lunes, 14 de noviembre de 2011

MÉXICO 1102



En la vida, lo más triste, no es ser del todo desgraciado, es que nos falte muy poco para ser felices y no podamos conseguirlo.
Jacinto Benavente
Dicen que las desgracias nunca vienen  solas y parece ser que así es, la coyuntura política en este país obliga a dejar los temas importantes por los inmediatos; así, mientras se discutían asuntos presupuestales en la Cámara de diputados; nos enteramos que bajo la fecha supersticiosa del 11-11 un secretario de gobernación más, se perdía y sospechaba de su muerte.
No especulemos, era el llamado de muchos cerca de las 10 de la mañana de ese día, tan solo media hora después de no haber llegado a la sexta asamblea de la Asociación Mexicana de Impartidores de Justicia en Morelos. Estar presente en una inauguración de este tipo, correspondía más a la procuradora, a la reina de la primavera, a un personaje de segundo nivel, más que al Secretario de Gobernación, hipotéticamente el segundo hombre más poderoso (políticamente) de este país.
Pero no fue así, a José Francisco Blake Mora abogado por la Universidad Autónoma de Baja California, de 45 años, miembro del PAN, exdiputado federal, exsecretario General de Gobierno de Baja California. Parecía sobrarle tiempo como para asistir a estos eventos; su asistencia a la reunión parecía indicar la agenda de hombre que vivía en un país tranquilo, seguro, sin crisis, en bonanza.
Un país donde la tranquilidad inunda las calles; donde los impartidores de justicia se reúnen a debatir las mejores formas sobre como perfeccionar el consolidado sistema de justicia de este México tranquilo y en paz.
El hombre que había tenido experiencia electoral previa, al haber ganado cargos como el de Regidor del Ayuntamiento de Tijuana (1995-1998), diputado federal ( 2000- 2003) y diputado local (2004 a 2007). Parecía tener sólo dos caminos después de haber ocupado la Secretaria de Gobernación: Candidato a gobernador de su natal o Candidato a senador. El de aspirar a la presidencia ya no estaba en sus manos, para esas cosas ya no había tiempo; ni eran los tiempos en los cuales llegar a Bucareli, era la antesala de Los Pinos.
Blake Mora quien ocupó el cargo el 14 de julio del 2010 para sustituir a Fernando Gómez-Mont Urueta. Se empeñó en ser un tipo de bajo perfil, de voz baja y de personalidad gris, el propio Calderón sostuvo en su homenaje: “Blake jamás cayó en la vociferación o descalificación, nunca tuvo un desplante y nunca una declaración imprudente o fuera de lugar. No buscaba ganar las primeras planas, si no trabajar para el país”.
Parecía una clara alusión al ausente y antecesor de Blake: Gómez Mont. Quien en una actitud de  litigante brabucón sostuvo aquella polémica declaración el 22 de julio de 2009: “Señores, los estamos esperando: métanse con la autoridad y no con los ciudadanos”.
El desempeño de Blake Mora no fue brillante, quizá porque estábamos acostumbrados a los perversos secretarios de gobernación del régimen hegemónico, los que tenían el control de una fracción de su partido; los que disputaban el poder en el penúltimo año del sexenio;  los que quitaban a los gobernadores; los que desaparecían a sus adversarios, los que intimidaban a los medios impresos y electrónicos. Blake no fue ese tipo de personajes, pero lo más importante ¿Cómo recordaremos a Blake Mora?
A esta desgracia sumamos el sainete de dos intrascendentes twitteros, cuyos twittes los hicieron enfrentar su realidad y a quienes la mass media y hasta la procuraduría del dieron más atención de la necesaria.
Coincidencia o no, que México haya perdido de la misma forma a dos personajes centrales de la política interior - estemos o no de acuerdo con su régimen- uno justamente 3 años y 7 días después que el otro, levantan dudas que no encuentran respuestas por más rápidos que sean los desmentidos del calderonismo. Justo 1102 días después, cae otro secretario de gobernación. Por eso, al escuchar las declaraciones de Felipe Calderón el viernes pasado donde sostuvo: “Es mi deber decir, sin embargo, que el helicóptero estuvo siempre resguardado en el hangar del Estado Mayor Presidencial, donde recientemente había recibido el mantenimiento de rigor (…)”  me generan duda y llevan a pensar que si la desgracia no fue originada por las inclemencias del tiempo o por falla mecánica, tal vez llego el momento de pensar seriamente que el enemigo no está afuera sino en casa. Quizá lo sabremos en 30 años más ¿Ustedes que piensan?
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem

9 comentarios:

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Maestro:

Un brillante análisis nos presenta este día en su Columna Iusfilosofando acerca del SEGOGgate.

Situación tremenda estamos viviendo en México lindo y herido y lo que nos falta por enfrentar (no deseo ser fatalista, pero me parece que no hemos llegado a la curva que hará que las cosas de manera paulatina mejoren)

Gracias por compartir su visión y sus letras.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Maestro:

Muy oportuna su reflexión, un poco para desintoxicarnos de la elección del fin de semana, que como bien dijo tapo lo acontecido a Blake Mora.

Su progunto muy propia, será mejor que haya adentro revisen sus bolsas, no vaya ser...

Un gusto leerlo.

Saludos

Luis

JOEL GUSTAVO dijo...

Saludos como siempre oportuno pero la agudez del asunto esta en saber si esa maligna niebla que parece no ser por el clima sino una vengadora de todos los señalamientos del hacia el perverso PRI, o hacia el malo de la película justiciera del pan gobierno ese narco chifles mal conocido como el Chapo o ya de últimas instancias como un acuerdate de mi por los actos bastante cuestionables sobre la detención de Hank Rohn en que de algun modo parecio estar detrás la magnanima y conciliadora mano del patriota Blake Mora

Anónimo dijo...

muy buena reflección a lo ultimo, quizá sea un daño colateral mas...

r.estrada

Anónimo dijo...

excelente opinión de @iusfilosofo

Claudia CG

Anónimo dijo...

Pues así es @iusfilosofo la duda quedará y nunca sabremos la verdad. Los hechos son trágicos, pero más trágica es la situación en q vivimos
En éste sexenio, solo Calderón quiso ser la estrellita marinera, el que brille lo opaca ipso facto.Carpe Diem

rafael ortiz

Anónimo dijo...

Como siempre Ius muy a tiempo el comentario y puntual, nos caclaras muchas cosas hasta luego.

Roberto A. Guiochín dijo...

Lamentablemente, a los panistas en el gobierno les ha faltado inteligencia y les ha sobrado malaleche. Acusan "valor" para enfrentar a los "malosos" y no tienen arrestos para enfrentar a las televisoras. Todo el tiempo se ha hablado del cártel protegido por el régimen y ahora se rumora con la sospecha de que el derribo de la aeronave en la que viajaba el secretario podría estar relacionado con la captura de uno de sus poderosos operadores. Aunque pensemos bien: la pérdida parece no afectar mucho al gobierno actual. La política se maneja en Los Pinos, no en SEGOB. Y el rumor le lava la cara al gobierno, algo muy conveniente rumbo a 2012. Un abrazo, Samuel.

David dijo...

Muy buen texto Maestro, me parecen muy acertadas las últimas palabras de éste, quizá la verdad genuina la sabremos dentro de 30 años.

Yo también tengo presente eso del enemigo en casa, si es así las cosas han llegado demasiado lejos.

Si no fue accidente y fue atentado, al gobierno calderonista seguro les pasó lo que a los malandrines de barrio, es decir: Deben tantas y contra tantos que no saben ni por donde les llego la pedrada.

Un abrazo y hasta la próxima!!