martes, 20 de noviembre de 2012

LA HERENCIA DE CALDERÓN




Resignado a que su partido ya no ocupara Los Pinos, Felipe Calderón recorre el país y visita el extranjero en esta penúltima semana, para lavar su rostro, “limpiar su apellido” y autoelogiarse por su trabajo realizado.
No obstante la realidad exhibe a Felipe Calderón, pues su guerra que siempre no fue guerra, no solo aumento  la violencia e inseguridad, sino que la supuesta lucha contra el crimen organizado genero un efecto multiplicador del número de carteles.
En sus intervenciones Calderón insiste en que no se le puede responsabilizar por  los 80 mil muertos por actos violentos durante su gobierno, ya que de cualquier manera hubieran ocurrido los asesinatos, pero con la diferencia, sostiene él, de que Estado estaría sometido a los carteles de la droga.
Sumado a esta ola de violencia y muerte hay que recordarle a Felipe Calderón los desastrosos números con el empleo, no solo llevó a la secretaria del trabajo a un defensor de los patrones, sino que ese secretario del trabajo cerro fuentes laborales.
Irónico y contradictorio, Calderón no solo no fue “el presidente del empleo”, sino que fue amigo y benefactor de empresarios que aportaron en su campaña o defendieron su postulación. Negoció y protegió a ultranza a los poderes fácticos y minimizó las muestras de manifestación de sus disidentes, “unos cuantos” refería.
Lo cierto es que Felipe a pesar de sus enojos y  autoelogios de sus pírricos logros; los mexicanos tendrán presente lo sangriento del sexenio y que durante este mandato perdieron su empleo o simplemente no lo recuperaron como prometió. Que decir del acceso a la educación y de los rechazados de educación universitaria en todo el país.
Tampoco olvidaran las casas que compraron con tanto sacrificio y que a los pocos meses se empezaron a agrietar, pero que sirvieron para promocionar como el “gobierno federal” daba casas a más mexicanos. O que decir de los gastos superfluos, los del centenario y bicentenario; y de la estela de luz, o el más reciente, el avión presidencial.
No perdamos la memoria, no olvidemos cual es la herencia de calderón a los mexicanos, porque muy probablemente con lo que afrontaremos estos seis años por venir, lo hecho por Calderón será minúsculo. Ya veremos.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

6 comentarios:

Desde la redacción de Columna Nornilandia dijo...

Maestro:

Magnífica columna, la que hoy nos presenta.
Sin duda, sumamente analizable el sexenio que está por terminar.
¿Las expectativas para el siguiente? sin duda el futuro sigue siendo borroso.

Un placer leerle.

Anónimo dijo...

La herencia #HERENCIA DE #CALDERÓN será un paseito a lado de lo q' está por venir.

‏@BenitoJuarezG

Anónimo dijo...

Lo de menos es lo material. Lo q nunca se olvidará será a conocidos, amigos y/o familiares muertos

‏@EgoGolden

Anónimo dijo...

@iusfilosofo como siempre atinado y acertado en los comentarios de tu columna, fenece el régimen del terror, quizás sea #ElBuenFin lo peor, esta por venir, asistiremos como circo romano a un espectáculo de sangre y muerte que se avecinan con el pRi la herencia de Calderón es una herencia maldita, el fecalato nos deja dolor y muerte, ni hablar sólo nos queda resistir

Óscar Sánchez

Anónimo dijo...

@iusfilosofo excelente articulo! saludos

Maria Isabel Arévalo

Anónimo dijo...

@iusfilosofo creo que si, asistiremos a espectáculos dantescos, los cuales serán atizados por hambre y violencia, nos queda resistir