martes, 9 de diciembre de 2014

CORRUPTA ANTICORRUPCIÓN






“El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”
 Lord Acton

La palabra “corrupción” deriva del latín corruptĭocorruptiōnis, a su vez del prefijo de intensidad con- y rumpere “romper, hacer pedazos”. Generalmente cuando escuchamos la expresión la asociamos más a los políticos o a la corrupción de Estado.
Aunque llevarla a la práctica es más sencillo que definirla, debemos considerar que hay un amplio debate sobre sus conceptualizaciones en diferentes ámbitos. Según Sayed y Bruce es: corrupción (policial): “cualquier conducta o falta de ética considerada ilegal que implique el uso del poder profesional en beneficio de una persona, grupo u organización”.
Fue el 31 de octubre de 2003, cuando la Asamblea General aprobó la Convención de las Naciones Unidas y con la resolución 58/4 decidió proclamar el 9 de diciembre como el Día Internacional contra la Corrupción, que entró en vigor en diciembre de 2005, y se pidió al Secretario General que designara a la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por sus siglas en inglés) como la secretaría para la Conferencia de los Estados Partes de la Convención.
Este año, con motivo del Día Internacional contra la Corrupción, la ONU lanza el siguiente mensaje: “Romper la Cadena de la Corrupción”. En su justificación para este mensaje el Secretario general sostiene:
“El año que viene el mundo se pondrá de acuerdo sobre una nueva agenda para el desarrollo sostenible después de 2015. Nuestra finalidad es empoderar a los individuos y unir los esfuerzos de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil para ayudar a que millones de personas salgan de la pobreza, proteger el planeta y lograr prosperidad y dignidad para todos. Eliminar la corrupción y sus efectos perniciosos será fundamental para nuestro bienestar futuro.” (cfr. http://bit.ly/1D1C0Cv).
En nuestro país las cosas van en sentido contrario al mensaje que la ONU quiere enviar, pues de acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción 2013, de Transparencia Internacional, México sólo obtuvo 34 puntos de 100 posibles, con lo cual se colocó en la posición 106 de 177 países, descendiendo un sitio en comparación con la medición anterior.
Y no puede ser menos cuando enfrentamos casos muy escandalosos, graves para las instituciones públicas y terribles para la sociedad que no acaba de consolidar su transición política y fortalecer la participación ciudadana.
Casos como el del consorcio que ganó licitación de tren DF-Querétaro y en donde se retiraron todos menos uno de los participantes, la casa blanca de Peña-Rivera,  la donación de los gobiernos federal y de los Estados al Teletón, el de los gobiernos estatales que ahorcan a medios locales con publicidad para negociar notas, las empresas que financian campañas y luego cobran los favores con obras, los legisladores que aceptas compensaciones a cambio de aprobar leyes, los jueces que “acuerdan” a favor de una de las partes como contra prestación a favores realizados.
Fue el pasado 19 de noviembre, cuando el Senado emitió la convocatoria para iniciar el proceso para nombrar al Titular de la Fiscalía Especializada en materia de Delitos Relacionados con Hechos de Corrupción. Y este lunes inicio la etapa de comparecencias de los 33 aspirantes a encabezar la Fiscalía Nacional contra la Corrupción. Una fiscalía mocha, muda y limitada, pues la fiscalía tiene características propias de una predemocracia.
Una fiscalía anticorrupción con características evidentemente corruptas: a) Será electo con el voto de las dos terceras partes de los senadores, pero el Ejecutivo podrá objetar el nombramiento, si esto ocurre, se procederá a un nuevo nombramiento. b) No será independiente ya que será una unidad administrativa adscrita a la oficina de Jesús Murillo Karam, procurador general de la República; c) podrá ser removido libremente por el procurador general de la República. d) El procurador general de la República nombrará a los titulares de las unidades administrativas a cargo del Fiscal Anticorrupción.
Así las cosas, no menos que lamentable y de poca dignidad es la imagen de quienes han decidió participar como candidatos a esta fiscalía. ¿De verdad creen digno estar bajo las órdenes del procurador más cuestionado de la historia moderna de este país? ¿De qué se carece cuando se opta ser subordinado de un hombre que miente, se burla y cuestiona a los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa? ¿Hay que ser ingenuo o cara dura para buscar ocupar un cargo con estas características? En fin vivimos una corrupta anticorrupción.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem


3 comentarios:

@BarbaraCabrera dijo...

En efecto Doctor, coincido con su análisis, estamos frente a una corrupta anticorrupción encabezada por el maje cansado Murillo Karam, a quien se le recordará por su anecdótico #YaMeCansé.
Corruptos que intentan con discursos y creación de otras y más instituciones -a cargo de un presupuesto generado de nuestros impuestos-, combatirla. Cuando ellos son sus principales productores en conjunto con la ciudadanía apática, aplaudidora y complaciente.
Magnífico texto. Un placer leerlo.

Anónimo dijo...

El texto, buenísimo, como siempre. El país, terrible, también. C Chalico

CIRUXMAHA dijo...

Buen dia Dr. Es desafortunado las clausulas que se establecen para asifnar o remover al candidato electo de la fiscalia anticorrupcion, pero hay que esperar que y como se elegira a uno de esos 33 aspirantes, asi nuestro pais. Un abrazo Dr. Interesante como siempre