martes, 24 de marzo de 2015

DERECHO AL AGUA EN PELIGRO




Fue en 1993, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas designó al 22 de marzo como el Día Mundial del Agua. A diferencia de otras celebraciones, este día es uno para destacar el papel esencial que el vital líquido representa en nuestras vidas y de como los gobiernos están obligados a propiciar mejoras para la población mundial que sufre de problemas relacionados con el agua. Pero también para reflexionar el papel que los individuos jugamos en su utilización, consumo y ciudad.

El tema del agua no es menor, pues alrededor de 750 millones de personas en todo el mundo, siguen sin tener acceso a mejores fuentes de abastecimiento de este líquido vital, esta falta afecta principalmente a mujeres y niños. De la mano va el tema del saneamiento ya que aproximadamente 2.500 millones de personas siguen careciendo de mejores servicios de saneamiento, un dato extra y no menos alarmante es que cerca de 1.000 millones de personas practican la defecación al aire libre de acuerdo con datos de la ONU.

El día mundial del agua, celebrado el fin de semana pasado, enfrenta en nuestro contexto nacional un amplio debate, que incluye no solo a lo relacionado con el cambio climático, la necesidad impostergable que tiene la agricultura y las ciudades, pero también el uso que hacen de ella las industrias refresqueras y las que vendrán a perforar nuestro suelo y subsuelo para obtener petróleo bajo la técnica del fracking.

La Ley General de Aguas que se discute en la Cámara de Diputados proyecto trabajado por el Gobierno Federal y los Grupos Parlamentarios del PRI y del PAN, vulnera al artículo 4° párrafo sexto de la Constitución Política Federal en materia de derecho humano al agua, y que expresamente refiere:

Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines.
La iniciativa peñista respaldada por el binomio neoliberal (PRD-PAN) en el congreso de la Unión, pretende imponer un modelo de expoliación del recurso, donde la prioridad no es el derecho humano al agua, sino extraerla a como dé lugar sin importar los costos económicos, sociales y ambientales a través de trasvases, lo cual hace evidente que la iniciativa que se impulsa, pretende recompensar a las empresas constructoras entre ellas el grupo HIGA y un ejemplo de ello es el acueducto río Pánuco-Monterrey de más de 400 kilómetros.

La iniciativa peñista claramente tiene una intención privatizadora y represiva pues busca dar respuesta a las necesidades de las grandes empresas nacionales y extranjeras la inclusión de palabras como “utilidad pública”, lo que representa por ejemplo que en el artículo 263 de la iniciativa se da la facultad a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de solicitar el auxilio de la fuerza pública para hacer cumplir con sus determinaciones.

¿Porque tendría que hacer referencia una iniciativa de “aguas” a la fuerza pública? Por la sencilla razón de que se pretende sobrexplotar cuencas y acuíferos ubicados incluso dentro de pueblos indígenas y campesinos para dárselos a grandes corporaciones. ¿Por qué la iniciativa no fulmina a los contaminadores del líquido? La iniciativa es tan vulgar, que no habla de cómo enfrentar la mala calidad del agua potable, pero si pretende sancionar a quienes sin contar con el permiso de la Conagua, realicen obras de exploración, de estudio, monitoreo y remediación.

Han pasado 22 años y el Día Mundial del Agua se sigue celebrando en todo el mundo, pero en México, la iniciativa que se promueve pretende dar a los concesionarios de las aguas nacionales, así como de la infraestructura hidráulica federal, la explotación hasta por 70 años. Quedarnos callados y de brazos cruzados no ayudara a salvaguardar nuestro derecho humano al agua; nuestro y de las generaciones por venir.

De ahí que sea necesario este 07 de junio, quitarle el Congreso a Peña.

Eso es todo por hoy, nos leemos la próxima. Carpe diem.




2 comentarios:

@BarbaraCabrera dijo...

No hay duda Doctor, la lucha por nuestros Derechos debe seguirse dando y sobre todo hoy cuando más vulnerados son.
Si la defensa al derecho humano al agua no despierta a quienes faltan ¿qué nos espera?
Magnífica columna nos comparte hoy en #Iusfilosofando.
Un placer leerlo.

Laksman Sumano dijo...

El dictamen relativo a la Ley General de Aguas se encuentra en un impass latu-sensu. Si bien esta elaborado y listo para su debate en el Pleno, las opiniones de sectores académicos contrastan con la argumentación de Conagua respecto ala política hidráulica en el país.
Vale la pena asomarse al caos administrativo y operativo en municipios respecto a esta tema.
Sin duda en un tema para amplio y largo debate. El agua es un recurso natural y el acceso a él un derecho humano.
Saludos