martes, 14 de octubre de 2014

QUE EL TIEMPO NO SEA OLVIDO



"No hay recuerdo que el tiempo no borre ni pena que la muerte no acabe".
Miguel de Cervantes

Cuando revisamos en retrospectiva las escenas de hace algunas semanas en las que el señor Miguel Ángel Osorio Chong (hidalguense de 50 años) sale con camisa y corbata para entrevistarse con estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), sin que antes estos estudiantes sean desprestigiados y/o reprimidos, intuimos que algo estaba mal.
No es que Osorio Chong sea partidario de exponerse ante una muchedumbre de estudiantes indignados por un reglamento; ni que sea tan democrático como para recibir una manifestación que exige hablar con él. Mucho menos que uno de los hombres fuertes de Peña Nieto haya aprendido la lección de tratar con respeto a los universitarios, después del encuentro en 2012 con lo que hoy conocemos con el #YoSoy132 en la Ibero. No, no era eso.
El tiempo, siempre el tiempo, nos da la respuesta; ahora sabemos que la benevolente actitud del exgobernador de Hidalgo -de 2005 a 2011- no era por su altura demócrata, sino porque tenía ya detalles de lo ocurrido en Ayotzinapa; con esos datos era más fácil asumir una postura prodiálogo frente a un problema que podía crecer, que abrir otro flanco con estudiantes de Guerrero, un Estado con focos rojos.
La actitud complaciente de Miguel Ángel Osorio -diputado federal en la LIX Legislatura de 2003 a 2005- con jóvenes del IPN no sirvió de nada, pues la Asamblea General del movimiento estudiantil del IPN afirmó la semana pasada que la propuesta de solución al pliego petitorio es “incompleta e imprecisa”, además de “no estar fundamentada ni motivada”. Otra vez, el tiempo no favoreció al hidalguense.
Osorio enfrenta ahora no sólo el flanco que el mismo abrió al entrevistarse personalmente con los estudiantes del IPN y a hacer a un lado a Emilio Chuayffet Chemor –mexiquense de 63 años- sino que tiene que atender el tema de los normalistas de Ayotzinapa: los muertos y los desaparecidos. Pero quizá, esta vez no todo sea culpa suya –en su papel de responsable de la política interna del gabinete de Peña- quizá esta vez, su “oposición” en Guerrero -gobierno estatal y municipal del PRD- sean responsables directos de lo ocurrido ahí, y ahora sabemos también que de forma directa se sospecha de “Los chuchos” y su permisividad con candidatos de dudosa reputación.
No obstantes “Los chuchos” volverán a decir que son falibles los procesos de selección de los candidatos; Ángel Aguirre, que buscará otra forma de poner a consideración del pueblo de Guerrero su cargo y que mientras ofrece una recompensa para dar con los jóvenes; Osorio Chong que se investigará hasta las últimas consecuencias; y todos esperarán a que el tiempo sea el pretexto excelente para que nos olvidemos de lo ocurrido en Guerrero, hasta que en algún tiempo, una Corte Internacional condene al Estado Mexicano por estos hechos, pero entonces ya habrán pasado las elecciones de 2015 y esto ya no importará.
Sobre el tema de Ayotzinapa, y otros más, no dejemos que el tiempo sea olvido, no permitamos un acto más de irresponsabilidad del Estado Mexicano, de sus partidos, de sus instituciones, de sus personajes. Olvidar también contribuye a matar la esperanza y no podemos permitirlo.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

2 comentarios:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, muy buen texto. Para la desmemoria.

Un gusto leer y reflexionar con su Iusfilosofando.

Anónimo dijo...

Sus textos siempre interesantes Doctor, me parece que los elementos que señalas sobre porque tan a gusto y dispuesta que se le vea a Osorio Chong, ahora ya sabemos porque.

Un gusto leerlo y compartir sus columnas.

Mayra