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martes, 21 de noviembre de 2017

PENSAR LA CONSTITUCIÓN



Samuel Hernández Apodaca
@iusfilosofo


Conmemoramos ayer un aniversario más del inicio de la Revolución Mexicana, el 107. Y en las charlas que semanas previas he sostenido con alumnos, académicos y algunos ciudadanos, nos hemos planteados si los logros obtenidos por el movimiento revolucionario y luego planteados en la Constitución de 1917 siguen vigentes en nuestros días, o de plano ya fueron aplastados por tantas reformas estructurales.
En estos cien años de Constitución ¿Cómo hemos evolucionado social y políticamente? ¿Cuánto han afectado las reformas estructurales a nuestra Carta Magna? Porque sin duda quienes me leen han escuchado en más de una ocasión los sendos discursos que ensalzan nuestra Carta Magna, muchos de los cuales la santifican.
Pero la realidad es que la excesiva forma de idolatrar a la Constitución, no es gratuita, porque la Constitución como pacto nacional, fue un acuerdo que logro mantener unidos a quienes ganaron la lucha revolucionaria que inicio en 1910 y que se consumó con el establecimiento político y jurídico de los revolucionarios de 1917.
¿Saben cuánto duro el proceso para darnos una Constitución? Veamos: el 15 de septiembre de 1916, se expidió el decreto para la integración de un nuevo Congreso Constituyente; el 22 de octubre se realizaron elecciones para integrar el constituyente y el 1 de diciembre de 1916 en el Teatro Iturbide, iniciaron los trabajos que dieron origen a la carta magna del 5 de febrero de 1917. Así surgió la Constitución de nuestros días, tras solo un par de meses de trabajo. Constitución de un bimestre es lo que tenemos.
A 100 años de la promulgación de la Constitución mexicana, un grupo de académicos decidimos participamos en la obra: Viviendo la constitución, a cien años de su promulgación, lo hacemos como un ejercicio intelectual que busca abrir el debate sobre la realidad jurídica, política y social que vive el país. Abordar temas que rompen el tabú sobre la Constitución y que dotan de elementos para la acción cívica.
En los trabajos que se presentan la Doctora Bárbara Leonor Cabrera Pantoja, (@BarbaraCabrera) Aporta: “La Constitución, a debate (expresiones, disconformidad y numeralia”.  El Doctor Silvino Vergara Nava(@SilvinoVervaraN) habla de: “La constitución a su suerte”; el Maestro Alberto Zenteno Meza (@mtroalbertozent) participa con: “Constitución...100 años sin eco”. Mi aportación se refiere a: “Desobedecer la Constitución a 100 años del constituyente”.
A 100 años, la Constitución no solo debe ser objeto de discursos nacionalistas, sino un elemento fundamental para salvaguardar la soberanía nacional y la plataforma para el desarrollo de los habitantes de este país en cuales quiera de sus aspectos.
Los invito a que nos acompañen a la presentación de esta obra el próximo domingo 26 de noviembre de 2017, la cita es en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en la Expo Guadalajara en el salón José Luis Martínez [planta alta] a las 10:50 de la mañana. La obra también la pueden adquirir escribiendo a paideiamx@gmail.com

Para conocer más de esta obra, clic aquí http://bit.ly/2mB7NrB


Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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martes, 1 de julio de 2014

POBRE MÉXICO



Ya entrados en menos, los mexicanos fanáticos del fútbol, crédulos del establishment, escépticos de su realidad social, dóciles de su crudeza económica y temerosos de la seguridad pública, regresan al México verdadero, ese que no detiene su ola de violencia, ese que no cesa de actos de corrupción, ese donde el gobierno no repara en callar a quien se atreve a cuestionar su “gobierno”. Ese que administra programas de combate a la pobreza, para mantener miserables a los pobres.
El fin de semana – tras la derrota de la selección de fútbol- presenciamos playeras mojadas de sudor, rostros cubiertos de lágrimas, caras reconstruidas por desilusiones y gritos inspirados en la rabia, manifestaciones de desconcierto, posiciones de enojo, declaraciones de tristeza bañadas en impotencia y al final todo por una ilusión.
De esta forma,  inspirados en una fantasía, algunos mexicanos creían se le ganaría a Holanda y otros estaban seguros que México saldría avante. La realidad fue distinta y los mariachis callaron, porque quizá, lo digo en letras altas, LA SELECCIÓN SEA EL REFLEJO DEL PAÍS QUE VIVIMOS. Existen mexicanos que tras un gol, se repliegan, se confían; mexicanos que se autoengañan al pensar que el adversario se rendirá, mexicanos que se encogen frente al extranjero, mexicanos que exponen la idiosincrasia típica del derrotado. Mexicanos que culpan al “otro” de nuestras desgracias.
Y es que como decía Octavio Paz: “El lenguaje popular refleja hasta qué punto nos defendemos del exterior: el ideal de la “hombría” consiste en no “rajarse” nunca. Los que se abren son cobardes. Para nosotros, contrariamente a lo que ocurre con otros pueblos, abrirse es una debilidad o una traición. El mexicano puede doblarse, humillarse, “agacharse”, pero no “rajarse” (…) (Cfr. El laberinto de la soledad).
Así, ya en la realidad de este pobre México, encontramos a mexicanos que lloran por una derrota de fútbol, pero son indiferentes ante la desgracia de los niños muertos en la guardería ABC. Atestiguamos a mexicanos que descalificación al árbitro fútbolero pero hacen mutis contra el árbitro electoral. Mexicanos que exigen se repita el partido por la jugada mañosa de un holandés, pero que pidieron no se hablara más de la dudosa elección de 2012.
Pobre México con ciudadanos que gastaron más para ir al mundial, que en educación. Pobre México cuyos políticos o hijos de estos que hicieron gala de lo impune que es la clase política en este país. Pobre México cuyos ciudadanos lloran como pamboleros, lo que no supieron defender como mexicanos. Y no es que no me guste el fútbol, pero no quiero ganar el balón y perder mi realidad.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


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martes, 15 de octubre de 2013

REPÚBLICA Y RESISTENCIA



México, según nuestra Constitución, se ha constituido como “una República representativa, democrática, laica, federal, compuesta de Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior; pero unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental”. (Artículo 40.)
La República es entonces, más que un concepto una forma de vivir, como señala Ubiarco Maldonado:
La República significa que niños, adolescentes y adultos, vivan en un ambiente cordial, en donde se respeten sus derechos humanos, sus garantías individuales, sus garantías sociales, sus derechos electorales, esto es una República” (El federalismo en México…, 2011)
Bobbio, sobre la República, sostiene que:
La naturaleza de un gobierno deriva de su estructura, esto es, de la constitución que regula en cierto modo, que cambia de forma a forma, quién gobierna y de qué manera (Teoría de las formas de… 2003)
Partiendo de la idea de Bobbio, es la Constitución, -como vimos al inicio- la madre rectora de la vida de nuestro país; por eso, al momento de su reforma debe tenerse especial cuidado de no vulnerar esencialmente el espíritu del constituyente.
Como sabemos, las grandes revoluciones del siglo XVIII arrojaron los primeros documentos propiamente “constitucionales”. Es decir, los primeros textos políticos y jurídicos en los que la protección de los derechos quedaba garantizada mediante el instrumento idóneo para lograrlo: la separación de los poderes del Estado.
Por eso el debate que se da actualmente entorno a las reformas estructurales no debe de asustar a nadie, que haya propuestas y contrapropuestas entorno a las iniciativas presentadas por el señor Enrique Peña, solo fortalecen esta idea de República.
Montesquieu parece darnos la razón cuando afirma “todo hombre que tiene poder siente inclinación de abusar de él, yendo hasta donde encuentra límites... Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que, por disposición de las cosas, que el poder frene al poder”. (Del espíritu de las leyes)
De ahí que la desobediencia civil, sea un ejercicio de resistencia, pues establece una relación entre el Derecho y la actividad político-legislativa, teniendo como fundamento la ética o la moral pública; lo cual, pese a la ignorancia o malicia de algunos críticos de quien protesta, es decir el desobediente civil, pese a combatir el derecho, no se desliga en absoluto del mismo pues fundamenta su causa en principios constitucionales.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


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martes, 16 de abril de 2013

LA INVESTIGACIÓN PARLAMENTARIA




“La democracia tiene por lo menos un mérito, y es que un miembro del Parlamento no puede ser más incompetente que aquellos que le han votado”
Elbert Hubbard

En ocasión de la presentación de mi libro "Redacción y técnica Legislativa, - el arte de crear leyes- el próximo jueves en el Congreso de Morelos, uno de los organizadores publicó en el muro de una Red social el evento.
El mensaje comunicaba "¿Eres un ciudadano interesado en los asuntos públicos? ¿Eres un diputado interesado en mejorar tu trabajo? ¿Te interesa conocer cómo se redacta una iniciativa de ley?”.
Aunque la mayoría de los mensajes y comentarios eran de felicitaciones y preguntas sobre como adquirir la obra, hubo uno que llamo mi atención, el comentario decía " durmiendo en sus curules y ganando cien mil pesotes al mes, no creo que les interese a los legisladores algo así”.
Como observan, esa es la percepción de un sector de ciudadanos que se quedó enganchado con la imagen que la mass media le presentó desde los años ochenta. Una percepción que ha tardado en diluirse.
El ciudadano común, el mexicano promedio, no sabe cómo se elabora una iniciativa de ley; y en pocas facultades de Derecho del país se considera en el plan de estudios. 
Lo que si observan los ciudadanos, es la información que se muestra en imágenes; Diputados discutiendo airadamente, tomando tribuna, aprobando iniciativas sin razón, aplicando la aplanadora. Lo que no ven los ciudadanos es el trabajo previo, la discusión en comisiones y el trabajo de asesores y Diputados.
Por eso, es importante difundir la labor que significa la investigación parlamentaria, el papel que juega al momento de elaborar una iniciativa de ley, y lo que representa tener información para presentarla.
Es aquí donde la Red de Investigadores Parlamentarios, ha jugado un papel fundamental, no sólo como plataforma de intercambio de ideas o generadora de información, sino también como divulgadora del quehacer investigativo, y la labor parlamentaria.
Este miércoles estaré en la Cámara de Diputados, hablando sobre la importancia de la investigación parlamentaria y el jueves presentare mi libro en el Congreso del Estado de Morelos, contribuyendo con esto a la investigación parlamentaria. Si andan por ahí, los espero para el intercambio de ideas.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

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martes, 5 de febrero de 2013

96 AÑOS DE CONSTITUCIÓN




Se cumplen 96 años de la promulgación de la Constitución que hoy tenemos. En todo este tiempo se han construido discursos verdaderamente elocuentes sobre el respeto a la misma y los valores plasmados en ella.
La retórica se hace presente para ensalzar a “los hombres que nos dieron leyes”, pero poco se dice - como en todo- que fue una pequeña elite quien se encargó de la hechura constitucional. En este punto parece relevante recordar que cuando una sociedad recibe una nueva Constitución sobre la base de un enlace contractual, y esta sociedad tiene desigualdades socio-económicas, difícilmente se acata plenamente el marco constitucional.
Y es que las constituciones se han convertido en la ley suprema de las sociedades modernas. Pero una Constitución es suprema si es legítima y es legítima si cuenta con el respaldo popular y si expresa los principios fundamentales del Estado de derecho.
El consenso en torno a nuestra Constitución –la de 1917- fue un consenso que se impuso a pesar de la relevancia que la Constitución le da al “pueblo”, de ahí que la expresión “pueblo” constituye un principio fundamentalmente basado en la protección y seguridad de los ciudadanos “Unidos voluntariamente en sociedad”.
Pero la expresión “voluntariamente” solo es retórica de la época, ya que como señala Lasalle:
Allí donde la Constitución escrita no corresponde a la real, estalla inevitablemente un conflicto que no hay manera de eludir y en el que a la larga, tarde o temprano, la Constitución escrita, la hoja de papel, tiene necesariamente que sucumbir ante el empuje de la Constitución real, de las verdaderas fuerzas vigentes del país. (¿Qué es una Constitución?)
Por ello resulta pertinente la advertencia que Cárdenas Gracia realiza:
Los factores reales de poder, tanto nacionales como internacionales, suelen colonizar y determinar el funcionamiento de las instituciones. Es bien sabido que en los Estados de derecho contemporáneos importa sobre todo saber o conocer el poder que se encuentra detrás de las estructuras formales del Estado, pues esos poderes son los que definen el alcance de los poderes formales. (Poderes fácticos e incompatibilidades parlamentarias )
De esta forma, hay que clarificar que quienes determinan y determinaron los derroteros constitucionales lo fueron los factores reales de poder de aquella época, así como pretenden hacerlo en nuestros días a 96 años de la constitución de 1917 con las reformas que presentará el Ejecutivo y que serán retomadas por la fracción de su partido en el Congreso de la Unión, pero que reflejan claramente los intereses y necesidades de un pequeño grupo y no de la sociedad.
Estemos atentos a estas reformas estructurales, por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

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martes, 23 de octubre de 2012

¿CÓMO NACE EL DERECHO EN MÉXICO?




“Las leyes, pues, están hechas, si no precisamente solo, por lo menos también por hombres que no han aprendido a hacerlas”.
Carnelutti

En el último número de la Revista Quaestionis (http://revistaquaestionis.blogspot.mx/) aparece en su sección derecho en su tinta, la reseña del libro –un clásico- de Francesco Carnelutti, uno de los abogados italianos más destacados pero también un teórico del derecho que más contribuyo a la ciencia jurídica.
Carnelutti divide el texto en referencia en 10 apartados: I.  Derecho y economía; II. Derecho y moral; III. El delito; IV. La propiedad; V. El contrato; VI. La ley; VII. El juicio; VIII. El Estado; IX. La comunidad internacional; X. La jurisprudencia.
Una pregunta central que me parece importante rescatar para esta columna #iusfilosofando es la plantea Carnelutti “¿Y los juristas? Diríase que son obreros del derecho”. Tal interrogante planteada por el autor lo lleva a la reflexión siguiente:
(…) las leyes se hacen en los parlamentos, y hoy los parlamentos, más todavía con el sufragio universal, no le componen únicamente de juristas. Verdad es que los proyectos sobre los cuales discute y delibera el parlamento, los preparan casi siempre juristas; pero a menudo esos proyectos se modifican; y de todos modos, los no juristas, aun cuando no forman por sí solos las leyes, ciertamente cooperan a su formación.
La disertación referida, es muy ad hoc a los tiempos que hoy vivimos, como pudimos presenciar en las últimas semanas se discutió y aprobó en la Cámara de Diputados la iniciativa preferente que Calderón presento vía Alejandro Poiré en materia de trabajo.
Quienes seguimos con interés la discusión en la cámara de referencia, nos percatamos que “los muchos”- me refiero a los diputados- prefirieron no discutir, optaron por disfrutar la comodidad de la curul recién poseída. “Los muchos” – la mayoría diputados del PRI, PAN, PVEM, PNA y unos cuantos del PRD-  prefirieron esperar las instrucciones de su coordinador.
Estos legisladores, al momento de la discusión, optaron por ir al baño,  tomar agua o café acompañado de galletas, revisar sus mensajes de texto o llamar a sus conocidos para comunicar que lo hacia desde el pleno.
Así, bajo este escenario se aprobaron las reformas a la Ley Federal del trabajo y se dio un golpe más a la economía del mexicano común, a sus derechos y algunas prestaciones. “Los muchos” sirvieron para matar la discusión en el pleno, esos muchos se convirtieron en la aplanadora irracional, que mato todo esfuerzo de la minoría para debatir temas reservados.
Así es como se hace el derecho en México, sin debate, sin discusión, con aplanadora; la misma que en los próximos días veremos en el Senado cuando se apruebe la reforma a la Ley Federal del Trabajo. Por eso no debe extrañarnos que los legisladores de la minoría legislativa, cuando ven vulnerado su derecho a expresarse opten por tomar la tribuna.
¿Cómo nace el derecho en México? Entre bostezos, risas, aplanadoras, tomas de tribuna, con diputad@s distraídos, sin ideas. Los legisladores – con poca experiencia bibliográfica- no conocen lo que Carnelutti postuló desde hace años:
El derecho es justo cuando sirve realmente para poner orden en la sociedad. Sin la bondad, la ciencia del derecho podrá sin duda hacer que crezca el árbol del derecho; pero ese árbol no dará los frutos de que los hombres tienen necesidad.
Sugiero a mis lectores se acerque a la obra de Carnelutti, ya que sin duda dará elementos teóricos para comprender algunas realidades del derecho y su influencia en el comportamiento social y de como debería hacerse el derecho.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

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viernes, 19 de octubre de 2012

¿QUE ES LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA?





Hace algunas  semanas fuimos testigos de como se daba en Michoacán, una disputa por la escuela en La Nueva Jerusalén, esa lucha histórica entre religión-educación. Algunos alumnos me preguntaron si a esas acciones de resistencia podía denominárseles objeción de conciencia.  Para clarificar la pregunta comparto con ustedes el siguiente texto que pretende clarificar la duda.
La objeción de conciencia debe ser entendida como la negativa a cumplir un mandato de la autoridad, o una norma jurídica, invocando la existencia, en el foro de la conciencia, de un imperativo filosófico-moral o religioso que prohíbe dicho cumplimiento, oponer la ley de la conciencia a la ley oficial y darle preminencia de la ley moral sobre la ley jurídica establecida.
Encontramos - por ejemplo- la objeción en el ámbito del servicio militar, a la permanencia de los ejércitos y a la objeción fiscal a los gastos militares, la negativa de realizar honores a la bandera por que su religión lo prohíbe, entre otros.
La objeción de conciencia, que se produce cuando se da una contradicción entre un deber jurídico y un deber moral, puede conducir: a la desobediencia de la norma legal o al ejercicio de un derecho cuando la objeción queda asumida por el ordenamiento legal.
Objeción de conciencia y desobediencia civil sólo se confunden o se identifican cuando el ordenamiento jurídico no admite por principio, oposición entre deber jurídico y deber moral.
La diferenciación entre objeción de conciencia y desobediencia civil es posible cuando el ordenamiento jurídico admite (por lo menos formalmente) las razones morales de la objeción de conciencia y legaliza (bien sea por respeto a las minorías, bien con la consideración de que éstas tienden ha convertirse en mayoría) la objeción en determinados supuestos.
La objeción de conciencia y la desobediencia civil se asimilan hoy en día a un punto de vista pacifista. Pero tanto las controversias sobre objeción de conciencia y desobediencia civil en el interior de los Estados; aunque muchos quieran limitarla a la negación del medico a practicar el aborto legalizado, la objeción es un tema más profundo.
Es importante advertir que todo ordenamiento legal, y también el referido a la objeción de conciencia, pretende precisamente conciliar o resolver el conflicto entre deber jurídico y deber moral, pero por lo general, no hay modificación legislativa en tal sentido, de ahí que hace algunos años, haya surgido la necesidad de legislar en nuestro país sobre esta temática. Hacerlo sería un gran paso.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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viernes, 7 de septiembre de 2012

DESOBEDIENTES CIVILES



En estos días he presenciado mensajes y escuchado entrevistas, incluso la del mesías lasallista, que se refieren a la desobediencia civil, en mi anterior aportación di elementos para entender dicha acción. Algunos lectores de iusfilosofando me han pedido divulgue más ideas sobre el tema con el objeto de identificar de lo que se habla. Me permitiré hablar hoy de tres casos de desobediencia civil en la confianza de que mis lectores dimensionen la importancia de esta figura en la construcción de nuevas garantías civiles.
El primero que me parece mencionar es a Thoreau creador de esta acción, nuestro personaje nació en Concord, en el estado de Massachusetts, el 12 de julio de 1817. Su infancia y adolescencia transcurrió en su pueblo natal, en el que habría de discurrir hasta el final de sus días de vida entera. Su nombre original fue David Henry pero a los dieciséis años, en 1833, cuando ingresa a Harvard- no sin haber estudiado antes latín, griego y francés- había invertido ese orden, configurando así su primer ejercicio de desobediencia.
Dice Henestrosa que: “Thoreau solía hacer bromas respecto a Harvard comentando que allí se podía aprender todas las ramas del saber, pero ninguna de las raíces (…)”. (Henestrosa: 1970).
En julio de 1846 mientras el ejército norteamericano se concentraba al sur del río grande. Thoreau se negó a pagar impuestos y por ello fue arrestado y paso una noche en la cárcel de Concord en señal de protesta a lo que consideraba como una guerra injusta.
En su concepción, si la no-cooperación conlleva una pena de cárcel, esta debe ser aceptada con orgullo; considera que una persona que esté dispuesta a desobedecer y a no evadir el castigo, antes que a cooperar con una injusticia debería servir para que la opinión pública y el propio gobierno replanteen su postura. Henry David sostenía que, su acción fue en protesta contra la guerra de agresión que Estados Unidos estaba librando contra México y una denuncia de la política esclavista del estado de Massachusetts.
Así, en su primera acción Thoreau retó y desobedeció al Estado y fijo postura sobre la lucha atroz de EEUU – su país- contra México, el nuestro.
Otro actor importante protagonista de esta figura es Mahatma (alma grande) Gandhi. El "Mahatama" nació el 2 de Octubre de 1869 en Porbandar (actual estado de Gujarat) India. Tras estudiar derecho en el University College de Londres, en 1891 regresó a la India e intentó ejercer como abogado en Bombay con escaso éxito. En 1893 aceptó un contrato de un año para trabajar como abogado en Sudáfrica. Durante el traslado de Gandhi en tren a Sudáfrica, tuvo su primer enfrentamiento personal con la injusticia racial, porque no estaba permitido viajar con los blancos a los de color. Le ordenaron que se marchara al vagón de equipajes, orden siempre obedecida, pero él se negó, intentando hacer valer sus derechos. Fue arrojado por la fuerza en plena noche, este fue su primer acto de resistencia.
Más adelante diría que esta fue la experiencia más decisiva de su existencia. De ahora en adelante su postura sería: ¡No¡ a cualquier tiranía y lo razona "Si el hombre se diera cuenta de que es contrario a la naturaleza del hombre obedecer leyes injustas ninguna tiranía haría presa en él".(Gandhi: Mis experiencias con la verdad :1987).
A partir de esta experiencia Gandhi inicio un movimiento de desobediencia civil que denominó Satyagraha (abrazo de la verdad), método de acción social directa basado en los principios del coraje, la no-violencia y la verdad. Así particularizó su lucha e inicio su movimiento por la desaparición de castas y el otorgamiento de derechos civiles.
Finalmente me refiero a Martin Luther King, un personaje diferente, pero comprometido, King nació el 15 de enero de 1929 en Atlanta, Georgia. Su padre fue nombrado Michael King, por ello el hijo de este recibo inicialmente el nombre de Michael King, Jr. Sin embargo, por un viaje a Alemania en 1934, su padre, decidió cambiar los nombres usando Martin en honor del líder protestante Martín Lutero.
Desde pequeño, vivió la experiencia de una sociedad segregacionista; a los seis años, dos amigos blancos le comunicaron que no podían jugar con él. En 1948, se graduó en sociología (Bachelor of Arts) en el Morehouse y se matriculó en el Crozer Theological Seminary en Chester, en Pensilvania, de donde salió con un grado de Bachelor of Divinity (una licenciatura en teología) el 12 de junio de 1951. King comenzó en septiembre de ese mismo año sus estudios de doctorado en Teología sistemática en la Universidad de Boston, recibiendo el grado de Doctor en Filosofía el 5 de junio de 1955.
Por aquellos días se decreto la Ley de distribución del alumnado que autorizaba a los Estados, a distribuir a los alumnos entre las escuelas atendiendo a su procedencia familiar, habilidades particulares u otros criterios similares entre ellos el color de la piel y la exclusión en algunos casos. Esto fue lo que orillo a Luther King a integrar el movimiento por los derechos civiles y a la fundación de la Asociación Nacional por el Ascenso de las Personas de Color, (NAACP) por sus siglas en inglés. A través de esta organización utilizó medios legales para combatir la legislación discriminatoria. El primer gran triunfo de Luther King y la NAACP fue que se declarara inconstitucional la segregación en las escuelas. Dice King al respecto de la discriminación racial:
“Ser negro en Estados Unidos significa estar confinado en los ghettos y las reservas. Ser uno más entre la multitud de los apaleados, de los linchados, de los atemorizados y de los vencidos // Ser negro significa en Estados Unidos tener que luchar a brazo partido por una supervivencia física entre la agonía psicológica más difícil. Significa ver crecer a los hijos con la nube mental de la inferioridad oscureciendo el cielo del espíritu // Ser negro significa que te condenen por cojo, tras haberte amputado ambas piernas.
Pero esta no fue la primera ni la última lucha de King, sin embargo si el inicio de una revolución de conciencias, similar a la que México necesita, una donde los ciudadanos sean civis en el más estricto sentido de la expresión. Ciudadanos que pugnen por el cumplimiento de la constitución y sin en ellos hay que desobedecer leyes secundarias habrá que hacerlo en función de un interés superior.
Desobedecer es una gran responsabilidad cuando la obligación ético-moral se impone como condición para exigir el cumplimiento de Estado de Derecho.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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martes, 4 de septiembre de 2012

DESOBEDIENCIACIVIL.MX




Desde que se hizo público lo que muchos mexicanos ya sabían -la resolución del tribunal electoral del Poder Judicial de la Federación sobre el recurso interpuesto por el movimiento progresista- se tenia la expectativa de la respuesta que tendría Andrés Manuel López Obrador.
Congruente con su discurso AMLO fijó postura, desconocer una elección que tuvo como característica el uso y abuso del poder económico para posesionarse en las preferencias electorales y construir el resultados que ya conocemos.
El viernes 31 de agosto AMLO sostuvo que “la desobediencia civil es un honroso deber, cuando se aplica contra los ladrones de la esperanza y la felicidad del pueblo”. Dicho lo anterior convocó a reunirse el domingo 9 de septiembre a las 11 de la mañana en el zócalo de la ciudad de México.
Pero a todo esto ¿Qué es la desobediencia civil? Tratare de exponer grosso modo algunas ideas que ayuden a su comprensión y que clarifiquen las posibles acciones.
Primero diré que la desobediencia civil establece por un lado, una relación entre el derecho y la actividad política y legislativa y por otro, la ética o la moral pública. La desobediencia civil, es un instrumento fundado desde la ética y que cuestiona normas jurídicas que son injustas. Este argumento ético, no sólo tiene valores esencialmente personales, sino también de Derecho, porque se trata de la moral pública incorporado en la Constitución política.
Creada por Henry David Thoreau, y difundida mundialmente por Gandhi y Martin Luther King en sus luchas por los derechos civiles y políticos. La desobediencia civil es, como lo señala Pérez Bermejo:
(…) un acto de manifestación de consentimiento al sistema mismo, si bien se trataría de un consentimiento crítico, consciente y ajeno a la apatía o la sumisión, y ello porque en la desobediencia civil late un concepto de democracia mucho más activa y palpitante que el reducido a la rutina letárgica de los comicios electorales.
Pero ojo, los desobedientes civiles son en realidad, minorías organizadas unidas por una opinión común, que se va haciendo un interés común  y que se contrapone a una decisión adoptada, por el gobierno o sus tribunales.
La desobediencia civil surge cuando un significativo número de ciudadanos ha llegado a convencerse o bien de que ya no funcionan los canales normales de cambio y de que sus quejas no serán oídas o no darán lugar a acciones ulteriores, o bien, por el contrario de que el gobierno está a punto de cambiar y se ha embarcado y persiste en modos de acción cuya legalidad y constitucionalidad quedan abiertas a graves dudas. (ARENDT: Crisis de la República: p. 82)
Es aquí donde la presencia cívica juega un papel determinante, ya que la desobediencia civil, es un tipo especial de negación de ciertos contenidos de la legalidad por parte de algún ciudadano o de grupos de ciudadanos.
Es decir, la desobediencia civil, es ejercida por personas conscientes y comprometidas con la sociedad -es lo que Hannah Arendt denomina minorías cualitativamente importantes-, lo cual les lleva a ser tan activas como críticas respecto a ciertas decisiones políticas que se han transformado en ley.
Por eso el llamado de AMLO no es más que congruente con al lucha que ha mantenido esta ultima década,  no obstante no agrade al pensamiento positivista de algunos. Si Andrés empuja acciones de Desobediencia civil y genera un plan de acción de visión nacional, podrá ser, este movimiento, factor de cambio institucional y constitucional que México necesita. Veamos lo que ocurrirá en estos días.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem
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martes, 17 de julio de 2012

ACTA. AGENDA PARALELA




Mientras un número importante de los mexicanos aun estamos enredados en la lucha postelectoral, pasan detrás de nosotros otros temas que coincidentemente pretenden no anunciarse, pero que representan un tema sumamente relevante para la agenda de seguridad y derecho a la intimidad de los mexicanos. Veamos.
La semana pasada nos enteramos que a pesar de que el Senado mexicano le pidió al Poder Ejecutivo no ratificar el Anti-Counterfeiting Trade Agreement o Acuerdo Comercial contra la Falsificación, ACTA (por sus siglas en inglés) de forma sorpresiva el embajador de México en Japón, Claude Heller, firmó dicho acuerdo.
Llama la atención el reto desobediente porque los embajadores son personajes con cierto poder, pero que no actúan sin consultar a su jefe inmediato, la Secretaria de Relaciones Exteriores, y esta a su vez a Felipe Calderón.
¿Que pretendió Calderón Hinojosa con omitir la recomendación que el Senado le había hecho para no firmar dicho acuerdo? Desde luego que la respuesta no deja duda, quedar bien con EEUU y hacerlo en función de su retiro de Los Pinos.
Aunque los pregoneros del ACTA entre ellos José Rodrigo Roque Díaz, director general del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) dijo que la intención internacional es proteger la propiedad intelectual, los derechos de autor y combatir la piratería y falsificación de productos” no da razonamientos creíbles ni convence cuando se le pregunta porque no atendieron al llamado del Senado mexicano.
Muy pocos aceptarían que su obra, producto del intelecto o destreza personal, fuera copiada y adjudicada por alguien más como propia – argumento básico de Roque Díaz- pero la atención debe centrarse más allá de ese primario “beneficio”.
Al igual que ocurrió con SOPA, el ACTA trae el disfraz de ser un tratado positivo a primera vista pues su objetivo es crear un marco legal para la protección de los derechos de propiedad intelectual en todo el mundo. El punto es que en la transición de proteger el derecho de propiedad intelectual se vulnera el derecho a la intimidad.
Solo hare mención de una de las secciones más polémicas corresponde a la llamada Sección 5: Observancia de los Derechos de Propiedad Intelectual en el Entorno, que en su ARTÍCULO 27: OBSERVANCIA EN EL ENTORNO DIGITAL, la fracción 4 de dicho artículo menciona: “Una Parte podrá establecer, conforme a sus leyes y reglamentos, que sus autoridades competentes estén facultadas para ordenar a un proveedor de servicios en línea, que divulgue de forma expedita al titular de los derechos, información suficiente para identificar a un suscriptor cuya cuenta se presume fue utilizada para cometer una infracción, apartado (…)”. Así las cosas ¿Que les parece?
En otro momento hablaré con más detalle y espacio de este ismo tema, por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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miércoles, 19 de octubre de 2011

BOBBIO: INTELECTUAL Y POLÍTICO



“Cumplí 90 años el 18 de octubre (…) la muerte debe estar cerca, pero para decir la verdad, la sentí cerca durante toda la vida. Nunca pensé que llegaría a vivir tanto. 
Norberto Bobbio

El 18 de octubre de 1909 nació en Turín, Italia, Norberto Bobbio, jurista, filósofo y politólogo, quien se ha constituido en referente necesario para entender y explicarlos últimos tiempos no sólo de Europa o en América, sino en otras partes del mundo.
Desarrollado en el seno de una familia acomodada y filofascista, la vida del jurista contrariamente al seno familiar, cambio cuando en 1919 entró a estudiar en el Liceo Massimo d’Azeglio, allí se encontró con la mayoría de los profesores eran abiertamente antimussolinianos.  
De esta manera  su formación llegó por maestros como Augusto Monti. Pero sus compañeros como Leone Ginzburg y Vittorio Foa, también fueron eficaces influencias ideológicas. Más tarde, en 1927 ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Turín. Espacio universitario que en aquel tiempo pertenecía a los Grupos Universitarios Fascistas (GUP) y que le permitieron tener su primer encuentro con el fascismo  del cual milito por razones coyunturales, aunque en la práctica, fuera contrario pues en 1935, Bobbio fue arrestado en su domicilio debido a que la mayoría de sus amigos formaban parte de la asociación izquierdista Justicia y Libertad.
Las atrocidades que filosofo observó durante este periodo, lo llevaron a militar abiertamente contra el fascismo, pero un antifacismo burgués, que le permitía aprovechar los privilegios familiares sin por ello limitarse a la protesta. Así en 1942 había participado en la fundación de la sección véneta del Partido de Acción, teniendo como marco del movimiento liberalsocialista.
Bobbio fue profesor de filosofía del derecho en las universidades de Camerino (1935-1938); Siena (1938-1940); Padua (1940.1948) y regresó a Turín donde fue profesor emérito de Filosofía política y miembro correspondiente de la Academia Británica. De igual forma fue fundador de la cátedra de economía política y decano de la Facultad de ciencias políticas en la Universidad de Turín.
En 1945 Norberto conoció por “primera vez la democracia” –como sostuvo-, pues viajó a Inglaterra. Esta experiencia le sirvió para ampliar su panorama y extender la necesidad de renovación política. Bobbio no dejó de criticar a la Democracia Cristiana por su filiación a la Iglesia, ni de mantener su distanciadas con los comunistas y el Partido Socialista Italiano.
En 1955, Bobbio fue uno de los miembros de la primera delegación italiana invitada a visitar la China de Mao, allí el politólogo reafirmó su tesis: el comunismo chino y prosoviético poco tenía que ver con Marx y menos aún con Hegel.
El movimiento de 1968 en Francia, tomo por sorpresa al filósofo, pero ello le permitió confirmar la necesidad de consolidar un régimen democrático. Con esta experiencia, en los años setenta se concentró en promover el debate en la izquierda italiana para favorecer su transformación dentro de una línea democrática.
Nuestro autor fue un promotor incansable de la conjunción de dos valores fundamentales: la libertad y la justicia. Un hombre abierto al debate de las ideas y de los valores democráticos y un defensor ferviente del laicismo del Estado. Senador vitalicio de Italia desde 1984, al referirse a Karol Wojtyla sostuvo:
 “Al margen de que con esta familiaridad con los santos Juan Pablo II demuestra ser un perfecto Papa de la Contrarreforma, el hecho de que haya elegido como santo protector de los parlamentarios a Tomás Moro, decapitado por haber condenado el cisma de Enrique VIII, tiene algo de macabro y burlón”
Norberto Bobbio falleció el 9 de enero de 2004 en la ciudad que lo vio nacer, Turín; pero su obra sigue viva y lo seguirá por mucho tiempo. Por ello no quiero cerrar esta columna sin sugerir –de forma arbitraria pues es mi opinión- lean tres obras para entender nuestros tiempos y tener luz sobre los acontecimientos del próximo año.
“El futuro de la democracia” en el cual advierte características negativas de las democracias actuales: subordinación de los individuos a los grupos organizados; permanencia del poder invisible (poderes fácticos) que actúa a espaldas y sin el conocimiento de la colectividad; lucha por intereses particulares en detrimento de la representación política general;  creciente poder de los técnicos y las burócratas (neoliberales) e ingobernabilidad (incapacidad de las autoridades para resolver demandas).
 “Los intelectuales y el Poder” Entrevista con Laura Baca Olamendi, donde se establece una diferencia tajante entre los pensadores de la política y los políticos de profesión. Mientras los primeros se dedican a elaborar ideas, discutir problemas, los segundos se dedican a tomar decisiones. 
“Derecha e Izquierda” Bobbio demuestra que la dualidad sigue vigente; examina las razones de los escépticos y redefine ambos conceptos a través del análisis de la idea de igualdad, con su obra nos ayuda a razonar, y eliminar la confusión; actividad que se agradece para ilustrar a quienes consideran que esta distinción ya no es necesaria.
Leerlo  o releerlo permitirá comprender el escenario electoral que ya iniciamos. Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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martes, 11 de octubre de 2011

¿FACTUM FATAL?



“Hay hombres infelices y hay hombres enfermos. Yo, por ejemplo, soy un hombre enfermo de infelicidad. Y además de miedo.”
Mauricio González de la Garza en Soneto.


“Ojala que te mueras!”... La primera vez que escuche la expresión fue en una canción de Dyango, debió haber sido a mediados de los 90's. Pero en esa época no le di la importancia debida, eran palabras que no se referían a mí. Más de 10 años después, soy blanco de esa referencia y ahora dimensiono lo que en aquel momento representaba aquella estrofa.
Leo, de nueva cuenta la estrofa y recuerdo la canción. Reflexiono que decir "Te amo" y expresar "Ojala que te mueras" tienen el mismo valor sentimental. Su fuente es la misma, el corazón. Expresar el amor por alguien es tan incorpóreo, que a veces pierde su sentido representativo. Desear la muerte sin embargo, representa una idea más completa; conjura  una justificación más acabada, esta sí, con pizcas de razón a diferencia del amor.
Impulsado por los ejemplos, se aprende que los golpes son duros, pero cuando son internos e inesperados son letales, porque hacen que la razón se desplome a consecuencia de la realidad que no se explica, y entonces no hay más que caer.
Vivir sin hacer un alto total para realizar un balance del camino que hemos recorrido y de lo que nos ha costado trabajo recorrerlo no es tarea fácil, pues implica una introspección que no todos estamos dispuestos a realizar.
Incautos a veces olvidamos que hacer balance no es confesarnos, pues como bien señala González de la Garza: "Yo no tengo pecado que confesar, lo que intento es entenderme. Mi ansia es la de purificarme, es librarme del anatema de dos palabras, de dos palabras que nadie pronunció. Buscó un bautismo del pensamiento".
A esa cita que hago del autor, enlazo un dialogo que sostuve en torno de un café hace no mucho. No citaré las palabras textuales, ni  lugar, ni quien con quien fue, pero trataré de guardar la esencia de la conversación, que alivio el momento.
Sabedores de ello, paso a contarles que hablamos de los balances, de cómo pasan los años y de cómo... De pronto te das cuenta de que todo cambio a tu alrededor -tu incluso- pero que quizá la esfera de la cual participabas no era la mejor, que quizá era momento de hacer el alto y valorar si el rumbo ha sido el correcto.
A esas palabras referí el ejemplo del tren, y de cómo la vida se parece a un viaje por este medio. Expuse que puede ser placentero o no, pero que eso depende de nosotros, y que lo importante es saber si nos bajamos a tiempo o hacemos todo el viaje a riesgo de que se descarrile el tren. O bien con la esperanza de que llegue a buen puerto.
Nos entazamos en el debate del ¿Porque a veces preferimos mantenernos en ese tren, a costa de que podemos llegar a un precipicio?, y una de las explicaciones fue la del miedo, eso que Mauricio sostiene “De un miedo que no le he confiado a nadie. Muchas veces ni a mí mismo. Aceptar el miedo es reconocer la causa que lo provoca”.
Tratamos de explicarnos si en efecto era el miedo, y sostuve la tesis de que a veces hay que distinguir el miedo del temor, que muy frecuentemente se les suele usar de forma indistinta, idea de la cual difiero, aunque confieso que no he profundizado al respecto.
Advierto que no llegamos a conclusiones, pero que si abrimos muchas dudas. ¿Les ha ocurrido que hay eventos que nos regresan a escenarios pasados? Hace algunos días recibí a través de una red social, mensaje de un amigo que recordó una de mis reflexiones sobre las fiestas que a fin de año nos ahogaran. “¿Te acuerdas?” Me pregunta. El  planteamiento me traslada atrás, como si las manecillas del reloj regresaran por algún hechizo; como si el conjuro se volviera complot. Porque regresar más de 10 años el tiempo, no es halagador. Y no lo es cuando enfrentas escenarios que lidiaste hace mucho, con la diferencia de que no eres el mismo, no en conocimientos, no en edad, no en razonamiento.
No pienso aburrirlos con mi soliloquio, me parece oportuno no obstante, no pasar por alto mi coincidencia mauriciana, aquella que descubrí también en los noventas. Mauricio González de la Garza dice que: "La vida no es un catálogo, ni corresponde a mecanismos precisos e inmóviles. Cada segundo está multiplicado por cuanto nos rodea, por cuanto sentimos, por cuanto pensamos, por cuanto callamos. Describir un segundo, cualquiera, el más insignificante, podría requerir una vida".
Abordo pues algunas interrogantes, -motivo original de esta idea del factum- cuyo objetivo, debo sincerarme, no pretenden encontrar prima facie las repuestas, sino colocar en el testimonio de la memoria mis dudas. ¿Después de 20 años vale la pena seguir militando en el mismo espectro ideológico? ¿Tras 11 años en el ámbito académico ha valido la pena refugiarse ahí para promover el pensamiento crítico? ¿En qué momento este país perdió el rumbo de nación ejemplar para América Latina? ¿Cuál sería el mejor momento para haber vivir México? ¿Es posible que el futuro este en el pasado que hoy pretende imponerse y gobernar nuestros destinos? ¿Seguir contra el pensamiento único o derrotarse y bajar la cortina?
Las dudas que surgen y comparto, a veces son auspiciadas bajo la convivencia pública de observarlos, de escucharlos, de leerlos. Para ir cerrando, en mi opinión el factum (destino), aunque a veces adverso, no representa estar solo,  porque como dice Arendt “estar en soledad significa estar con uno mismo, y pensar, aunque sea la más solitaria de todas las actividades, nunca es completo sin compañía”. (La condición humana). Me atrevo a sostener que nuestro destino no puede ser fatal, no un factum fatal, aunque eso, lamentable o afortunadamente no dependa sólo de nosotros.
Hasta aquí el ejercicio de filosofar que como bien señala G W F Hegel “la filosofía se ocupa de lo que es eterno, o sea, de la razón y con eso ya tenemos bastante”. Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

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