martes, 6 de mayo de 2014

EL PARTIDO QUE MÉXICO NO NECESITA





Fundado el 5 de mayo de 1989, el PRD lleva 25 años de existencia electoral; el Partido de la Revolución Democrática en este tiempo se ha constituido como el principal partido de la izquierda mexicana, si bien es cierto que estos 25 años ha tenido altas y bajas, cierto es también que desde su constitución ha generado expectativas y también decepciones.
El PRD es quizás la mezcla política más heterogénea que actualmente exista en la historia de partidos políticos en el mundo, pues es producto de una escisión de la corriente crítica del PRI encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, a la cual se sumaron integrantes del Partido Mexicano Socialista (PMS) el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), dirigido por Heberto Castillo y José Álvarez Icaza.
A este gran movimiento se integraron además el Partido Socialista Unificado de México (PSUM), de Arnoldo Martínez y Gilberto Rincón Gallardo; el Partido Patriótico Revolucionario (PPR), de Camilo Valenzuela y Jesús Zambrano; y el Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP). Al final llegó el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), encabezado por Jesús Ortega, Carlos Navarrete y Graco Ramírez.
Es precisamente esta última corriente la que actualmente controla a este partido. Y la misma que lo ha llevado a la peor crisis de identidad, retrocesos electorales, posturas contradictorias, y posicionamientos progobierno. “Los chuchos” están más cerca de la derecha –concertacedora- de finales de los ochenta, que de la izquierda progresista que presumen ser.
El PRD de hoy, ese que ayer cumplió 25 años está- como lo dijo Cárdenas- más lejos que cerca de los objetivos originalmente trazados con su nacimiento. Es la mejor postura que he escuchado de Cuauhtémoc a lo largo de éstas celebraciones, el mensaje que ayer mando estuvo dirigido a la corriente que en algún momento lo obligó a retirarse. Cárdenas sostuvo que “al país de nada le sirve una izquierda dócil y dizque a la moda, le sirve una izquierda firme en sus principios, respetuoso ante quienes piensan distinto, con ética y capaz de dar ejemplo en su vida interna de lo que quiere para el país”.
Y es que de cara a la elección interna, los grupos que actúan a su interior desplazarán todas sus estrategias; y “Los chuchos” no duraran en buscar apoyos, activar prácticas, y mantener el control, pues el PRD se ha vuelto la franquicia política más rentable para mantener la burocracia de esa corriente, la misma que presume sin empacho haber firmado el Pacto por México, por el bien del país.
No sabemos cuánto más durará esa corriente dirigiendo al PRD, pero lo cierto es que esa no es la izquierda que México necesita, ese no es el PRD que está del lado de los que buscan transformar al país en un México de oportunidades más igualitarias para los que menos tienen; no es el partido instrumento de la sociedad que vimos nacer hace 25 años.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Muy buen texto Doctor, yo agregaría: México necesita menos partidos políticos y más ciudadanía crítica, proactiva e interesada en los temas públicos.
Un placer leerlo.