martes, 17 de febrero de 2015

DOCTRINA CHUCHISTA



Lo que inicio con la salida de militantes destacados y luego fundadores, ha seguido con el desprestigio y escándalos de lo que en algún momento fue el partido de la esperanza.
Hoy el PRD se asemeja más a Peña y su equipo -pues va de escándalo en escándalo- que a los militantes fundadores de ese partido. Hoy no solo tiene que librar una batalla interna que parece estar siendo sofocada por la doctrina chuchista; sino que tiene una deuda enorme, 25 millones de pago a proveedores y 235 millones por créditos bancarios.
Este fin de semana el Consejo Nacional del PRD aprobó la lista de candidaturas plurinominales -260 votos a favor y 48 en contra- de esta lista fueron excluidos dos personajes relevantes de ese partido, Marcelo Ebrard –corriente Movimiento Progresista- y el René Bejarano -corriente Izquierda Democrática Nacional-. Quienes sí aparecen son “los Chuchos” Jesús Zambrano  y Jesús Valencia, ex jefe delegacional de Iztapalapa, -investigado por la contraloría del GDF por conflicto de intereses-.
Lo ocurrido el fin de semana confirma  versiones de la nueva postura de las corrientes mayoritarias, -la de Jesús Ortega (NI) y Héctor Bautista (ADN)- “para nosotros todo, para ellos nada”. Una política que potencializa al máximo, la tarea de quedarse a como dé lugar con el control total del PRD.
La doctrina chuchista –practicada como dogma por algunos- es elemental, cero diálogo, cero debate, aplanadora automática, autodenominarse los demócratas, los pro diálogo, con el objetivo también básico, excluir de espacios, aniquilar políticamente y segregar a disidentes.
Lo cierto es que tres de los fieles apóstoles de la doctrina chuchista están seguros en la próxima legislatura, lo son: Guadalupe Acosta Naranjo, Hortensia Aragón y Jesús Zambrano Grijalva y para amarrar “cierta votación” traen consigo a tres dirigentes estatales: Juan Carlos Guerrero Fausto (Jalisco), Candelario Pérez Alvarado (Tabasco) y Omar Ortega Álvarez (Estado de México). Además de Luis Maldonado Venegas (actual secretario de Gobierno de Puebla).
Sin duda, en el PRD de la doctrina chuchista no hay mucho futuro y menos esperanza, no puede serlo en un partido de pensamiento único, nuca ha sido así y el PRD no será la excepción. Con la exclusión de los que piensan diferente, se confirma su nueva tendencia, ser un partido cerrado, con dirigencia obtusa, y de militancia naufraga.
El PRD ya no es, como lo dice la Constitución en su artículo 41 constitucional, fracción I. “entidades de interés público”; no ha cumplido con el fin de “promover la participación del pueblo en la vida democrática”.
Nada bien pinta para este país, el escenario, de cara a la elección federal de este año. No cuando se necesitan partidos abiertos, progresistas, de crítica y debate pero también de propuesta; y no cómodas franquicias electorales al servicio del gobierno en turno, no un partido de alta burocracia que solo busca defender sus propios intereses tal como lo promueve la doctrina chuchista. En fin, mientras eso ocurre, reitero mi propuesta para transitar a un mejor escenario “quítale el congreso a Peña”.
Por hoy todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


2 comentarios:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor:

Interesante texto que deriva en dar a conocer esa Doctrina chuchista, seguramente cuya principal actividad es la de encorvar la cerviz al poder en turno para mantener sus canonjías.
En efecto, este partido, junto a los otros incrementa ese fenómeno de desafección de los ciudadanos hacia la política.
Magnífico análisis.
Un placer leerlo.

Mdormx dijo...

Amigos todos.
Quien no conozca a los chuchos, no entenderá su doctrina liquidadora de toda democracia al interior de su partido y hacia el exterior, vivir succionadora y presupuestívoramente de nuestros impuestos, legal e ilegalmente. Luego entonces, que compren la impúdica doctrina chucha.