lunes, 9 de mayo de 2011

LUTHER KING: SEGRE EST

Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos,
como del estremecedor silencio de los bondadosos.
King

Los ejercicios que he presentado hasta ahora sobre el tema de la desobediencia civil, tiene la encomienda de dotar al lector de antecedentes de movimientos cívicos que pugnaron por derechos civiles y políticos.
Ejercicio que bien valdría la pena tener presente en la coyuntura que enfrenta el país en estos momentos donde la seguridad, el acceso a la justicia, la democracia participativa, la estabilidad laboral, la educación entre otras son asignaturas pendientes.
Corresponde ahora hablar de un movimiento cívico encabezado por un hombre que tuvo que ponerse a la altura del movimientos que su país necesitaba, me refiero a Martin Luther King, para lo cual dividiré dicho ejercicio en dos partes, aquí la primera.
Luther King nació el 15 de enero de 1929 en Atlanta, Georgia. Su padre fue nombrado Michael King, por ello el hijo de este recibo inicialmente el nombre de Michael King, Jr. Sin embargo, por un viaje a Alemania en 1934, su padre, decidió cambiar los nombres usando Martin en honor del líder protestante Martín Lutero.
Desde pequeño, vivió la experiencia de una sociedad segregacionista; a los seis años, dos amigos blancos le comunicaron que no podían jugar con él. En 1948, se graduó en sociología (Bachelor of Arts) en el Morehouse y se matriculó en el Crozer Theological Seminary en Chester, en Pensilvania, de donde salió con un grado de Bachelor of Divinity (una licenciatura en teología) el 12 de junio de 1951. King comenzó en septiembre de ese mismo año sus estudios de doctorado en Teología sistemática en la Universidad de Boston, recibiendo el grado de Doctor en Filosofía el 5 de junio de 1955.
En los años cincuenta del siglo pasado todavía estaban vigentes en muchos estados del sur, una legislación que establecía como obligatoria la segregación en las escuelas, parques, transporte público y restaurantes. Tal hecho resulta difícil de entender, pues los estados del sur a pesar de haber sido derrotados mantuvieron prácticas segregacionistas anticonstitucionales. Sin embargo, la explicación se encuentra en el hecho de que los abolicionistas no necesariamente eran integracionistas.
Recordar que desde la fundación de los Estados Unidos hubo hombres blancos que se opusieron a la esclavitud de los hombres negros, pero que un hombre blanco estuviera convencido de que los seres humanos son naturalmente libres e iguales, no significa en absoluto que negros y blancos pudieran integrar una nación única. Jefferson, consideraba: “nada hay ciertamente escrito en el libro del destino, como que estos pueblos tienen que ser libres; no es menos cierto que las dos razas, igualmente libres, no puedan vivir en el mismo gobierno”. (ARENDT: Crisis de la República.1973)
La idea de que negros y blancos no pudieran constituir una nación única, era que, una idea sustentada únicamente por quienes decían que los negros debían seguir siendo esclavos. En una sentencia de 1896, el Tribunal Supremo Estadounidense formuló por primera vez la doctrina de iguales, pero separados (conocida también como doctrina plessy), la cual establecía que negros y blancos tenían los mismos derechos, pero debían ejercerlos separadamente y consideró a la segregación racial congruente con la igualdad ante la ley:

“El objetivo de la enmienda XIV fue indudablemente el de garantizar la igualdad absoluta de las dos razas ante la ley, pero por la naturaleza de las cosas no pudo haber pretendido abolir las distinciones basadas en el color o garantizar la igualdad social – distinta de la política – o una mezcla de ambas razas en términos insatisfactorios para ambas. Las leyes (que exigen) su separación en lugares donde pueden entrar en contacto no implica necesariamente inferioridad de una u otra raza (...). La distinción entre las normas que interfieren en la igualdad política de los negros y aquellas que exigen la separación de ambas razas en escuelas, teatros, y ferrocarriles ha sido señalados frecuentemente por esta Corte (…)” (ESTEVÉ: La Constitución como (…): 1994).

No fue sino hasta 1954 en que una sentencia del Tribunal Supremo declaró inconstitucional la segregación en las escuelas, sosteniendo:

“(...) en el campo de la educación pública, la doctrina de igual pero separado no tiene cabida. Las prestaciones educativas separadas, inherentemente son desiguales. Por consiguiente sostenemos que los demandantes y aquellos otros en su misma situación se encuentran privados de la igualdad en la protección de la ley garantizada por la enmienda XIV”. (Idem)

Sin embargo, la sentencia de 1954 no significó el final de la segregación, tiempo después el Tribunal Supremo reconoció la constitucionalidad de una ley que permitía de forma indirecta mantener urgente la segregación en las escuelas. Se trataba de la Ley de distribución del alumnado que autorizaba a los Estados, a distribuir a los alumnos entre las escuelas atendiendo a su procedencia familiar, habilidades particulares u otros criterios similares.
Estos fueron los motivos que orillaron a Luther King al movimiento por los derechos civiles y a la fundación de la Asociación Nacional por el Ascenso de las Personas de Color, (NAACP) por sus siglas en inglés y que decididamente utilizó medios legales para combatir la legislación discriminatoria. El primer gran triunfo de Luther King y la NAACP fue que se declarara inconstitucional la segregación en las escuelas. Dice King al respecto de la discriminación racial:

“Ser negro en Estados Unidos significa estar confinado en los ghettos y las reservas. Ser uno más entre la multitud de los apaleados, de los linchados, de los atemorizados y de los vencidos // Ser negro significa en Estados Unidos tener que luchar a brazo partido por una supervivencia física entre la agonía psicológica más difícil. Significa ver crecer a los hijos con la nube mental de la inferioridad oscureciendo el cielo del espíritu // Ser negro significa que te condenen por cojo, tras haberte amputado ambas piernas. Y significa que te condenen por huérfano después de haber aplastado a tus padres con la explotación de cada día // Significa sentirse totalmente alcanzado por el veneno de la amargura, puesto que no eres nadie y este sentimiento será tu tormento durante el día y tu vergüenza en el silencio de la noche //En fin, ser negro en Estados Unidos significa el dolor de sentirse como el mal y la angustia matan todas las esperanzas ya antes de nacer.”

King sabía, que el derecho necesitaba ayuda y era necesario pues construir una organización con el poder de garantizar los derechos reconocidos por la Constitución, así que influenciado por Thoreau y Gandhi, organizó movimientos de resistencia no-violenta contra la discriminación. Lo importante es saber si estamos preparados para ejercicios como los que menciono, ¿habrá pueblo para ello? Al parecer, con el ejercicio de ayer quiere despertar. Por hoy es todo, nos leemos en la segunda parte. Carpe diem.

7 comentarios:

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Maestro, es importante que este proporcionando a los lectores elementos acerca de la desobediencia civil. Tema que cobra actualidad, en razón a los acontecimientos y situación del país.

¡Excelente columna!

Un abrazo.

Anónimo dijo...

@iusfilosofo Amigo, no hemos llegado a esa altura de circunstancias, aqui el radicialismo partidista destruye la buena obra > #marchanacional
@marcyasol

Anónimo dijo...

buena columna, es lo que necesitamos, el cambio sin violencia, un cambio de consciencia
@NellyLopezS

Anónimo dijo...

Leido, excelente, como siempre, esperemos la segunda parte, ahora bien, sigue permeando la discriminacion y segregacion, saludo
@oskaroos

Anónimo dijo...

GRACIAS POR COMPARTIR TU PUBLICACION COLEGA, YA SABES LO LEEREMOS, SIEMPRE GRATO, INTERESANTE E INFORMATIVO, SALUDOS!!!
@MarioMayans

Anónimo dijo...

Que bien que me mandas este articulo sobre Martin Luther King, hace tiempo hice una tesis sobre la guerra civil de secesion
involucrandome en ella por la abolición de la esclavitud, desde los primeros esclavos hasta el disturbio de los Angeles
y lei la vida de Martin como activista pacifista y a Malcom X, gracias.
Asi es, e igual a Malcom lo mataron los propios con el que el se unio, pero ambos lucharon efectivamente por causas justas.

@SAMANTHA_2905

Anónimo dijo...

Acabo de leer tu columna, gracias por tomarme en cuenta y enviarla. Excelente, te abre la mente a tantos cuestionamientos...
@Adrix_DS