martes, 3 de febrero de 2015

CHIAPAS, EL VERDE QUE NO ES VIDA





De cara a la elección a la que asistiremos en próximo 7 de junio hay focos rojos que no debemos pasar por alto, y no me refiero a la terrible historia del caso Ayotzinapa y a la descarada actitud del gobierno federal encabezado por el señor Enrique Peña que ha ordenado a su procurador de carpetazo al tema, como si eso calmara y regresara a los jóvenes normalistas.
Tampoco me refiero al tema Tlatlaya en el Estado de México, donde participaron militares en una ejecución de 22 personas asesinadas en una bodega, de entre los cuales había una adolescente de 15 años.
El tema nuevamente son los gobernadores y particularmente el de Chiapas, Manuel Velasco Coello, de 34 años, el verde gobernador que en diciembre de 2013 tapizó las calles del Distrito Federal y otros Estados con su imagen, aprovechando que la revista Cambio le había dedicado su portada. El egresado de la Universidad Humanitas, ejerció en su primer año de gobierno casi 130 millones de pesos en propaganda oficial.
De Velasco Coello se pensaba que el escándalo más reciente había ocurrido en el municipio de Huixtla, Chiapas, cuando da una bofetada a Luis Humberto, empleado de la oficina del gobierno de Chiapas, a quien días después y tras el vídeo difundido en redes tuvo que pedirle una disculpa por "el lamentable incidente accidental”.
Se pensaba también que llamaría la atención de los reflectores que el “verde gobernador” hubiera gastado más de 16 millones de pesos a través de la Secretaría de Infraestructura la remodelación del estadio Víctor Manuel Reyna, pero no, no fue eso. El tema es la manía del novio de Anahí –y futuro esposo- por pintar de verde el Estado.
Botes de basura, bancas, postes, empotrados, delimitadores de la ciclovía y edificios públicos, espectaculares donde aparece, bardas con su imagen caricaturizada, han sido colocados en municipios más grandes del Estado. Velasco Coello ha generado ya reacciones entre ellas las del Colegio de Arquitectos Chiapanecos, A.C por vulnerar la Norma Oficial Mexicana NOM-034-SCT2-2003, referente al señalamiento de carreteras y vialidades urbanas, que señala que todas las marcas en el pavimento, guarniciones y ciclovías deben ser de color blanco o amarillo.
Pero la vulneración de las normas no parece ser un tema que le preocupe a Manuel Velasco, sus preocupaciones se centran en dos temas: seguir pintando de verde al Estado, conservarlo para sus aliados del PRI que lo llevaron a la gubernatura; y su boda, que aunque no tiene día y hora en el calendario- al menos no lo han filtrado- ya se anunció será en abril, mismo mes en el que arrancaran las campañas electorales locales de la jornada electoral del 19 de julio, ahhh porque allá y en contraste con los comicios legislativos federales y el de las otras 16 entidades, serán cinco semanas después.
Así el pequeño gobernador verde, no está lejos de la vida televisiva, de la superficial manera de ver la realidad, de la artificial forma de hacer “felices” a los chiapanecos, de los desplantes de señor feudal que Chiapas ya vivió hace siglos. Velasco Coello es la antítesis viviente del concepto “verde”. El prototipo bípedo de que el verde, ese verde, no es vida, sino atentado contra la naturaleza chiapaneca.

Estemos atentos a esta telenovela, por lo pronto es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

4 comentarios:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, no cabe duda que estamos ante un cinismo político exacerbado, puede ser por ambición desmedida del poder o por una ignorancia inusitada; bueno en este caso los dos elementos se conjuntan.
El verde “gobernador” chiapaneco pretende burdamente repetir la fórmula peñanietista ¿se repetirá la misma historia? Espero que no y que los ciudadanos abran los ojos y no se dejen cooptar.

Lector Insaciable dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lector Insaciable dijo...

Estamos acostumbrados a considerarnos mejor que los demás. Así es la cosa, ustedes no van a ser mis amigos, ninguno. Decía que el contexto importa, estamos en México, aquí, casi puede decirse aplican leyes distintas de gravedad y saben también qué importa: el apellido. Se los digo, una puede saber hasta dónde va a llegar en la vida según sea la cantidad de veces que se repita tu apellido cuando la maestra pasa lista. Si lo oyes más de cinco veces, será mejor que vayas aceptando el lugar que ocuparas en la sociedad, el de jodido. A los únicos que se les permite escalar son a los que lo oyen tres veces. Si estás en ese rango puede que consigas establecerte en la clase media. De dos a una puedes llegar a ser diputado o presidente municipal, a lo mejor, si le echas ganas alcanzas a ser gobernador, claro, todo depende del poder que vaya implícito con el abolengo de tu familia. Y, por ultimo, aquellos que tienen apellido de raigambre, que difícilmente comparte, ya la hiciste. Importa poco si eres el mayor de los idiotas, ser físicamente poco atractivo, da igual, serás el jefazo en una empresa o puede que decidas ocupar el cargo más importante en una paraestatal, ya es según tu gusto.

Anónimo dijo...

Otro que seguramente sera votado mas por su fisico que por su inteligencia e "intachable figura politica". Saludos. Yolanda Velazquez