martes, 23 de agosto de 2016

El que transa sí avanza. EPN plagiador


@iusfilosofo

Aún no terminaba de pedir perdón el señor Peña, por el caso de la famosa Casa Blanca en la ciudad de México, cuando surgió el escándalo de la otra “Casa Blanca” pero está en Miami, gracias al reportaje que el diario británico The Guardian publicó, en el que manifiesta que Rivera ocupa o utiliza el departamento # 404 en los condominios ubicados en Key Biscayne, al sur de Miami Beach.
Hoy un nuevo escándalo pesa sobre el señor de Los Pinos, en esta ocasión no se trata del tráfico de influencias, enriquecimiento inexplicable o beneficiar a los amigos como Luis Videgaray y la casa de Malinalco, o el nombramiento de Virgilio Andrade como secretario de la Función Pública.
El escándalo de la semana es el plagio que el oriundo de Atlacomulco cometió al hacer su tesis para obtener el título de licenciado en derecho por la Universidad Panamericana. Veamos, de acuerdo a las investigaciones realizadas por el equipo de Aristegui noticias, Enrique Peña plagio el casi el 30% de su tesis; es decir, el 28.88%. No hizo referencia a autores y no supo citar bien o en su caso cito a conveniencia como ocurre con el plagio a Carpizo y su referencia a Esteban Austin, creador del sistema presidencial mexicano.
El tema es grave, minimizarlo sería hipócrita, varios son los elementos que debemos considerar para dimensionar mi afirmación. Los explico:
a)    Que Enrique Peña se haya atribuido de forma inmoral ideas, palabras y conceptos, habla de su desdén por las ideas, la originalidad, el respeto a la autoría, el esfuerzo académico y la experiencia en redactar.
b)    El plagio en la tesis de Peña, habla además de su pobre formación académica, de su falta de atención en clase y del deficiente plan de estudios de la Universidad.
c)    No menos responsabilidad tiene su director de tesis, el también Licenciado Eduardo Alfonso Guerrero Martínez, -hoy magistrado- quien aunque pone en su currículo que es Doctor en Derecho por la Universidad de Navarra España, y que Estudió los cursos de doctorado en Derecho constitucional y administrativo en la Facultad de Derecho de la UNAM no incluye los números de cedula profesional que le acrediten dichos grados. Es más, el número de cédula profesional que pone no arroja resultados en la SEP: 22569. (si quieren consultar las cedulas profesionales vayan al siguiente vinculo oficial http://bit.ly/1heP2jJ donde deben aparecer los datos de cualquiera que se ostente como profesional y presuma grados académicos.
d)    Una responsabilidad más, pesa sobre los sinodales, quienes debieron de haber leído, comentado y replicado el examen profesional de Peña y en su caso identificar que dichas ideas no correspondían a su desempeño. ¿Les faltaron lecturas a los sinodales o simplemente decidieron dar carpetazo al examen y pasarlo sin problema?
e)    La respuesta de la Universidad Panamericana (UP) es patética, en el punto dos de su comunicado señalan “La Universidad Panamericana cuenta con procedimientos para que los procesos de titulación cumplan con los requisitos previstos en la normatividad avalada por las autoridades correspondientes.” Pero en el reglamento general de dicha universidad, en su capítulo 12 “responsabilidades y sanciones” sección II de las conductas prohibidas. Artículo 114, apartado B denominado “prohibiciones relativas al fomento del ejercicio de la libertad con sentido de responsabilidad” fracción XIV establece: “Copiar, dejarse copiar,  vender o comprar calificaciones, violentar derechos de autor o realizar cualquier otro comportamiento deshonesto o contrario a la ética profesional o académica. Esta conducta será considerada grave.
El capítulo de sanciones de esta interesante ¿Cuál le aplicaría a Peña en su opinión? Aquí en link del reglamento vayan al artículo 116 (http://bit.ly/2bctWZl)
La respuesta de Eduardo Sánchez –vocero presidencial- es pobre y mediocre: “El licenciado Peña Nieto presentó esa tesis hace 25 años. Cumplió con los requisitos establecidos por la Universidad Panamericana para titularse como abogado. Por lo visto errores de estilo como citas sin entrecomillar o falta de referencia a autores que incluyó en la bibliografía son, dos décadas y media después, materia de interés periodístico”. Desde luego que debe ser y será de interés periodístico la vida de quien ostenta el poder Ejecutivo.
Y ya no digamos las respuestas y posturas de su director de tesis Eduardo Alfonso Guerrero Martínez, magistrado del Poder Judicial de la Ciudad de México y el Secretario de Educación Pública, -habilitado como porro magisterial- Aurelio Nuño Mayer.
Casos de plagio como en Perú con César Acuña Peralta; Alemania con Karl-Theodor zu Guttenberg, tuvieron consecuencias, en México también hay dos casos, el del escritor Sealtiel Alatriste y el de Fausto Alzati, secretario de Educación Pública con Ernesto Zedillo, quien fue destituido por firmar documentos en que se ostentaba con el título de Doctor, sin serlo. Pero en el caso de Peña, su apuesta es el olvido y el perdón, así creen lo resuelven, y la desmemoria colectiva es su salida. Y actualiza la máxima priista, el que no transa no avanza, hoy descubierta y reinterpretada como el que transa si avanza.
Así la triste historia de un atlacomulquense plagiario. Por eso, si ustedes no quieren pasar por las mismas y luego argumentar que fue error de comillas y no saben citar, les recomiendo adquieran estas dos obras: “¿Cómo elaborar un trabajo de investigación? Guía Bitácora” y “Construyendo investigaciones” ambas las pueden solicitar en PaideiaMx (http://bit.ly/1ivwbUd) en sus redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram) o escribir a paideiamx@gmail.com.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor esta #Iusfilosofando me encantó por varias razones:
1. La exhibición con argumentos del nuevo exabrupto de EPN.
2. La alerta para consultar las cédulas federales para que los lectores interesados sepan si están o no ante farsantes académicos, que pululan.
3.La referencia a dos grandes libros para desarrollar un buen trabajo de investigación y para los interesados en ser investigadores de esos que luchan contra el status quo académico y las reglas metodológicas anquilosadas.

Gran texto, lo comparto en mis redes.