martes, 18 de agosto de 2015

PARTIDOS ALEJADOS


Muy al estilo del quehacer político en nuestro país, los tres principales partidos políticos en México atraviesan por un proceso de renovación de sus dirigencias; unos, por sus tiempos propios; otros, por necesidad ante los pobres resultados electorales.
En el PRI, Manlio Fabio Beltrones –sonorense de 62 años y graduado en economía por la UNAM–  y Carolina Monroy Del Mazo –licenciada en Derecho por la Universidad del Valle de Toluca, y cuya labor se ha desarrollado fundamentalmente en el Estado de México– fueron “electos” al no tener competencia. El próximo jueves ambos personajes tomarán posesión de su encargo y en palabras de Manlio, llevará las reformas impulsadas por Peña Nieto, “hasta sus últimas consecuencias”.
Las palabras de Manlio suenan más a amenaza neoliberal que a proyecto de gobierno para el bienestar general. Sobre todo si observamos que los resultados de las reformas estructurales pasadas no han servido de nada en el mejoramiento de las condiciones de vida de la población.
Del lado de PAN, Ricardo Anaya ganó la contienda interna con el 81.91 por ciento de los votos emitidos en la jornada del pasado domingo. El mexiquense, cuya carrera política la ha desarrollo en Querétaro y por ello se piensa que es originario de ese Estado, echó abajo la posibilidad de la “rebelión de las bases” que  su contrincante Javier Corral Jurado impulsaba.
Los resultados de Anaya le permiten un control absoluto de la dirigencia nacional y consecuentemente de las fracciones parlamantarias en la cámara de Diputados y la de Senadores, pero la aplanadora de Anaya no ha terminado con los señalamiento de Corral quien  reaccionó a los resultados y sostuvo que el triunfo del mexiquense "está trazado por la simulación, corrupción, inequidad y un padrón inflado", por lo que no está dispuesto a integrarse a la dirigencia encabezará el protegido de Madero. 
Del lado del PRD las cosas no son mejores, los resultados de la elección pasada, cimbraron la recién llegada de Carlos Navarrete quien tendrá que irse de la dirigencia en un tiempo que nunca pensó que ocurriría; contradictoriamente parte de la derrota del PRD fue por el posicionamiento de MORENA en la pasada elección.
La del PRD es quizá la tarea más difícil de los partidos que renuevan sus dirigencias, pues aun cuando los “chuchos” mantienen el control de las estructuras dirigentes se enfrentan a la falta de credibilidad por parte de sus militantes, quienes han perdido esperanza de que ese partido represente alternativa de cambio.
Con este escenario, los ciudadanos son los que llevan la peor parte de cara a la integración de la próxima legislatura en la Cámara de Diputados; pero el reto también es que haremos los ciudadanos para construir una agenda sobre temas fundamentales que a la nación le afectan. Periodistas, pobreza, educación, salud, vivienda, corrupción, trabajo y reformas estructurales, son temas que deberán tratarse desde la perspectiva de quienes no militan en partido político alguno pero deben ser escuchados en el Congreso de la Unión. Tarea no sencilla, pero tampoco imposible, ¿Ustedes en que se involucrarán?

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor,

Indudablemente, estamos ante una época de descomposición de los partidos políticos que se han alejado de su misión. Hoy, son cotos de poder que albergan las peores prácticas; mientras que los ciudadanos urgimos cambios, en los que, como bien apuntas, debemos involucrarnos.

Yo desde hace tiempo he tomado las armas [así puede constatarse en mi columna #Nornilandia] y no pienso rendirme. Todavía creo que podemos rescatar lo que nos queda de país y dejar a las generaciones venideras, un mundo más llevadero.

Un gusto leer #Iusfilosofando