martes, 11 de marzo de 2014

MUJERES: CIFRA NEGRA



El fin de semana pasado se celebró el Día Internacional de la Mujer, y aunque hubo muchos eventos, desde los institucionales hasta los políticos, en los cuales se hizo gala de la retórica y demagogia para reconocer y ensalzar el papel de la mujer; y de cómo nuestras vidas y el destino del país están en manos de ellas, muchos de ellos, inclusive los que encabezaron las propias mujeres, omitieron decir que el origen en realidad de esta celebración era conmemorar a la mujer trabajadora.
De acuerdo con el Artículo 2, numeral 3 de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo: “El derecho al desarrollo según la ONU representa que “Los Estados tienen el derecho y el deber de formular políticas de desarrollo nacional adecuadas con el fin de mejorar constantemente el bienestar de la población entera y de todos los individuos […]”.
Como podemos constatar este derecho al desarrollo, en el caso de las mujeres mexicanas es una aspiración, pues de acuerdo con datos del INEGI, en 2013, 20.2 millones de mujeres integraron la población económicamente. El INEGI  también nos dice que  el ingreso promedio por hora trabajada de la población femenina fue de 30.8 pesos y el de los hombres 31.5 pesos (INEGI, 2013).
Pero la desigualdad no solo se da afuera, también está dentro del hogar mismo, pues del total de labores domésticas y de cuidados familiares las mujeres realizaron 78.8% de ellas y los hombres participaron con 21.2% (INEGI 2014). En este mismo sentido la numeralia nos dice que el monto económico que cada mujer contribuye a generar es similar a aportar 41 mil 100 pesos anuales para cubrir las necesidades del hogar (INEGI 2014). En tales términos el valor económico de las actividades domésticas, de cuidado y no remuneradas que ellas realizan, equivale a 15.6% del PIB (INEGI 2014).
Pero la historia no termina ahí,  de acuerdo con el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio para 2012 y 2013, en 30 entidades federativas indican que en el país cada día son asesinadas 6 mujeres y que de esos casos, al menos la mitad son feminicidios. Lo que quiere decir, que son asesinatos motivados por el sexismo o la misogina.
De acuerdo con la Ley General de Acceso a las Mujeres a una vida libre de violencia, la violencia contra las Mujeres es “Cualquier acción u omisión, basada en su género, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado como en el público” (artículo 5, fracción IV).
No es menor lo que se puede documentar a partir de lo que establece el artículo 18 de dicho ordenamiento: “Violencia Institucional: Son los actos u omisiones de las y los servidores públicos de cualquier orden de gobierno que discriminen o tengan como fin dilatar, obstaculizar o impedir el goce y ejercicio de los derechos humanos de las mujeres así como su acceso al disfrute de políticas públicas destinadas a prevenir, atender, investigar, sancionar y erradicar los diferentes tipos de violencia”.
Finalmente y para estimular nuestro pesimismo, esta ley -que fue publicada hace siete años en febrero de 2007- establece la creación de un Banco Nacional de Datos e Información sobre casos de violencia contra las Mujeres, (artículo 38, fracción X) banco que hasta la fecha no ha sido creado. A pesar de que el séptimo transitorio Dicha tarea de acuerdo con el artículo 44 fracción III “Corresponde a la Secretaría de Seguridad Pública”.
Así las cosas sobre lo que gravita en torno a las mujeres, motor de las naciones. Y parece que este sexenio parece que la situación no cambiará mucho. Y continuarán las cifras negras.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, esta es una de las tantas asignaturas pendientes en este #MéxicoLindoyHerido
Gracias por este texto, altamente reflexivo.
Un placer leerlo e intercambiar puntos de vista.