollo de los Estados. (Es imperativo sanear las finanzas de los Estados)
3)  Los gobiernos de los Estados han servido como fuente de riquezas, para la mayoría de los gobernadores y ex-gobernadores.
4)  Mientras se programa una nueva distribución en las participaciones federales, es necesario que se ejecute de inmediato:
a)  El aumento de las participaciones federales a todos los Estados del país.
b)  Que esas participaciones lleguen los primeros cinco días de cada mes.
c)  Se proporcione a los Municipios un sustancial aumento en este rubro.
d)  Que todos los convenios en relación a las participaciones federales, se den a la luz pública. (Lo que implica transparencia y rendición de cuentas)
Ubiarco Maldonado advierte que para auxiliar a un auténtico y verdadero Federalismo, y a las relaciones intergubernamentales se deben definir nuevos criterios en la relación de los tres órdenes de gobierno. No repara en expresar que el Federalismo del país está fuertemente centralizado por la figura del Presidente de la República y los principales funcionarios federales, quienes han tomado tradicionalmente las decisiones para dirigir el rumbo del país.
Finalmente, en El federalismo y los problemas sociales en México, se presenta un apartado que parece no dejar espacio; pues considera  de entrada a los problemas a nivel diagnostico jurídico sobre el federalismo mexicano, atribuciones de la Federación. Jerarquía de las normas. Nuevas fórmulas del régimen Federal Mexicano. Jurisprudencia ¿Existe realmente el Federalismo Mexicano; en un segundo punto habla de la pobreza y la educación en México; en un tercer apartado habla del regionalismo, los grupos indígenas, las clases medias, la vivienda y la salud en México; pasa a un cuarto punto donde considera al presidencialismo en México. La división de poderes. La democracia en el País. Los partidos políticos y el voto. En un quinto apartado considera el desarrollo  económico del país. Los sindicatos. El proyecto nacionalista. El proyecto neoliberal. El tratado de libre comercio. Finalmente en un punto seis de esta capitulo comparte ideas sobre el federalismo y los problemas sociales en México. Propuestas sobre un nuevo federalismo. Antítesis de la investigación. Federalismo y justicia electoral.
De las conclusiones son sesenta y una, pero no las compartiré, los invito a que lean el texto y  en otro espacio hablamos de ellas. Por hoy es todo. Carpe diem.
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viernes, 9 de marzo de 2012

MUJERES: DERECHO AL DESARROLLO



La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.
Rudyard Kipling

El derecho al desarrollo apareció por primera vez en el ámbito de las Naciones Unidas (NU) en 1964, no obstante tuvieron que pasar trece años para que el tema del derecho al desarrollo fuese asumido por la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y dos más para el reconocimiento formal, por parte de ésta y de la Asamblea General del Derecho al Desarrollo como un derecho humano.
Sobre esa lucha Jongitud Zamora advierte:
(…) el 4 de diciembre de 1986 es aprobada por lúgubre votación la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo (DDD, Resol. 41/128). Una declaración que en el camino de la negociación y en la aspiración de lograr el consenso perdió mucho, incluso frente a otros documentos como la Declaración sobre el progreso y el Desarrollo en lo Social (Resol. 2542 [XXIV]) que es considerada como uno de sus antecedentes inmediatos.  (DD como DH)
Sobre el particular, la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo señala:
El derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable en virtud del cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en un desarrollo económico, social, cultural y político en el que puedan realizarse plenamente todos los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a disfrutar del él. (Artículo 1: numeral1)
Es claro, sin mayor explicación, que el referido marco dista mucho de nuestra realidad; simplemente no hay coincidencia ni remota, para las mujeres que no pertenecen al extracto social de las escritoras, comunicadores, actrices, profesionistas, candidatas, funcionarias o esposas de políticos.
El derecho al desarrollo según la ONU representa que “Los Estados tienen el derecho y el deber de formular políticas de desarrollo nacional adecuadas con el fin de mejorar constantemente el bienestar de la población entera y de todos los individuos […] (Artículo 2: numeral 3)
En el pasado corrupto las mujeres fueron objeto de clientela, manipulación, ese voto duro; luego vino el burro con botas, quien las llamo lavadoras de dos patas, y luego simplemente fueron victimas de esta guerra que no es guerra.
En nuestro país, las políticas de desarrollo nacional adecuado, particularmente el que corresponde al desarrollo de las mujeres esta más que vulnerado, y no lo señalo con base en un discurso feminista y sobreportector; sino en función a una realidad que lastima las entrañas de esta patria, en la que están incluidas millones de mujeres que todos los días luchan, crean, reconstruyen, mueren, sufren, duelen.
Ese sector de mujeres y madres trabajadoras, las de la ciudad y las del campo; para las que no hubo discurso “bonito”, flores, desayunos, acarreo o lisonja. Esas a las que la imaginación no tiene limite para llevar el alimento a sus hijos, las que son encerradas en fabricas hasta terminar las entregas de maquila, las niñas indígenas que no tienen acceso a la educación, las que ocupan el maquillaje barato y la ropa corta para vender su cuerpo y tener dinero para medio comer.
Pero de ese derecho, el Derecho al Desarrollo no se puede ni pensar en el Estado de México, entidad de donde es originario el candidato que limpio las cuentas de su antecesor (Arturo Montiel);  el candidato del copete diluido, de inteligencia mediana, el mismo que perdió a su esposa por no ser medicamente atendida a tiempo; y el mismo que recurrió a televisa para que le buscara un “talento de televisión”.
No se puede pensar en el derecho al desarrollo de la mujer en el estado de México, ese que heredo Pena Nieto – con N- a Eruviel Ávila, cuando reforma publica que “la desaparición de mujeres ha ido en aumento de manera sostenida desde hace cinco años, a tal grado que tan sólo en 2011 cada día se reportó que, en promedio, más de una de ellas no regresó a su casa.”. (Guillermina Trejo: Reforma)
Sostiene reforma que: “Los reportes oficiales indican que las desapariciones de mujeres han crecido mil 225 por ciento entre 2007, desde que se tiene estadística, y 2011 al pasar de 43 a 570 casos, respectivamente.”. (Ídem)
Así, el Derecho al Desarrollo, particularmente el que corresponde a las mujeres, esta más que vulnerado, aun ahí, de donde es oriundo el candidato que quiere ser vendido como imagen sexual a las mujeres, en la próxima jornada electoral. ¿Hasta cuando permitiremos que las mujeres sean carne de cañón?
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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miércoles, 7 de marzo de 2012

VIVA LA SOBERANÍA




La suma de todas estas porciones de libertad sacrificadas al bien de todos, es lo que forma la soberanía de una Nación.
Cesare Beccaria

A mediados del siglo XVIII, Juan Jacobo Rousseau agregó ideas sobre la noción de ley como soberanía ciudadana. Rousseau planteó el contrato social como una salida del Estado de naturaleza y la inauguración de la sociedad políticamente organizada.
El contrato social de Rousseau no suponía ninguna renuncia -como en Hobbes- ni delegación -como en Locke- de la libertad natural de los individuos por medio del contrato social. Para Rousseau, los hombres eran libres por naturaleza, y la renuncia a esta libertad implicaría la renuncia a su propia condición humana.
La solución propuesta por Rousseau señalaba que si todos los hombres renuncian a su libertad natural y la ponen en manos de la sociedad - no en las manos de ningún individuo particular- recibirán de la sociedad la misma libertad que han otorgado, sólo que ahora reforzada y protegida por la colectividad.
En otras palabras, los hombres reciben una libertad cívica o política a cambio de su libertad natural. Según Rousseau el contrato social da lugar a la creación de una voluntad general que es la expresión perfeccionada de las distintas libertades individuales que se integran al contrato. Cuando los hombres obedecen la voluntad general, en realidad se están obedeciendo a sí mismos. En este pequeño ejercicio se sintetiza la soberanía.
El ejercicio de la soberanía se ejerce a través de los poderes electos y representativos; como depositarios de la soberanía, los hombres crean, reforman y desechan leyes según los procedimientos que su historia político-jurídica ha generado. Así pues la soberanía no se delega, solo se representa, pero parece que este principio se les olvido a nuestros candidatos presidenciales.
Por ello resulta sumamente preocupante ver como en el ejercicio de su propia campaña- la de Obama claro- el vicepresidente de Estados Unidos Joseph Biden, marco agenda y derrotero a los aspirantes presidenciales mexicanos. A los que exponen y repiten discursos nacionalistas y prosoberanos. Todos estuvieron ahí salvo Gabriel Quadri de la Torre precandidato presidencial de Nueva Alianza. Andrés, Enrique y Chepina. Nadie se salvo de pasar por las manos de Biden.
Y es que más allá de construir un discurso de patroteria, en lo que hay que enfocarnos es en el mensaje que Estados Unidos quiere transmitir no sólo a sus habitantes, sino a los países latinoamericanos y a México particularmente.
Por más que los reptiles de profesión, defiendan con su pluma y discurso que las entrevistas no representan sometimiento, ni “pasar lista”; lo cierto es que lo que vimos fue diferente, no es grata la imagen de los hombres y la mujer -que quieren gobernar nuestro país los próximos seis años- sometidos a una entrevista en el lugar, hora y orden que el vicepresidente Biden decidió.
Todos nos dimos cuenta de las “forma” que los candidatos tuvieron que cubrir para la entrevista con el personaje aludido; es ridículo pensar que solo fue un ejercicio de diplomacia vicepresidencial; de ser así ahí hubiera estado Quadri, pero el Estado americano sabe que sus posibilidades son nulas.
Vayamos más allá, en las entrevistas de Biden con Andrés, Enrique y Chepina, no se dio línea de manera formal, lo fue de facto; fue un mensaje claro y sin rodeos. Fue una señal que no permitía más que una interpretación: quien gane tendrá que seguir la agenda trazada por el hermano mayor de América.
Fue la escena para refrescar nuestra desmemoria, para que no olvidemos que la doctrina Monroe pasó de moda, para que tengamos presente aquella vieja expresión  popularizada por James Monroe “América para los americanos”. Aunque su concepción de América sea diferente a la del resto de los países del continente.
Ahí quedó la foto, “viva la soberanía”, sigamos callados, omisos, creyendo ingenuamente que no ir a votar o anular el voto servirá la poner a temblar a los políticos de profesión, a los candidatos que sin empecho fueron y se reunieron para cubrir las formas con el segundo al mando de la nación más poderosa del mundo. Sigamos soñando, “viva la soberanía”.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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lunes, 5 de marzo de 2012

83 AÑOS DE LA LEY DE HERODES




En el ejercicio de la política hay que aprender a lavarse las manos con agua sucia
Reyes Heroles

La palabra “ley” proviene del latín lex de legare, ligar. Regla obligatoria o necesaria, puede tomarse como un acto de autoridad que ordena o permite una cosa. También, como condiciones necesarias que derivan de la naturaleza de las cosas. (Vicente Anaya: Diccionario de Política, Gobierno y Administración)
Dice Thomas de Aquino:

“Nada que pertenezca a la razón está en los miembros, por que la razón no usa de los órganos corporales. Luego la ley no parece ser algo que pertenezca a la razón” luego dice “... en la razón no se da potencia, hábitos y actos. Pero la ley en sí no es una potencia de la razón. Tampoco es un hábito de la razón, porque los hábitos de la razón son virtudes intelectuales (...) Ni tampoco es un acto de la razón; por que habiendo cesado el acto de la razón cesaría la ley. (...) la ley mueve a los que están bajo ella a obrar rectamente. Pero mover a obrar propiamente pertenece a la voluntad. Luego la ley no pertenece a la razón, sino más bien a la voluntad, según afirma el jurisconsulto: lo que el príncipe quiera tiene fuerza de ley. Sin embargo tenemos en contra el que la ley debe mandar y prohibir.  Pero el mandar pertenece a la razón (...) luego la ley pertenece a la razón”. (Thomas de Aquino. Tratado de la ley)

La referencia anterior nos llevaría a entender de manera clara que no deberían existir razones para manipular y suministrar de manera discrecional la ley, sin embargo, no es así en esta realidad mexicana.
Así pues, el término ley puede ser empleado en varios sentidos. Por ejemplo, cuando hablamos de una regularidad de fenómenos en la naturaleza podemos decir que nos hallamos frente a una ley natural. Como contraparte, las leyes de los hombres si permiten variaciones, aunque comparten con la noción de ley natural su vinculación a un orden, regularidad, consecuencia.
El pasado fin de semana, el partido que dirigió los destinos de este país por décadas. 83 años celebró el partido que hizo ley la impunidad, la corrupción, y la represión contra quien disentía.
Este pasado autoritario, dedicó su celebración de aniversario, a recordarnos que el presente incapaz, no ha podido resolver asuntos transcendentes como los de la seguridad, su presidente, un viejo dinosaurio con antecedentes salinistas, dijo con el cinismo que les caracteriza: “no queremos otro sexenio de muerte y miedo”.
Aunque se puede aceptar la retorica Coldwelliana de no querer un sexenio de muerte más, lo cierto es que a Joaquín le resulta sencillo culpar la torpeza con que se dirigió esta país en los últimos años; pero omite decir los errores propios del partido que hoy preside.
Parece que Coldwell, en su afán de exculpación, olvida que durante la era hegemónica priísta, impero “la ley de Herodes”, esa donde la voluntad presidencial hecha soberbia reinaba sobre el estado de derecho; esa donde no se movía una hoja sin que el presidente lo ordenara; esa donde se controlaba, manipulaba y suministraba la información dependiendo del estado de animo del “señor presidente”.
Así, mientras Coldwell crucifica un presente inepto encabezado por Felipe Calderón, condena también el quehacer político de su partido, pues en el 83 aniversario del pasado corrupto, se mostro la presencia de los protagonistas de lista al Congreso de la Unión, los artífices de ese pasado impune y excluyente, incluso con sus jóvenes priístas. Así aplica la Ley Herodes 83 años después aun con los suyos, en aras de la “unidad” ese es el nuevo PRI, uno que no cambiara mas que en el discurso, y a veces ni en eso.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem. 
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viernes, 2 de marzo de 2012

OSCURANTISMO




La Iglesia ha sido la enemiga del progreso por el motivo de que se ha esforzado por impedir que los seres humanos piensen por sí mismos. Impedir el pensamiento es impedir todo progreso excepto en la dirección de la fe.

Robert Ingersoll

En las culturas griega y romana, la respuesta a la cuestión de la fuente del poder siempre osciló entre la afirmación de un origen divino de las leyes y la del acuerdo entre los hombres.
Platón, en Las leyes, y Aristóteles en La política, hablaron de las leyes como principios provenientes del raciocinio humano; pero mientras en el primero este raciocinio descubre y postula formas eternas y perfectas que pueblan un mundo inaccesible a los sentidos y la experiencia cotidiana de los hombres; el segundo lo relaciona con las distintas formas de gobierno definidas según los distintos tipos de Constitución posibles. (Platón: Las leyes)
Los estoicos- filosofía que tuvo una notable influencia muchos siglos después de su desarrollo. En los siglos XVI y XVII hay en Europa un vigoroso renacimiento de doctrinas estoicas que influirán en Descartes, Kant y Hegel.- propusieron explícitamente que las leyes no tenían otro antecedente que un acuerdo contractual entre los hombres que luego las obedecerían; mientras, los sofistas habían propuesto en su momento que toda verdad política - incluidas, por supuesto, las leyes - surgía de una retórica cuyo objetivo último era conseguir el consentimiento de los ciudadanos.
Pese a sus diferencias, todos ellos coincidieron en sostener “el dominio de la ley frente al ideal despótico”, es decir, la supremacía del “gobierno de las leyes” sobre el “gobierno de los hombres”. Ésta es una larga discusión que ha marcado toda la historia del derecho y la política. Enunciada con claridad por Aristóteles, fue mantenida durante la Edad Media y fuertemente defendida por Kant en el siglo XVIII. En nuestra época, ha sido muy bien planteada por el filósofo italiano Norberto Bobbio.  
Según el pensamiento escolástico  que predominó durante la Edad Media, toda ley, natural o humana, era una expresión de la voluntad de Dios y, de existir en el mundo algún tipo de orden, habría de provenir de Dios y no de los hombres.
La idea de un derecho divino para gobernar suponía la existencia de una sociedad claramente estratificada y jerarquizada, con un pensamiento religioso común guiado por la Iglesia. Las leyes, eran racionales y universales, en el sentido de que eran expresión de una voluntad divina.
La crisis de esta concepción de la ley, como la de muchas otras ideas medievales, habría de venir con el Renacimiento (siglo XVI). Es importante recordar que fue Maquiavelo, con su obra El príncipe, quien hizo una severa crítica a la idea de que el soberano último en cuestiones políticas es Dios.
Por eso, el que la iglesia católica haya difundido el pasado 14 de febrero, la guía para votar, es un regreso al oscurantismo y es “creer” que los mexicanos no tienen capacidad para decidir quien debe dirigir los destinos de este país. Acuerpados por la futura presencia del señor de las sonrisas: Benedicto XVI. La élite católica de México, en su papel histórico de vasallaje, pretender no perder el espacio que los católicos de Brasil le disputan.
Esta intromisión es una clara vulneración a la ley, con su texto -que bien puede caer en la categoría de libelo- la iglesia católica no contribuye al llamamiento a votar, sino que pretende segregar al país en dos facciones, los que están con ella y los que no están con ella.
Iglesia católica se vuelve a equivocar –igual que en el pasado- cuando manipula si discurso y pretende engañar a la gente cuando le comunique que se trata de exigir libertad religiosa afirmando, que “no es una libertad para los ministros de culto, sino que es un derecho humano fundamental que beneficia, en primer término, a la pluralidad de los creyentes para expresar libremente su fe (…)”.
Hipócritas soberbios y manipuladores, los jerarcas católicos saben bien que el tema de la libertad religiosa no esta a discusión, que este es un tema del siglo antepasado. Porque en realidad, lo que pretenden es abonar con su discurso dogmático- basado en la ignorancia- al fortalecimiento del retroceso sí, de libertades civiles. Por eso, comprar el discurso de la Iglesia católica en estos días, es querer vivir en el oscurantismo permanentemente. Al menos yo no pretende hacerlo.
Por lo mientras hoy es viernes, los invito a disfrutar un buen corte de carne, acompañada con la bebida que ustedes apetezcan. Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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