martes, 24 de febrero de 2015

INE PARAPETO


Pálido y enflaquecido por las batallas que estos meses se han librado en el plano del consejo del INE, desgaste que eventualmente no se compensa con el salario -que supera con mucho al que recibía como académico de la UNAM- Lorenzo Córdova Vianello –de 43 años- advirtió que el INE no puede actuar con base en las preocupaciones, ni mucho menos en los intereses de un contendiente ni de tres ni de siete.
El Egresado de la facultad de derecho de la UNAM, ha descubierto que la retórica discursiva aprendida en la Universidad de Turín, dista mucho de las prácticas perversas de los operadores del PRI, esos con los que convive en el Consejo del Instituto Nacional Electoral que preside desde enero de 2014.
A Córdova Vianello, no le funciona ya el discurso timorato que le caracterizaba en sus análisis académicos, no bastan los buenos deseos de “debate plural” en la “mesa de la democracia”, no cuando la semana pasada representantes de siete de diez partidos políticos denunciaron que en el Instituto Nacional Electoral (INE) hay un bloque de consejeros al servicio del PRI. En reunión privada de estos representantes con Córdova, resurgió un concepto que algunos pensaron no volvería a utilizarse en los discursos “el PRI-gobierno”, un concepto que solo se explica en la práctica, en la acción diaria del ejercicio del poder desde el gobierno para favorecer a su partido.
Por si esto fuera poco, tiene que atender asuntos domésticos de gran magnitud, pues de acuerdo con el informe anual de gestión de la contraloría, seis de cada diez pesos de su presupuesto anual que este año será de 13 mil 216 millones de pesos se va en sueldos de sus empleados, y desde luego las grandes cantidades no van a parar a los bolsillos de los capacitadores electorales que se la rifan por el territorial nacional, sino en los de algunos recomendados y operadores políticos disfrazados de funcionarios electorales.
Córdova añora los viejos días en los que podía hacer crítica y análisis, en el puritanismo donde no podía ser tocado y recibía –además- un pago por ello; el hijo de Arnaldo Córdova, quiere seguir inmaculado sin meterse en problemas, como afirma Javier Corral, declinó ejercer su cargo por "cuidar su imagen”.
El INE actual, más que jugar su papel de autoridad electoral, está funcionando como parapeto, impidiendo una elección transparente, equitativa, imparcial y si se quiere justa. Un ejemplo de los focos rojos es que la unidad de fiscalización no tiene titular y sigue un encargado  de despacho que cae en manos de Alfredo Cristalinas,  el mismo que exonero a la coalición Compromiso por México (PRI-PVEM) por el caso Monex.
Si el INE no quiere servir de parapeto de la próxima elección, debe resolver temas pendientes como emitir lineamientos para regular la propaganda de servidores públicos;  revisar la forma en que se hacen procedimientos administrativos de las quejas de los partidos; el sistema de conteo rápido, entre muchos otros.
En su preocupación por la imagen, -que no volverá a ser la misma aunque le pese- Córdova Vianello ha cedido su papel de presidente, al consejero Marco Antonio Baños -operador priista- quien es el presidente –de facto- del Instituto responsable de la elección de este año y quien tiene toda la experiencia para impedir que una elección sea lo más equitativa y transparente posible. Una autoridad así no sirve, vivimos hasta el momento un INE parapeto. Donde la credibilidad es su talón de Aquiles.
Por cierto, no olviden, en esta elección Quítale el congreso a Peña.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, estamos ante una aguda crisis de credibilidad y de identidad institucional. En estos tiempos convulsos y confusos. El INE no es la excepción y ello es preocupante, ya que es el organismo que se supone tendría que dar certeza al proceso electoral.
Hoy más que nunca debemos asumir y ejercer nuestro poder ciudadano y dar marcaje personal a instituciones, partidos políticos, candidatos y gobernantes; no sigamos permitiendo que se salgan con la suya.

Magnífico texto y análisis; lo compartiré en todas mis redes.
Un placer leerlo.