martes, 30 de octubre de 2012

LA LIEBRE Y LA ZORRA




Había una vez, una zorra mañosa que acechaba las granjas, destruyendo y acabando con todo lo que se ponía a su paso; desde plantíos de campesinos, hasta los almacenes de provisiones, pasando por los animales.
Era una zorra cruel y astuta, por años los campesinos habían querido acabar con ella pero todos fallaron en el intento por capturarla y verla muerta. Los que iban tras ella no regresaban o lo hacían con mordeduras muy graves.
Su peor crueldad era convencer a los otros animales que estar en la granja "era esclavitud" y que ella los llevaría a conocer el mundo y a gozar de la libertad. Era tan efectiva su capacidad discursiva que los animales caían en su juego de “libertad”; aunque en realidad los llevaba a su cueva y los asesinaba para comérselos en el invierno.
Cuentan que aprendió retórica de observar las asambleas de los campesinos donde se liberaba sobre su captura y que así entendió a los humanos, estudiando sus errores, defectos y vicios; pero también sus virtudes, discursos e historia.
Intrépida, una tarde de invierno, la zorra visitó un refugio de animales sobrevivientes de sus ataques; confiada en que obtendría más víctimas que creyeron su discurso de libertad; advirtió que ya había cambiado, que era diferente, que hasta vegetariana se había convertido. Pero no contó con la reacción de los sobrevivientes, voces de todos lados empezaron a correrla, abucheos, el "fuera", "fuera" no se hizo esperar. La zorra terminó por salir con la cola entre las patas, jurando venganza.
Ese día fue de victoria para los sobrevivientes, demostraron que eran capaces de resistir un discurso de engaño de la zorra, de no volver a caer en la trampa de los “amigos”. En las intervenciones, el discurso más duro fue de la liebre (de especie Pronolagus rupestris) quien propuso a la asamblea ir por el territorio y advertir a los demás animales de los engaños y traiciones de la zorra.
La liebre fue ovacionada y cargada en hombros. Y así inicio lo que parecía el fin de la zorra. Pasaron meses en los que se organizaron los animales para repudiar toda presencia de la zorra e ir tras ella.
Cuando la zorra tenía menos capacidad para desplazarse, tomó la decisión final. Un buen día reapareció, se propuso hablar con la liebre, convencerla de su cambio, de su disposición para proteger a los animales que en algún tiempo agredió.
La zorra le propuso a la liebre hacer un recorrido, ir con ella  por el territorio y disculparse con los demás animales víctimas, ayudar a su recuperación, alimentarlos y protegerlos. Ingenua, la liebre acepto sin condición, iniciaron un recorrido de exculpación.
Ambas, iban de reunión en reunión y en ellas la liebre hablaba a favor del cambio de la zorra, de su disposición, de su arrepentimiento. Casi todos los animales no vieron con buenos ojos que la liebre llevara a la zorra a sus escondites, que conociera sus refugios y que la presentará como alguien diferente.
Entre los animales se escucharon voces de traición de la liebre. En una asamblea animal pidieron que ambos personajes fueran corridos y no se les permitió hablar.
Rápido se corrió la voz de que la liebre se había convertido en vocera y protectora de la zorra que por muchos años había sido enemiga de los demás animales. Las asambleas determinaron que la liebre ya no sería aceptada en ninguna asamblea, que no sería bienvenida y menos si iba acompañada de la zorra.
La estrategia de la zorra funcionó, por una parte la liebre había quedado desprestigiada  por su amistad y por otra, conocía todos y cada uno de los refugios donde se realizaban las asambleas de los animales, así podía llegar y arrasar cuando quisiera. Y eso fue lo que ocurrió.
Las asambleas animales fueron destruidas por una zorra hambrienta y despiadada; y de la liebre sólo se supo que murió enferma y sin compañía que le asistiera en su enfermedad. La moraleja es que la naturaleza de la zorra nunca cambio.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

6 comentarios:

Desde la redacción de Columna Nornilandia dijo...

Maestro, una fabula que perfecto aplica a varios casos dignos de análisis que pululan en la palestra pública.

Muy buen texto.

Un placer leerle.

Anónimo dijo...

@iusfilosofo hola que tengas un excelente día y gracias lo voy a checar"
@ROUSSCHAPE

Anónimo dijo...

@iusfilosofo Buen día Samuel!... ¿Habrá quien -todavía- requiera una explicación con manzanas y peras?..."
@Democracia_mx

Anónimo dijo...

Sobre una zorra que fue a inaugurar la #Linea12 del metro.
@Ettpop

Anónimo dijo...

@iusfilosofo tal pareciera que con motivo de la #linea12 nos envías esta fábula de la zorra alcohólica y la liebre miope, saludos

@oskaroos

Dandi L dijo...

Muy bonita fábula, a decir verdad, cada enseñanza y cada valor se le debe recalcar bien a nuestros niños y evitar que se pierdan los valores. Les comparto otra web que recurro con mis niños y donde se esmeran en las moralejas, saludos.

Fábulas cortas con moralejas