martes, 28 de octubre de 2014

LOS PEÑA BOYS





“Somos miles los mexicanos que no nos sentimos representados,
miles los mexicanos que queremos una democracia participativa,
miles de mexicanos que levantamos la voz y pedimos
ser tomados en cuenta en los
asuntos públicos (…)”

Elena Poniatowska

Algo están haciendo mal los Peña boys, fracasaron en su intento por negociar de forma directa con los jóvenes del IPN, por más que ofrecieron un pliego de respuestas, los politécnicos dijeron que las propuestas de solución al pliego petitorio era “incompleta e imprecisa”, además de “no estar fundamentada ni motivada”. Una derrota de Osorio Chong.
Paralelamente resurgió el tema del “avión presidencial” –un Boeing Dreamliner 787, que comenzará a funcionar a partir de septiembre de 2015- pequeño regalo que Calderón solicitó desde 2011 para Peña Nieto y que tendrá un costo total de 6,769.9 millones de pesos, pero que ya atrajo la atención de los ciudadanos interesados en el tema; su excusa, una bobada, culpar a Calderón de la compra, ¿Y las adecuaciones al avión? ¿Y el servicio de mantenimiento para una aeronave de estas características? Problemas para Salvador Cienfuegos Zepeda, secretario de la defensa.
Apenas querían cerrar ese tema y explotó el caso Ayotzinapa. El control de daños que había iniciado en la Segob sobre este tema no fue suficiente y no puede serlo cuando se trata de la lamentable desaparición de los 43 estudiantes de una escuela normal rural de Guerrero; un Estado que históricamente ha salido respondón al gobierno federal, que no calla y que llega al límite.
Lo más actual sobre este tema, es que padres de familia y compañeros de los 43 estudiantes de la Normal “Raúl Isidro Burgos” rompieron con la Procuraduría General de la República (PGR) y exigieron que sea el propio Peña Nieto quien los reciba, cosa que podría ocurrir si el señor de Los Pinos desea tomar la iniciativa y recuperar unos puntos de su maltratada imagen. Pero sabe que recibirlos puede ser contraproducente y perder más puntos. Derrota de Jesús Murillo Karam.
Por si fuera poco el asunto económico tampoco está congraciado con Don Peña, pues la SHCP pronostica el precio del petróleo en 79 dólares para 2015, un precio inferior en tres dólares al estimado en la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación enviada por Don Peña a la Cámara de Diputados el 5 de septiembre, y en dos dólares al precio estimado en la minuta aprobada por la Cámara de Diputados el pasado 16 de octubre pasado, una derrota de Luis Videgaray Caso.
Y mientras Ángel Heladio Aguirre Rivero –el guerrerense y expriista de 58 años- presenta su renuncia a cambio de impunidad; las revistas The Economist y The New Yorker sitúan a Peña Nieto en su realidad, esa que no se oculta con sus spots, ni con desplegados, y tampoco con entrevistas en programas rosa. Esa realidad que vemos los mexicanos todos los días y que los Peña boys no pueden controlar.
Insisto, algo están haciendo mal los Peña boys, que contrario a sus pronósticos, AMLO les llenó el zócalo el pasado fin de semana y eso los molesto tanto, que hicieron que sus operadores mediáticos reprodujeran “en todas sus plataformas”, la crítica de Camacho Quiroz y Jesús Zambrano contra Andrés Manuel.
El señor de Los Pinos se desinfla, y el control de daños no está funcionando del todo. Lo malo para él, es que en esta ocasión sus aliados de la “izquierda” –los chuchos- están involucrados directamente como protectores del prófugo presidente municipal de Iguala, responsable directo de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa y de forma más directa el chucho más visible: Carlos Navarrete, es señalado como beneficiario directo del apoyo económico –para su campaña-  de José Luis Abarca.
El tema debe preocuparnos, un bostezo de Peña Nieto puede hacer que este país se vaya a la borda y los afectados seremos todos. Menos, desde luego los Peña boys que saldrán huyendo del país como lo han hecho en sexenios pasados.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.



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martes, 21 de octubre de 2014

DEFENDERSE DEL DEFENSOR


El 6 de junio de 1990 nació por decreto presidencial la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH); después, mediante reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 28 de enero de 1992, se adicionó el apartado B del artículo 102, elevando a la CNDH a rango constitucional. Con la reforma constitucional, publicada en el Diario Oficial de la Federación del 13 de septiembre de 1999, dicho Organismo Nacional se constituyó como una Institución con plena autonomía de gestión y presupuestaria.
El orden de quienes ocuparon dicho organismo fueron: Jorge Carpizo (Del 6 de junio de 1990 al 4 de enero de 1993); Jorge Madrazo (Del 14 de enero de 1993 al 26 de noviembre de 1996); Mireille Roccatti (Del 8 de enero de 1997 al 13 de noviembre de 1999); José Luis Soberanes Fernández (16 de noviembre de 1999 al 15 de noviembre de 2009); y Raúl Plascencia Villanueva (16 de noviembre de 2009 a la actualidad).
Raúl Plascencia Villanueva (Tijuanense de 49 años) termina su periodo en noviembre, y es un ejemplo de que la estancia en una oficina no da siempre buenos resultados. Desde 1999, Plascencia se desempeñó como Visitador General de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Estuvo cinco años al frente de la Segunda Visitaduría General y a partir de enero de 2005 de la Primera Visitaduría General. Desde el 16 de noviembre de 2009 ocupa la presidencia de la CNDH.
Plascencia, que llegó impulsado por la prima de Felipe Calderón -Mariana Gómez del Campo- es sin duda uno de los “ombudsman” más intrascendentes, polémicos, opacos y detestados. Ha usado su cargo para construirse figura y fortuna, parte de su presidencia la ha dedicado a inaugurar un busto, un auditorio y cátedras universitarias que llevan su propio nombre.
Pero cuando se necesita fijar postura sobre hechos relevantes y de clara vulneración a los derechos humanos calla, consulta, cabildea y después actúa suavemente. Un caso claro es el de Ayotzinapa. Plascencia se reúne con los hombres de poder y prioriza las fotografías en sociales a su trabajo como defensor. De ahí que haya una gran cantidad de organismos civiles que piden que se vaya e incluso algunos que han buscado acción judicial contra dicho personaje.
Por si fuera poco, además de ésta se suma la residencia de 795 metros cuadrados que estrenará en Jardines del Pedregal, -de acuerdo al diario Reforma- dicho inmueble tiene un valor de alrededor de 20 millones de pesos y fue adquirida por Adelita Deyanira Ortiz Kuri, esposa de Plascencia Villanueva en 5 millones 474 mil pesos en 2012.
Las cuentas no dan, Plascencia Villanueva tiene un sueldo mensual neto de 131 mil 736 pesos (de acuerdo al tabulador de la CNDH), y en cinco años la cantidad equivaldrían a un ingreso total de 7.9 millones de pesos, (sin contar bonos y otras prestaciones). Eso sin contar que no gastara un solo peso. ¿Cómo un defensor del pueblo puede tener esos excesos que son una burla para el país que vivimos? Parece que a Rafael Moreno Valle, el gobernador de Puebla, no le importa mucho y ha decidido pagar el favor de la reacción tardía por el caso del niño muerto a manos de la policía.
En el Senado, los impulsores son Javier Lozano Alarcón quien argumenta a favor de la reelección: “no le conviene a la institución, menos en estos momentos, debilitar a quien está conociendo dos de los asuntos más delicados de la historia moderna: Tlatlaya e Iguala”; a él se suman los otros calderonistas Roberto Gil Zuarth, Fernando Yunes y Mariana Gómez del Campo (madrina de la hija mayor de Raúl Plascencia y señalada por tener familiares y amigos trabajando en la CNDH).
Algo está mal cuando los ciudadanos tiene que defenderse del defensor de los derechos del pueblo. De nada sirve sostener que vivimos en democracia cuando los presidentes de estos organismos de defensa de derechos humanos conviven con el poder.
De esta forma, lo mejor que puede ocurrir en materia de derechos humanos en México es que Plascencia se vaya y de paso a una nueva presidencia que limpie la deteriorada imagen de la CHDN.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


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martes, 14 de octubre de 2014

QUE EL TIEMPO NO SEA OLVIDO



"No hay recuerdo que el tiempo no borre ni pena que la muerte no acabe".
Miguel de Cervantes

Cuando revisamos en retrospectiva las escenas de hace algunas semanas en las que el señor Miguel Ángel Osorio Chong (hidalguense de 50 años) sale con camisa y corbata para entrevistarse con estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), sin que antes estos estudiantes sean desprestigiados y/o reprimidos, intuimos que algo estaba mal.
No es que Osorio Chong sea partidario de exponerse ante una muchedumbre de estudiantes indignados por un reglamento; ni que sea tan democrático como para recibir una manifestación que exige hablar con él. Mucho menos que uno de los hombres fuertes de Peña Nieto haya aprendido la lección de tratar con respeto a los universitarios, después del encuentro en 2012 con lo que hoy conocemos con el #YoSoy132 en la Ibero. No, no era eso.
El tiempo, siempre el tiempo, nos da la respuesta; ahora sabemos que la benevolente actitud del exgobernador de Hidalgo -de 2005 a 2011- no era por su altura demócrata, sino porque tenía ya detalles de lo ocurrido en Ayotzinapa; con esos datos era más fácil asumir una postura prodiálogo frente a un problema que podía crecer, que abrir otro flanco con estudiantes de Guerrero, un Estado con focos rojos.
La actitud complaciente de Miguel Ángel Osorio -diputado federal en la LIX Legislatura de 2003 a 2005- con jóvenes del IPN no sirvió de nada, pues la Asamblea General del movimiento estudiantil del IPN afirmó la semana pasada que la propuesta de solución al pliego petitorio es “incompleta e imprecisa”, además de “no estar fundamentada ni motivada”. Otra vez, el tiempo no favoreció al hidalguense.
Osorio enfrenta ahora no sólo el flanco que el mismo abrió al entrevistarse personalmente con los estudiantes del IPN y a hacer a un lado a Emilio Chuayffet Chemor –mexiquense de 63 años- sino que tiene que atender el tema de los normalistas de Ayotzinapa: los muertos y los desaparecidos. Pero quizá, esta vez no todo sea culpa suya –en su papel de responsable de la política interna del gabinete de Peña- quizá esta vez, su “oposición” en Guerrero -gobierno estatal y municipal del PRD- sean responsables directos de lo ocurrido ahí, y ahora sabemos también que de forma directa se sospecha de “Los chuchos” y su permisividad con candidatos de dudosa reputación.
No obstantes “Los chuchos” volverán a decir que son falibles los procesos de selección de los candidatos; Ángel Aguirre, que buscará otra forma de poner a consideración del pueblo de Guerrero su cargo y que mientras ofrece una recompensa para dar con los jóvenes; Osorio Chong que se investigará hasta las últimas consecuencias; y todos esperarán a que el tiempo sea el pretexto excelente para que nos olvidemos de lo ocurrido en Guerrero, hasta que en algún tiempo, una Corte Internacional condene al Estado Mexicano por estos hechos, pero entonces ya habrán pasado las elecciones de 2015 y esto ya no importará.
Sobre el tema de Ayotzinapa, y otros más, no dejemos que el tiempo sea olvido, no permitamos un acto más de irresponsabilidad del Estado Mexicano, de sus partidos, de sus instituciones, de sus personajes. Olvidar también contribuye a matar la esperanza y no podemos permitirlo.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
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martes, 7 de octubre de 2014

TIEMPOS PERVERSOS




Como lo adelantaba hace algunas columnas, la consumación de la hegemonía de "los chuchos" en la dirigencia nacional del PRD y en la de muchos estados del país, es quizá la noticia político-electoral más relevante de estas semanas.
Lo es en sí misma, no por la elección que estuvo bajo la organización del Instituto Nacional Electoral, sino porque Nueva Izquierda, aliada con la corriente de Héctor Bautista han hecho hegemonía y dirigirán por los próximos 3 años a la tercera fuerza política del país, el PRD.
El nombramiento de Navarrete Ruiz, no fue del todo terso, sino producto del desaseo: compra de votos, acarreos, padrón rasurado, para decirlo en una palabra, la elección del PRD fue un "chuchinero".
Este fin de semana, aunque Nueva Izquierda logró imponerse con la alianza Navarrete-Bautista, también enfrentaron las inconformidades de las otras corrientes internas del PRD; no obstante, vale decir que estas corrientes que se inconformaron con la grosera aplanadora chuchista que se llevó mayoría del Consejo y secretarias del Comité Ejecutivo Nacional, lloran hoy como pamboleros lo que no supieron defender como militantes, ese es sin duda un elemento crítico que hay que poner a las quejas de las otras corrientes diferentes a Nueva Izquierda.
Lo cierto es que las afirmaciones que hicieron en tribuna estas corrientes, están llenas de realidad. Nueva Izquierda o "chuchos" como también se les conoce, son la expresión más pragmática y menos intelectual del PRD. Se les acusa de mercantilizar a la militancia del PRD, de ponerse a los servicios del mejor reflector, y lo peor y eso es más grave aún, de responder a los intereses de los gobiernos estatales del PRI, y un ejemplo muy claro de ello es el de Veracruz.
Punto y aparte es la relación que este grupo político ha llevado con el Señor de Los Pinos, personaje a quienes los chuchos defienden más que los propios priistas y quienes están más que orgullosos del Pacto por México que el propio Peña Nieto.
El discurso de posesión de Navarrete Ruiz –guanajuatense de 56 años-  agradeció a su compañero de corriente Jesús Zambrano que le haya entregado la estafeta – tal y como está planeado por Jesús Ortega- y en su intervención dijo a Zambrano:  "Cumpliste bien, cumpliste con tu partido".
Lo irónico es que el chucho menor- Jesús Zambrano- entrega a Navarrete un partido desgastado, sin credibilidad, desmoronado en su base, desligado de su militancia, alejado de la realidad social y comprometido con el Ejecutivo Federal.
Tiempos perversos vive el PRD y Navarrete Ruiz, debería de entender que un partido así no sirve, una oposición arrodillada y que defiende a quien fue su adversario en una polémica elección, no tiene razón de ser. El PRD de los chuchos, es una oposición deslactosada, proclive al discurso adulador y que justifica su pactismo de facto.
Ese es un partido que México no necesita, pues solo representa los intereses de una burocracia que vive de los recursos públicos. Tiempos perversos vive sin duda el PRD, que enfrentará en la próxima elección federal a un adversario emergente y que buscará desplazarlo del espectro político de la tercera posición, me refiero a MORENA. Pero ese es tema de otra columna. Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


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