martes, 14 de julio de 2015

MALDITA CORRUPCIÓN



Justamente la semana anterior cuando escribí mi columna TRAGICOMEDIA GRIEGA (http://bit.ly/1fkdEdE) me preguntaba una lectora “aun hay tiempo o ya estamos ante la inminente tragedia mexicana?” y luego complementó “con las reformas a modo de EPN en economía, energía, educacion, laboral y salud; no se me hace que estemos fuera de peligro.
Sin duda, su pregunta es oportuna por las razones que expongo en mi columna de la semana pasada: “Lo que los mexicanos debemos tener claro, es que los griegos no son de todo víctimas del modelo neoliberal que impone reformas estructurales y presiona a su gobierno actual, para reducir gastos. Las actuales condiciones de Grecia fueron orquestadas por un gobierno corrupto y una sociedad cómplice que lo permitió.”
Traigo a referencia esta afirmación porque lo ocurrido el fin de semana pasado con la presunta “fuga” del líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán. Si de verdad ocurrió la “fuga”, como quieren que creamos y si ocurrió en los términos que quieren que creamos, el señor Peña Nieto estaría pidiendo la renuncia de Arely Gómez la procuradora incomoda; la de Eugenio Ímaz Gispert Director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional; la de Monte Alejandro Rubido García, comisionado Nacional de Seguridad y la de Miguel Ángel Osorio Chong Secretario de Gobernación.
En un “Estado democrático” como el que fue a presumir el señor de Los Pinos a Francia los responsables de la seguridad, deben renunciar ante su incompetencia y responsabilidad, para dar paso a investigaciones concluyentes que den con los responsables de la “fuga”. A pesar del falso discurso de Osorio Chong que sostiene “Los momentos de crisis no son para renunciar, son para enfrentarlos”. Es claro que lo ocurrido el fin de semana se sintetiza en una palabra: corrupción.
La palabra “corrupción” proviene del latín corruptio, conformado por el prefijo con –junto- el verbo rumpere, -hacer pedazos-; y el sufijo tio -acción y efecto-. Es decir, corrupción es la acción y efecto de corromper, depravar, sobornar a alguien, pervertir, dañar, echar a perder. Eso fue lo que ocurrió con los funcionarios peñistas, dañaron y echaron a perder la confianza que algunos mexicanos depositaron en las instituciones de seguridad.
¿Pero y que hacemos los ciudadanos? ¿Cuál es nuestra responsabilidad? Dice Hannan Arnedt, filosofa judía y una de las pensadoras más importantes del siglo pasado que “cuando nacemos vinimos a un mundo que ya está determinado y que nadie nos pregunta si lo queremos así” – y en ello tiene razón; pero Arendt, también dice: “que a este mundo podemos cambiarlo a través de la acción”, y eso es lo que debemos de hacer en temas tan fundamentales como la corrupción, actuar, combatirla.
Si bien es cierto que el modelo neoliberal, genera miseria y desigualdad y es caldo de cultivo para la corrupción, es cierto también que esa miseria y desigualdad se mantiene precisamente por la misma corrupción. Por ello debemos actuar para combatirla, tal vez mañana ya sea tarde, muy posiblemente cuando pensemos en actuar estemos tan inmersos en el problema que no podamos librarnos de formar parte del círculo perverso o que seamos víctima de ese cáncer social. Todo estimados lectores, todo se resume en corrupción y la forma de acabar con ella está en nuestras manos.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Efectivamente lo que hay con urgencia que combatir es la corrupción, aunque el perverso de EPN diga que es nuestra naturaleza gracias por compartir tan buena columna.

Dinorah Leos

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, exacto este mundo se cambia con acciones. Buen texto, así que es preciso llenarnos de acciones, ser consecuentes. Aunque somos muchos, todavía permea en un alto porcentaje la ley del menor esfuerzo y dejarse llevar ¡caray! Por eso este país no sale adelante y sigue el camino de los cangrejos.

Anónimo dijo...

Combatir la corrupción, el primer paso para evitar la catástrofe en el país. Gago

CIRUXMAHA dijo...

Gracias Dr. Por compartirnos tan puntual comentario, ahora los mexicanos no podemos creer en todo lo que se nos diga. Un abrazo