martes, 19 de enero de 2016

NUESTROS DESAPARECIDOS Y MUERTOS


@iusfilosofo

Ayer la diputada de Morena Araceli Damián -Doctora en economía de la urbanización por la Universidad de Londres, Inglaterra- informó que los padres de los 43 jóvenes desaparecidos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero hablarán desde la máxima tribuna del país; tal como ocurrió el 28 de marzo de 2001 con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), a través de la voz de la comandanta Esther.
La Profesora-Investigadora del Colegio de México, informó que todos los partidos accedieron a la petición, y que el PRI puso como condición que no fuera invitación sino atención a una demanda. Hace algunos meses la Diputada panista Guadalupe Murguía adelantaba que eso ocurriría una vez que existiera un documento donde se pida hablar desde la tribuna San Lázaro, firmado por todos los padres. El miércoles de la semana pasada esa hipótesis se actualizó; ya cuentan con el documento rubricado. Solo falta que el Legislativo defina la fecha y condiciones.
Y mientras eso ocurre, en Veracruz el pasado 11 de enero, cinco jóvenes fueron interceptados por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en Tierra Blanca; y aunque existen cuatro policías detenidos por la desaparición de los jóvenes, el policía que conducía la patrulla donde fueron intervenidos los jóvenes se encuentra prófugo y es una pieza clave en la historia de los jóvenes desaparecidos.
Ante ese hecho, los familiares de los jóvenes desaparecidos ya han dirigido un mensaje al señor de Los Pinos, que dice: “Hoy hace una semana que nos los robaron. ¿Hasta cuándo señor presidente Enrique Peña Nieto seguirá permitiendo que estemos en manos de la delincuencia? Aquí no hay #misiónCumplida”. Usando los hashtag #desapariciónforzada #FueLaPolícia #NOSFALTAN5
Sumado a lo anterior, una nota firmada por Sergio Rincón y publicada en sinembargo.mx  confirma lo que muchos mexicanos ya sabíamos: los homicidios en México son una “epidemia” “y la reducción de la esperanza de vida, evidencian una falta de acción por parte del Estado”.
Rincón recupera la información publicada en Health Affairs de un estudio titulado: Homicides In Mexico Reversed Life Expectancy Gains For Men And Slowed Them For Women, 2000–10  “Los homicidios en México han revertido la expectativa de vida para los hombres y desacelerado la de las mujeres, 2000-10”. El estudio expone la reducción en la esperanza de vida de los mexicanos, la cual bajó de 72.5 años a 72, en el caso de los hombres, durante el periodo de 2005 a 2010. Para las mujeres, el promedio de años de vida es de 77.
Otra nota formada por el mismo reportero fulmina el mundo feliz del señor Peña, “De 2006 a 2014 se registraron más de 23 mil casos de desaparición en toda la población, de los cuales más de 6 mil 700 fueron de menores de edad, que representa el 30 por ciento de desapariciones en el país.” (http://bit.ly/1T1t46q)
Los datos de uno y otro hecho son estremecedores, y evidencian la necesidad de políticas públicas que atiendan de forma seria los temas en referencia, pero a estas políticas debe de sumarse la exigencia de una sociedad que no puede dejar solos e indefensos a sus conciudadanos estén en la ciudad donde estén y sean del estrato social que sea. Debemos de alzar la voz por nuestros desaparecidos, por nuestros muertos que son los de esta sociedad contemporánea en la que vivimos, la mexicana.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, un tema necesario nos compartes en esta Iusfilosofando.
No hay duda, la lista de temas pendientes en la agenda nacional son múltiples y el de los desaparecidos debe ser prioridad. Se ha convertido, como bien se apunta en una epidemia.
Buen y reflexivo texto, lo comparto en mis Redes.