martes, 28 de junio de 2016

Dinosaurio agonizante

@iusfilosofo

Pasada la elección de aquél domingo 06 de junio, y derrotados los partidos que ostentaban el poder político, los personajes que hoy ocupan la titularidad del Ejecutivo estatal buscan proteger sus tropelías, desvíos y pago de favores. La forma: operar una serie de reformas legales que “limiten los abusos” –futuros-; colocar a condicionales en puntos clave para proteger sus espaldas; y basificar a sus hordas en la nómina estatal para ser usados cuando se requieran.
Los ejemplos los encontramos en Quintana Roo donde el Congreso del Estado eligió a Javier Félix Zetina González ―primo del exgobernador Félix González Canto 2005-2011― como el nuevo titular de la Auditoría Superior del Estado, pero no lo hizo siguiendo los protocolos del quehacer político, ni siquiera porque tienen mayoría. Lo llevaron a cabo a puerta cerrada en el hotel Royalton de Cancún, con 19 votos a favor y 5 en contra.
Además del auditor, en Quintana Roo, el Congreso nombró a magistrados, fiscal y consejeros del instituto de transparencia local, todo en el marco de la custodia policial.
En Chihuahua el priista César Horacio Duarte Jáquez –de 53 años- fracasó en su intento por contratar dos nuevos créditos por un total de 6 mil millones, respaldados por medio de emisión de bonos bursátiles y con la banca privada, así como con el 25% del Fondo Federal de Aportaciones a Estados y municipios, pues la fracción parlamentaria del PAN, así como la dirigencia estatal frenaron la embestida legislativa.
Pero la cereza del pastel sigue siendo Veracruz, allí Javier Duarte de Ochoa, anclado en su idea de “seguir construyendo un Veracruz moderno que atienda con eficacia las necesidades y los retos”, ha utilizado a la mayoría priísta en el Congreso para imponer reformas legales que lo protejan a él y sus cómplices.
Los diputados locales en Veracruz han actuado como cómplices de pillaje; respaldando y procurando a su jefe, y aprobando sin pudor sus propuestas legislativas, una de ellas la reforma constitucional que elimina el fuero al titular del Poder Ejecutivo, alcaldes y cualquier servidor público en la entidad. El segundo golpe a la sociedad veracruzana y a las generaciones futuras es la promulgación de la autonomía financiera del Poder Judicial y la Fiscalía General del Estado, los cuales recibirán un 2% y 1.5% del presupuesto, respectivamente.
Pero ahí no terminan las historias de terror promovidas por Duarte de Ochoa, quiere imponer al fiscal anticorrupción, heredar al auditor, nombrar a los magistrados de la sala anticorrupción,  nombrar al titular del Instituto de Transparencia y además querer basificar a todos los trabajadores del Estado, sumado al 4% del presupuesto para la Universidad Veracruzana.
Aun en sus últimas horas, el dinosaurio agonizante manipula para fastidiar a los que quedarán a su alrededor, presiona a quienes le deben favores y exprime hasta el último segundo de aire. Parece que los ciudadanos en Veracruz están llamados a la acción cívica, esa que no se queda solo en las urnas, sino la que esta llamada a detener los abusos del moribundo poder arbitrario.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.



1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Así es Doctor, estamos ante la presencia de un dinosaurio agonizante que aunque herido de muerte y situado en el lugar preciso para su extinción, se quiere llevar hasta el último céntimo y dejar como herederos a unos huvecillos que si los dejamos crecer serán los dinos del mañana.
Sigamos pugnando por un cambio y tus textos aportan a la reflexión y a la desmemoria.
Un placer leer #Iusfilosofando, la comparto en mis redes sociales.