La Corte será una institución permanente, estará facultada para
ejercer su jurisdicción sobre personas respecto de los crímenes más graves de
trascendencia internacional de conformidad con el presente Estatuto y tendrá
carácter complementario de las jurisdicciones penales nacionales.
Articulo 1 Estatuto de Roma
En la petición presentada ante la Corte Penal
Internacional la semana pasada y signada por más de 20 mil mexicanos- lo que se
convierte en un hecho histórico- se responsabiliza directamente al Estado
mexicano por la ejecución de crímenes de lesa humanidad, que contempla el
estatuto de Roma en su artículo 7 numeral 1:
1. A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por "crimen
de lesa humanidad" cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa
como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y
con conocimiento de dicho ataque:
a) Asesinato;
b) Exterminio;
c) Esclavitud;
d) Deportación o traslado forzoso de población;
e) Encarcelación u otra privación grave de la libertad física en
violación de normas fundamentales de derecho internacional;
f) Tortura;
g) Violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo
forzado, esterilización forzada u otros abusos sexuales de gravedad comparable;
h) Persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada
en motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos, de
género definido en el párrafo 3, u otros motivos universalmente reconocidos
como inaceptables con arreglo al derecho internacional, en conexión con
cualquier acto mencionado en el presente párrafo o con cualquier crimen de la
competencia de la Corte;
i) Desaparición forzada de personas;
j) El crimen de apartheid;
k) Otros actos inhumanos de carácter similar que causen
intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad
física o la salud mental o física.
Como el lector podrá darse cuenta, hay varias
hipótesis que bien pueden ser actualizadas a la sazón de nuestra situación
nacional, a pesar del obstinado ataque que los voceros del calderonato han
hecho contra los promoventes.
Los protagonistas de dicho recurso son el
Señor Felipe Calderón en su papel de
jefe de las fuerzas armadas, y los secretarios de la Defensa Nacional, Guillermo
Galván; Marina, Francisco Saynez; y Seguridad Pública, Genaro García Luna; pero
también el líder del cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán.
Por eso la violencia verbal con la que han
reaccionado los beneficiarios del actual régimen, entre ellos funcionarios y
políticos del PRI y PAN; solo tiene significación en los segundos por
pertenecer al partido del señor Felipe y
de los primeros -los priístas- porque ingenuamente creen que defendiendo la
figura del “presidente absolutista” abonaran a la presidencia intocable de la
que pronto de ven posesionados. De ahí la reacción casi hormonal de Emilio Chuayffet
Chemor, Carlos Salinas y Enrique Peña.
El comunicado de Los Pinos sostiene: "El gobierno de la República
rechaza categóricamente las imputaciones falsas y calumniosas”, parece
olvidarse que el delito de calumnia quedo despenalizado ya, lo cual nos deja
ver que las únicas razones que pueden guiar al redactor del comunicado son: a) intimidar
a los signantes y; b) buscar la vía civil para solicitar la reparación del daño
moral. Lo que significa que al señor Calderón prevé que no le alcanzara la
pensión que los mexicanos damos a quienes ostentaron la presidencia de la república.
Una parte más del comunicado refiere: "(…) las
fuerzas federales cumplen con sus deberes constitucionales y legales, señaladamente
los de cumplir y hacer cumplir la ley, preservar la Seguridad
Interior del país, coadyuvar en el establecimiento de la Seguridad
Pública y apoyar al Ministerio Público en la investigación y
persecución de los delitos (…)”. No obstante, el comunicado parece
olvidar lo que el larguísimo artículo 16 de nuestra Constitución señala en su último
párrafo: “En tiempo de paz ningún miembro del Ejército podrá alojarse en casa
particular contra la voluntad del dueño, ni imponer prestación alguna.” O que
tal lo que establece el artículo 129: “En tiempo de paz, ninguna autoridad
militar puede ejercer más funciones que las que tengan exacta conexión con la
disciplina militar. (…)” ¿Acaso se da estricto cumplimiento a lo expuesto en la
Constitución?
Desde Los
Pinos se advierte: "Es absurdo siquiera tratar de equiparar
lo que un gobierno democrático hace para preservar la ley”. Pero
el señor Calderón no parece ser demócrata cuando amenaza a mexicanos, que en
estricto cumplimiento de la vigencia del Estado de Derecho, acuden a tribunales
internacionales reconocidos en la Constitución.
El señor Calderón, el demócrata; responde en un comunicado desde Los Pinos, que la acción de los
mexicanos “constituyen en sí mismas verdaderas calumnias, acusaciones
temerarias que dañan no sólo a personas e instituciones, sino que afectan
terriblemente el buen nombre de México”. Seguramente el “buen nombre
de México” que el señor Calderón refiere, lo constituyen que seamos el país más
peligroso del mundo para ejercer el periodismo.
Calderón, el demócrata; olvida que nuestro
país carga con más de 50 mil muertos, donde la desaparición de mujeres no se esclarece;
donde la pobreza y el desempleo crecen sin medida y donde los jóvenes padecen
un futuro incierto.
Calderón, el demócrata; no lo es cuando
comunica: “ el gobierno de la República explora todas las
alternativas para proceder legalmente en contra de quienes las
realizan en distintos foros e instancias nacionales e internacionales." Con
esta amenaza el demócrata Calderón vulnera el ejercicio de todo ciudadano de
acudir a las instancias de administración de Justicia contempladas en la
Constitución.
Si como han señalado los voceros de Calderón,
el demócrata; la promoción de este recurso es improcedente, sobran las
actitudes de dictadorcito, que desde Los
Pinos se pretenden ejercer. Eso si da pena, y afecta “terriblemente el buen nombre de México”.
Sea cual sea el siguiente escenario, hay que
celebrar que un grupo de mexicanos valientes, hayan puesto en marcha el
mecanismo constitucional para acudir a tribunales internacionales a pedir
justicia. Mi reconocimiento y solidaridad con ellos.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.