martes, 23 de abril de 2013

INTERINATO



“Sin duda hay debilidades del gobierno y del Estado que no permiten atacar estos problemas con la puntualidad y contundencia que quisiéramos”.
José de Jesús Reyna García

Con la toma de Jesús Reyna García, se consuma lo que advertí hace algunas semanas: Fausto Vallejo debía retirarse, era evidente que no estaba en condiciones físicas para enfrentar de la mejor forma su encargo.
Y es que el priísta de 63 y nacido en Morelia - quien antes se había desempeñado como presidente municipal de la capital- se resistía a solicitar licencia apoyado en opiniones del círculo más atrasado que lo rodeaba y que le recomendaba esperar.
Vallejo-que había sido secretario particular de Genovevo Figueroa - se resistía a ceder el poder que él ya no podía ejercer. Pues tenía el antecedente de haber sido precandidato único a la gubernatura y creía que eso le daba cierto poder no obstante su derrota cuando contendió por la senaduría en 2006.
Quien ocupará la gubernatura por noventa días, había pertenecido a la burocracia de medio nivel hasta los años noventa; pero en 1992 fue nombrado Procurador y dos años más tarde Secretario de Gobierno con Víctor Manuel Tinoco.
En la década del 2000 prácticamente vivió del Poder Legislativo, entre 2000 y 2006 fue Diputado Federal y en 2004 Diputado Local. En 2007 fue candidato a Gobernador, contienda que perdió frente a Leonel Godoy.
La designación del interino no fue unánime: 26 legisladores votaron a favor, 11 se abstuvieron - Dos abstenciones provinieron de la bancada del PRI- y uno, el perredista Osvaldo Esquivel Lucatero, votó en contra.
El interino gobernador, ha sostenido que pondrá en orden al Estado, pero la expresión no es más que discurso, pues Reyna García ya era parte de este gobierno, el segundo a bordo; las sorpresas no pueden ser mayores, está en agenda el caso de inseguridad, y la atención al caso de los normalistas.
Pero más allá de los asuntos que el interino debe atender, el tema en Michoacán sigue siendo el descaro, la falta de ética, y el nulo compromiso con los electores; al igual que en el caso del Alonso Lujambio, -fallecido Senador que nunca funciono como tal- cuya familia recibe pensión por el simple hecho de haber tomado protesta a dicho cargo.
El caso que nos ocupa con Fausto Vallejo, es el mismo, el hoy ausente no tenía condiciones de salud para competir y gobernar, pero se aferró a la candidatura y luego a la figura de gobernador. Y es que el beneficiar a los amigos aun en el peor momento de su vida, parecía ser un estilo de hacer política de ciertos mexicanos, ya lo hizo el PAN a su llegada a Los Pinos, ahora fue el PRI quien mantuvo a Vallejo hasta el último momento en la gubernatura.
La pregunta al igual que en el caso de Lujambio sigue siendo el mismo, ¿Hasta cuándo los ciudadanos podemos permitir que los representantes de elección popular se aferren u ocupen cargos sin estar en condiciones físicas para desempeñarlos? ¿Debe legislarse para aplicar un examen de salud física y mental para ejercer un cargo? ¿Ustedes que opinan?
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

3 comentarios:

@BarbaraCabrera dijo...

Maestro, su texto nos provocar entrar a un análisis necesario que no debe seguir postergándose.
Este país -y lo hago extensivo a todo el orbe- no debe seguir teniendo gobernantes simulados o de papel.

Magnífica columna.

¡Un placer leerlo!

Anónimo dijo...

Moreliano desempleado.

Totalmente de acuerdo maestro la falta de objetividad de nuestro sistema politico va una y otra vez primero mis amigos hy luego el pueblo.... Viva michoacan cuna de inmigrantes

Anónimo dijo...

Yo también vivo en Morelia y lo que dice es cierto, es un asco este gobierno, no sirve y encima el viejito no se quería ir del gobierno.

Saludos y buena opinión

Oscar Juarez