martes, 29 de abril de 2014

MONTAJES



Para iniciar con un clásico, podría decir que es el gobernante el que crea el estado de guerra cuando incurre en cierto tipo de arbitrariedades que incitan a los pueblos a la rebelión. Un ejemplo de ello es lo que acaba de ocurrir el fin de semana pasado, cuando miles de ciudadanos salieron a las calles del DF para avisarle al gobierno federal que lo están vigilando y que disienten de su visión sobre temas relevantes, como las libertades que se vulneran en la iniciativa que envió al senado el Sr. Peña.
Y es que si un gobierno vulnera la Constitución, hace uso de la fuerza sin tener derecho a ello, y simplemente actúa contra la ley, se coloca en un estado de guerra respecto de sus gobernados. Es de esta forma y atendiendo a la teoría contractualista -influenciada en la Constitución-  que es el pueblo quien decide cuándo se ha roto la confianza en su gobierno y tiene el poder para revertir los abusos.
Basta recordar que la soberanía no se agota de manera alguna en el terreno del poder, pero si concentra nuestra atención en la forma más significativa y peligrosa que el poder puede adquirir cuando se trata de controlar a los ciudadanos para evitar la crítica y cuestionamiento a sus acciones.
Y es que las iniciativas de leyes secundarias que se están discutiendo y que se van a discutir, están muy alejadas de las necesidades de los mexicanos y de la realidad que vivimos, y en consecuencia se perciben poco o nada legítimas.
La legitimidad parece pues, el elemento integrante de las relaciones de poder que se desarrollan en el ámbito estatal. Desde el punto de vista sociológico y no jurídico, se comprueba que el proceso de legitimación no tiene como punto de referencia al Estado en su conjunto, sino sus diversos aspectos, como la comunidad política, el régimen, el gobierno y, cuando el Estado no es independiente, el Estado hegemónico al que está subordinado.
Un caso que ilustra la referencia anterior, es lo que publica esta semana el semanario Proceso. En un texto de Lidia Cacho que alude a Las muertas del estado. Feminicidios durante la administración mexiquense de Enrique Peña Nieto, de los periodistas Humberto Padgett y Eduardo Loza. El texto que es el prólogo que Cacho elabora para el libro, describe lo que ocurrió y está ocurriendo en el Estado de origen, de quien ocupa actualmente Los Pinos, el asesinato de mujeres.
Cacho dice que Peña Nieto: “Eligió ignorar lo que las voces más conocedoras y prestigiadas en materia de violencia contra mujeres le dijeron en foros públicos, en redes sociales, en sesiones privadas, en artículos periodísticos, en informes de Derechos Humanos”. Y es cierto, Don Peña, prefirió el montaje de un estado feliz, que no ensuciara sus aspiraciones presidenciales.
Y hablando de montajes, lo mismo ocurre con el caso de Regina Martínez, mujer audaz y valiente que daba vida a la palabra periodista. Fue este 28 de abril que se cumplieron dos años de su asesinato y las conclusiones de su homicidio, son inverosímiles y el único detenido, ha sido absuelto.
Lo cierto es que en este caso y ante la incapacidad de la autoridad para dar plena cuenta a la investigación, aparecen argumentos descalificativos para hacer creer que se lo “merecía” y arguyen “el robo” o el “crimen pasional” para dar fin a la investigación, estas son conclusiones poco serias, irrespetuosas e inmorales propias de un gobierno incapaz.
El caso de Regina como el de muchos periodistas y reporteros de Veracruz deben esclarecerse y no permanecer en la impunidad, a pesar de los montajes.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


2 comentarios:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, sumado a lo que cada día ocurre en este aún #MéxicoLindoyHerido están esos montajes, a los que de manera puntual da seguimiento crítico en su #Iusfilosofando.
Lejos estamos todavía de desterrar a esa corrupta e impune clase política; no obstante, no dejemos de hacerlo a través de diversos mecanismos y el ejercicio intelectual que nos lleve a actuar es uno de ellos.
Magnífico texto.
Un placer leerlo.

Anónimo dijo...

Doctor, gracias por recordanos lo que esta ocurriendo el el país con el caso de las mujeres asesinas, es un tema que no podemos dejar pasar.

felicitaciones por su articulo.

Oscar Ruiz