miércoles, 22 de junio de 2011

DEL CONSUELO A LA INGENUIDAD

Los hombres viven, en general, el presente con una cierta ingenuidad;
esto es, sin poder llegar a valorar exactamente sus contenidos.
Sigmund Freud

Desde el asesinato de su hijo Juan Francisco, encontrado aquel lunes 28 de marzo en Cuernavaca, Morelos, junto con otras seis personas. Javier Sicilia  ensayista  nacido en 1956 no fue el mismo, como no lo pueden ser aquellos quienes han perdido a un integrante de su familia.
En su colaboración para proceso, que empezó a circular justamente un día antes de este hallazgo, Javier –aludiendo al filósofo Günther Anders - habló de la envidia prometeica, donde describe como el modelo neoliberal ha creado la necesidad de envidiar lo que no se tiene. Un párrafo que me pareció importante rescatar para el caso de análisis de hoy es el siguiente: Todas esas industrias, nacidas de la “envidia prometeica”, crean la ilusión de que es posible mejorarse como un celular o una computadora y mantenerse siempre disponibles y perfectos, sin estados de ánimo alterados, ajenos a la farragosa angustia de ser hombres. (Sicilia: Proceso número1795).
Al enterarse de la desgracia ocurrida, Javier inicio una lucha para pedir se esclareciera el asesinato y se encontraran a los responsables. Las inconsistencias y variaciones diametrales entre las versiones de las familias y las autoridades fue un símbolo de la investigación. Al tiempo que el Congreso del estado de Morelos, aprobaba llamar a comparecer al Procurador General de Justicia, Pedro Luis Benítez Vélez, para explicar lo ocurrido. En sus declaraciones el procurador  sostenía que una línea de investigación era que los responsables pudieran ser personas de instituciones públicas y descartaba que el empleado de una constructora y el hijo del periodista estuvieran ligados al crimen organizado.
A su llegada de  Filipinas, Javier pasó de ensayista social a padre autoritario al exigir a la PGR un plazo de 15 días para que las autoridades resolvieran el asesinato de su hijo. Contrario a otros poetas que utilizan sus desgracias personales, desencuentros y desamores para inspirar su poesía; Sicilia amenazó: “El mundo ya no es digno de la palabra, es mi último poema, no puedo escribir más poesía...la poesía ya no existe en mi”.
El miércoles 06 de abril se convocó a concentración en plazas públicas en solidaridad con las muertes ocurridas bajo el lema: “Estamos hasta la madre” ese mismo día escribí una de mis columnas: “NO, NO ESTAMOS HASTA LA MADRE…” (Iusfilosofando: http://bit.ly/ijrJm1 Arca de leer: http://bit.ly/jOPG56) donde compartía una análisis de lo que percibía de dicho movimiento.
Lo siguiente fue “la marcha del consuelo” un ejercicio cívico que sin duda hacía falta realizar para llamar la atención de lo que ocurría en el país, saliendo de Cuernavaca la marcha concluyo en Ciudad Juárez, contradictoria y lamentablemente en la ciudad más dolida del país los ciudadanos no se manifestaron como en otras ciudades para recibir a los marchistas.
Durante el recorrido las intervenciones de Javier no pasaron de exigencias justas y atendibles, pero también de discursos desdibujados basados en reclamos casi personales y tintes de rabia. Durante la marcha, miles de ciudadanos lastimados vieron en Sicilia al vocero de sus dolores, al organizador de sus lamentos, al conducto de sus exigencias de justicia. Pero Javier parecía no responder, la marcha, los reclamos de otros mexicanos y la necesidad de justicia había rebasado al ensayista. Él mismo declaraba con Aristegui no saber que seguía después de la marcha, y es que  Sicilia no miente, porque en realidad el intelectual del movimiento lo es Emilio Álvarez Icaza, sociólogo de profesión y  expresidente de la Comisión de derechos Humanos del DF.
Con Álvarez Icaza, el movimiento puede tener alcances inesperados y satisfacer exigencias de justicia que la marcha recogió. Pero hay que ser veraces, la cara del movimiento la es Javier y no Emilio.
El movimiento concluido en Ciudad Juárez y la firma de la declaratoria parecía un paso significativo, ambicioso claro, pero significativo. Un texto del cual partir para abrir el dialogo con el gobierno federal no obstante Javier ya advirtió que no se puede presentar el documento que se firmó el pasado 10 de junio en Ciudad Juárez, ya que "llevar al pacto ciudadano todas esas demandas no sólo implica dejar de lado lo que da el carácter moral al movimiento de la Caravana: el dolor de las víctimas, sino que es la mejor manera de darle armas a los gobiernos para que no cumplan nada". ¿Entonces…para que concluir una marcha exitosa con un documento tan amplio?.
El movimiento de Javier y Emilio, es un acto sumamente importante porque abre un flanco no electoral, porque es el conducto de exigencias justas; porque representa lo que miles de mexicanos reclaman; porque se constituye en la acción cívica de la que he hablado en mis colaboraciones. Pero dado que es un movimiento, ya rebaso a Sicilia; Javier debe tener claro, que no se trata ahora solo de la muerte de su hijo, que no puede amenazar con realizar actos de desobediencia civil, cuando confunde el concepto con el de resistencia civil; Javier debe tener presente que la convocatoria a la desobediencia civil implica darle identidad al movimiento y que puede iniciar, pero no concluir en la colocación de una placa.
Necesario es participar, involucrarnos y no dejar que Javier Sicilia termine como Isabel Miranda. Por ello el dialogo que mañana se dará con Calderón no debe constituir un acto de ingenuidad; no debe limitarse a la aceptación simpática de un diálogo de sordos; no debe ser un acto de ingenuidad que sólo sirva para una foto más; Javier no debe limitarse a la influencia filosófica de la Universidad La Salle -de la cual es maestro- en la que Dios es la razón de todo. Su responsabilidad es mayor y debe prepararse para ella. Y no asistir a un dialogo con Calderón para creer ingenuamente que habrá respuestas inmediatas.
Por lo pronto y mientras se espera la reunión de mañana jueves entre los “consuelistas” y los emisarios del gobierno calderonista. En Cuernavaca aparece el cuerpo de un joven en la glorita de “la paloma de la paz” donde salió la marcha justamente del consuelo. Hagamos las interpretaciones del hecho. Por hoy es todo nos leemos la próxima. Carpe diem. 

3 comentarios:

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Estoy de acuerdo. El movimiento iniciado por Javier Sicilia lo ha rebasado.
Importante que lleves a cabo este tipo de ejercicio intelectuales que ponga en su justa dimensión a los actores sociales del momento.
Y tal parece que al ser humano le tienes que ocurrir eventos desafortunados (como el asesinato de una hijo o ser querido) para comenzar a trabajar por mejorar en este aspecto el país.
Recordemos a la Señora Miranda (autodenominada Señora Wallace) que está metida hasta la cocina de la PGR y del gobierno; y tal es su gusto por el poder que ha sugerido su gusto por ser diputada federal.
¿Y donde están las otras voces? ¿Será que no se escuchan porque no son poetas reconocidos o mujeres con una buena posición social?
Hace falta que los medios tradicionales de comunicación no sigan haciendo grande a estas personas solo porque han sufrido lo mismo que las familias humildes y sin recursos que no han obtenido algo tan complejo de proporcionar: LA JUSTICIA.

Un abrazo Maestro y excelente columna.

Anónimo dijo...

Maestro:

Coincido plenamente con sus referencias, no es que nos opongamos al movimiento de Sicilia, por el contrario compartimos sus luchas pero a veces cuando lo escucho parece que escucho a Marti, un personaje nefasto que lucra con el asesinato de su hijo, luchemos porque no pase lo mismo con el movimiento que ahora liderea Sicilia.
Como usted lo ha dicho tenemos la responsabilidad de involucrarnos y exigir que las cosas mejoren pero en esa lucha debemos de cuidar que el o los movimientos no se desvien de su lucha original.
Lo felicito por tratar el tema y estaremos a la expectativa de lo que ocurra no mañana que es el encuentro sino los días posteriores y el manejo que Calderón haga del encuentro.

Saludos.

Luis

Roberto A. Guiochín dijo...

En efecto, una desgracia tan lamentable da el impulso para iniciar justas demandas, pero no la cordura para conducir un movimiento. Y siempre retornamos al mismo punto: ¿quién va a encabezar un movimiento ciudadano si NO HAY ciudadanía? Estos hechos conmueven pero no nos mueven a hacer mayores cosas. Hay que persistir en el trabajo permanente de construcción de un mejor modelo de sociedad desde nuestras responsabilidades cotidianas. Excelente trabajo, Samuel.