martes, 15 de septiembre de 2015

¿QUÉ CELEBRAMOS ESTOS DÍAS?


@iusfilosofo

Desde diversas voces se ha convocado a no asistir a los eventos que con motivo del aniversario del inicio Independencia realizará el Sr. de Los Pinos, desde luego que la convocatoria ha traído un enorme respaldo, sobre todo por una simple frase que sintetiza  el desencanto nacional de un sexenio: "Nada que celebrar".
Pero no todo es desencanto, esta simple expresión resume también el enojo, la desesperanza, fastidio, hartazgo y muchos más sentimientos sobre lo que ocurre en nuestro país. Todo lo que en este tiempo hemos vivido y padecido, -algunos temas se abordan en DOS LIBROS PARA ENTENDER Y ACTUAR POR MÉXICO en los cuales soy autor y coordinador y cuya sinopsis pueden ver aquí http://bit.ly/1JOgi3g )- han llevado a que muchos mexicanos griten con el silencio de su ausencia el "ya basta". 
¿Qué contribución a un mejor país trae los gastos innecesarios para conmemorar un hecho histórico de hace siglos y que inició bajo el grito de "muera el mal gobierno"? Sin duda ninguno; más cuando pensamos en que el actual escenario económico nacional está afectando la economía doméstica por más que Luis Videgaray se empeña en negarlo.
¿Podemos los mexicanos conformarnos con una noche de música "gratuita", sudor, empujones y más desavenencias -como que los niños sean esculcados por la policía como condición para entrar a un zócalo a celebrar “la fiesta de todos los mexicanos” solo para ver a quien ostenta la titularidad del Poder Ejecutivo gritar "viva México"? desde luego que no puede ser de esa forma, y no puede serlo porque la administración del Sr. Peña se ha dedicado a generar historias paralelas a los hechos reales.
¿Sigue bastando gritar una noche “viva México” y callar el resto de año siendo así cómplice omiso del mal gobierno que tiene como política de sus social media minimizar en redes hechos terribles como la tragedia ABC, Tlataya, Ayotzinapa y la muerte de los periodistas en Veracruz? Por supuesto que ya no basta, sobre todo cuando el peñismo se ha dedicado en construir su propia telenovela mediática sobre el descontento nacional e incluso a pedido “ya supérenlo” cuando de Ayotzinapa se refirió.
¿De qué material está hecha la dignidad de algunos mexicanos que acudirán y acudieron “al grito” a cambio de un refrigerio y camión? Sin duda de la poca dignidad que los gobiernos neoliberales, -principalmente del PRI- han construido por décadas con sus políticas clientelares de subvención a los “más pobres entre los pobres”.
No hay nada que celebrar, es necesario reflexionar estos días en que airosos se muestran los colores nacionales que nos recuerdan que es el mes de la independencia; esa independencia que cada vez es menor y que quizá dejará de existir si continuamos con el actual modelo socioeconómico y político.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor,
Aplaudo tu columna de esta semana. Mi comentario va implícito en una expresión que sintetiza el sentir nacional ¡Nada que celebrar!
#MéxicoLindoyHerido
Un placer leer #Iusfilosofando