martes, 26 de enero de 2016

CORRUPCIÓN Y CIBERACTIVISMO


@iusfilosofo

El activismo ha sido capaz de rebasar la barrera de las calles o plazas públicas; y aunque no es sustituible, el ciberactivismo se ha convertido desde los últimos años en una forma de acción sin necesidad de estar físicamente ahí.
Los ejemplos sobran, desde los ciudadanos que denuncian actos de abusos de autoridad, hasta la documentación de actos de corrupción. Están también aquellos que hacen llamados para concentrarse pacíficamente en algún punto por algunos minutos y después desaparecer.
En estos días hemos sido testigos de cómo el activismo y ciberactivismo en Cancún se han unido para denunciar el ecocidio por la tala de 22 hectáreas en la laguna Tajamar, la madrugada del pasado sábado 16. Paralelo a la denuncia intensiva en Redes Sociales, un grupo de activistas se concentró este mediodía frente a las oficinas de la Semarnat.
Sobre este tema, es importante comentar que las exigencias piden la invalidez del oficio A SGPA/DGIRA DEI 1855.05 del 28 de julio 2005, emitido por la Dirección de Impacto y Riesgo Ambiental de la Semarnat a favor de Fonatur, así como sancionar a los responsables del daño ambiental causado” en Tajamar. Autorización que no se puede explicar sin influyentismo y soborno a autoridades del gobierno federal, estatal y municipal, todo resumido en una palabra: corrupción.
Mientras eso sucede la pregunta es ¿Y dónde está el secretario? y me refiero al neófito Morelense Rafael Pacchiano, quien hoy ostenta la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Al cual recordamos desde el 2009 como el “Juanito”, cuando quiso renunciar a su diputación para dejar ese espacio a su esposa Alejandra Lagunes Soto Ruiz, quien era su suplente.
En aquel momento las denuncias en Redes y la burla en San Lázaro, llevó a desistir al ingeniero industrial egresado del ITAM, de dicha petición y se mantuvo en su encargo hasta 2012. Su vida legislativa fue gris claro, como integrante de la telebancada perteneció a las comisiones de Medio Ambiente y Recursos Naturales, de Presupuesto y Cuenta Pública, del Distrito Federal y de las especiales de Impulso a la Calidad Educativa y Pluripartidista.
Pacchiano Alamán –que en noviembre cumplirá 41 años- llego a la Semarnat en 2015 y desde entonces tiene muchas respuestas que dar en materia de medio ambiente; su peor escenario será en diciembre de este año, pues se prevé realizar en Cancún la 13 Conferencia de las Partes (COP13) de la Convención sobre la Diversidad Biológica de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Como ven, ante los evidentes actos de corrupción el ciberactivismo se constituye como una alternativa de denuncia ciudadana. Y para cerrar esta columna un ejemplo más de este tipo de activismo es el vivido ayer por unas horas, cuando un usuario logró poner en Google maps la Casa blanca de Angélica Rivera, como el museo de la corrupción.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

2 comentarios:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, una columna muy significativa la de esta semana. Sin duda seguiremos registrando ejemplos varios de activismo y ciberactivismo en la proporcionalidad que los actos de corrupción sean manifiestos. Esperemos que las acciones se intensifiquen y de manera paulatina ir desterrando a los sátrapas enquistados en el poder.
Un gusto leer #Iusfilosofando
Daré difusión de tu texto en mis Redes.

CIRUXMAHA dijo...

Gracias..por lo que nos comparte en su columna Dr. Saludos