martes, 21 de junio de 2016

VIOLENCIA DE ESTADO


@iusfilosofo

Lo ocurrido en Nochixtlán, Oaxaca, el pasado domingo 19; nos refresca la memoria al recordarnos la política que el señor Peña Nieto tiene contra quienes disienten de sus decisiones; ya habíamos visto estas reacciones en Atenco en 2006 cuando de forma violenta las policías federal, estatal y municipal irrumpió en el poblado; el saldo dos muertos, más de 350 detenidos y 26 violaciones a mujeres.
La violencia también ha sido la política del segundo de Palacio Nacional, el Señor Miguel Ángel Osorio Chong, oriundo de Pachuca Hidalgo,- que el 5 de agosto cumplirá 52 años- fue el encargado de cerrar la escuela normal rural Luis Villarreal de la comunidad El Mexe, donde estudiaron Lucio Cabañas y Genaro Vázquez; y en su lugar abrió la Universidad Politécnica Francisco I. Madero. No sin mediar protestas, no sin recurrir a la violencia.
Con esos antecedentes, ni Enrique Peña, ni Miguel Ángel Osorio, podían reprender al protegido de Luis Videgaray: Aurelio Nuño; por eso dejaron crecer su incapacidad, intolerancia y violencia verbal contra la CNTE. Ahora las consecuencias de no limitar al intolerante Nuño -léase columna de la Dra. @BarbaraCabrera http://bit.ly/1XE4rR6 - han detonado los hechos de sangre y muerte en Nochixtlán.
De nada sirve que Gabino Cué y Osorio Chong, salgan a calificar como “graves” los hechos ocurridos el pasado domingo; cuando hay 8 muertos consecuencia de la violencia e incapacidad para resolver los conflictos que se suponen resueltos desde 2013. En nada contribuye la torpe victimización del comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo cuando afirma que fueron “emboscados”.
Es claro que el señor Nuño -licenciado en Ciencias Políticas por la Ibero- ha sabido catapultar su presencia pública; aprovechando el debilitamiento de Emilio Chuayffet, la detención de  Elba Esther y el acercamiento con Peña, a Nuño Meyer no le importado ser el malo de la película. Todas las historias tienen un villano que goza de privilegios, riqueza e impunidad. Él claramente ha decidido serlo, la apuesta, aparecer en las encuestas de presidenciables de 2018.
Pero más allá de eso, aún hay explicaciones que deben darse sobre el caso Nochixtlán ¿Quién dio la orden de usar armamento? ¿En qué momento Gabino Cué se enteró de que se recurriría a ese tipo de violencia? ¿Fue Osorio Chong el que ordeno todo? ¿Sabía Enrique Peña de lo que estaba ocurriendo? ¿Quiénes son los personajes que deben presentar su renuncia?
Debe haber consecuencias tras el caso Nochixtlán, no podemos permitir que al igual que Tlatlaya o Ayotzinapa, se minimicen las muertes. Es muy grave que la violencia irracional sea la política de Estado que se han aplicado en los últimos años y peor aún que exista voces que celebren la represión y muerte de 8 personas.
Sabemos ya que el diálogo con paz, no es principio del quehacer político de este sexenio, hasta los pactos –como el de México- son impuestos. Pero ¿Hasta dónde permitiremos que la vocación de aplastar la voz discordante y criminalizar a quien disiente, se convierta en advertencia para no alzar la voz?

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Sin duda alguna Doctor, estamos ante un gravísimo caso [otro más] de violación a derechos humanos y de imposición de una reforma, que al igual que las otras estructurales cuya autoría la tiene el peñato, no han servido más que para abonar a la crispación social.
Desde mi perspectiva un primer paso es poner mesa -como dicen los colombianos- para dialogar respecto a esta reforma; luego, derogar la reforma y despedir a Aurelio Nuño.
Por cierto, muchas gracias por citar mi columna de EL INTOLERANTE NUÑO en tu texto.

Un gusto leer y compartir en mis redes tu columna #Iusfilosofando