martes, 23 de septiembre de 2014

MEDIOS Y LIBERTADES



La semana pasada celebramos con agrado los 30 años de ejercicio periodístico de La Jornada, medio que surgió en la época del carro completo y de la instauración del neoliberalismo, en su versión impresa al inicio y ahora electrónica para adecuarse a los tiempos modernos. Este medio constituye, hoy por hoy, un referente alterno de información, esos hechos que ocurren y que para los medios de siempre, no existen.

La Jornada fue en sus momentos de arranque, el conducto informativo para los no alineados, sus páginas describían la realidad social que la televisión no cubría, esa que “los soldados del Presidente” no querían informar, esa que se manipulaba a gusto para “informar” lo que al sistema político convenía.

Quienes hemos estado involucrados en proyectos editoriales alternos, conocemos lo difícil que es mantener un medio –este lleva tres décadas– y sostener día tras día viva sus páginas y unido a su equipo, cuando todo un aparato político se empeña en neutralizar a un medio, bloquear sus recursos o controlar el papel para imprimir el rotativo.

Por sus páginas desfilaron premios nobel, entrevistas transcendentes, se han documentado actos de corrupción, ha sido la ventana informativa de lo que ocurrió con el EZLN desde su levantamiento, sus causas, sus reclamos; los atentados contra el excandidato presidencial del PRI en 1994; contra el Cardenal de Guadalajara; contra las torres gemelas; con las elecciones presidenciales de 2006 y 2012; se volvió protagonista tras los escándalos de sacaron a la luz Julian Assange y Edward Snowden.

El México dibujado en las páginas de La Jornada, es el país que vivimos día a día, ese que no se maquilla desde la televisión, con comunicadoresad hoc; ese país que vive en la pobreza, en el desempleo, en la inseguridad, contaminado, sin oportunidades de acceder a la salud, educación, a la recreación. Ya entrados en este aniversario vale la pena preguntarnos ¿Qué sería México sin La Jornada?

Y mientras eso ocurre Eliseo Caballero, corresponsal de Televisa-Michoacán, y José Luis Díaz, de la agencia Esquema se reúnen con el líder de los Templarios, a quien dieron consejos de comunicación, aprovechando su conocimiento de cómo manipular a los medios y de paso a los ciudadanos.

Para cerrar no menos dolorosa es la noticia que Aurelio Contreras  nos compartió este fin de semana, el cierre de La Sopa, un restaurant que fue más que un lugar para comer o cenar, fue un espacio de encuentro de los xalapeños y visitantes. Un espacio que cerró porque el gobierno del Estado vulnera el derecho a la seguridad pública que tienen sus gobernados, porque  su secretario de seguridad recomienda a sus ciudadanos comprarse un perro para su protección. Así se vulneran las libertades de transitar por las calles de esa ciudad, sin garantía de que algo te ocurra. ¿A dónde ira Veracruz con gobiernos así?

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


2 comentarios:

@BarbaraCabrera dijo...

Un magnífico texto el de esta semana Doctor, una buena reflexión acerca de medios alternos como La Jornada que ya suma tres décadas. Lo dije el día de su aniversario: Soy Jornalera.
Y así es, no es sencillo sacar adelante un medio distinto y alternativo.
Ese es nuestro México, el que nos ha tocado vivir y padecer. Ese #MéxicoLindoyHerido que ahora suma el cierre de La Sopa ¡ah como me puso triste esa noticia! Tan bello y emblemático lugar de mi amada y entrañable Xalapa, Veracruz; el 20 de septiembre, su último día de actividades :(

CIRUXMAHA dijo...

Dr, buenos dias es grato saber de sus escritos, son pocos los medios de comunicacion como bien lo declara que se mantienen limpios y fuertes a pesar de todo lo que pase, y es lamentable como otros se ensucian y muestran un rostro diferente.