martes, 7 de marzo de 2017

PRIVATIZAR LOS ESPACIOS PÚBLICOS


Samuel Hernández Apodaca
@iusfilosofo

En 2013 Jorge Zepeda Patterson señalaba: “¿Qué es peor, la Coca-Cola o la cocaína? Podría parecer una comparación absurda. Si de adicciones se trata, todos preferiríamos tener un pariente cocacolero y no un cocainómano.” Y continúa en su nota “Pero cuando hablamos de salud pública, la Coca-Cola terminaría siendo una substancia mucho más dañina. La estadística no engaña. La manera en que esta bebida ha penetrado en los hábitos de consumo de millones de mexicanos tiene un carácter poco menos que epidémico.” 
Zepeda Patterson: “México rebasó hace poco tiempo a Estados Unidos como el país con mayor proporción de habitantes con sobrepeso, lo cual no deja de ser paradójico si consideramos que todavía no dejamos atrás rezagos importantes en materia de hambre y desnutrición.” (http://bit.ly/2lT3OBW)
La influencia de la refresquera es tal que hubo alguien que trabajo para esa compañía y ya ocupo Los Pinos, y no solo eso, utilizando esa envestidura benefició a la refresquera, ¿O ya olvidaron la planta que esta empresa instaló en San Cristóbal de las Casas Chiapas y desde donde extraen 750 mil litros diarios de agua, suficientes para abastecer a una población de 10 mil personas diariamente y por la cual Coca-Cola pagó apenas 25 mil euros en 2003?
El año pasado Marco Appel de Proceso, recupera la historia del documental Coca Cola: la fórmula secreta fue realizada en 2012 por la productora francesa Nilaya y coproducido por France Télévisions, el grupo audiovisual del Estado francés. El documental- Señala Appel- relata las peripecias de una reportera francesa para conocer la receta precisa del refresco. Y entre sus descubrimientos está que uno de los ingredientes principales… es agua. En grandes cantidades. Tres litros del líquido se necesitan para elaborar uno de la bebida azucarada.
Aunque la refresquera asegura que perdió 1 millón 600 mil euros en ventas en Bélgica como resultado de las primeras cuatro transmisiones del documental. Lo cierto es que por el pago que hizo en Chiapas, México; la supuesta pérdida no represento nada para la refresquera.


Pero Vicente Fox no es el primer personaje que expresa abiertamente su simpatía por esa marca de refresco, en septiembre del año pasado Enrique Peña Nieto durante la inauguración de un centro de innovación de la refresquera en Azcapotzalco afirmó: “Les puedo decir que el presidente de la República toma coca cola todos los días [aplausos]; coca cola light. Espero que eso sea una buena publicidad para los productos de ustedes… O no lo sé ya”.
Para no dejar el tema de la presencia de esta marca, el año pasado la publicidad de Cola-Cola que adornaba el árbol navideño instalado en la plancha del Zócalo capitalino, fue retirada luego de protestas ciudadanas y la convocatoria que hizo la Alianza por la Salud Alimentaria (ASA).
Guadalajara no escapa a las tentaciones del dinero proveniente de esa marca, en febrero del esta año en el marco del 475 aniversario de la fundación de Guadalajara, el espectáculo GDLLUZ la autoridad municipal tuvo la brillante idea de permitirle a la refresquera posar su marca sobre la estructura de lo que es un patrimonio cultural de la Humanidad. Desde luego las reacciones no se dejaron esperar. Voces de repudio salieron al instante en Twitter. Aunque el presidente Municipal Enrique Alfaro habló de la supuesta derrama económica, la realidad fue que la muestra de repudio no pudo ser controlada.
Hace algunos días en mi recorrido por la ciudad, me tocó presenciar imágenes grotescas, en lo que antes era el Mercado Irineo Paz, la refresquera se adueñó del mismo, además de colocar en la explanada del mercado espacio para que los adultos mayores se ejerciten, tapizó de publicidad el frente del mercado, bardas de costado e incluso las aledañas. Pero el atrevimiento no quedo ahí, los negocios cercanos al mercado fueron rehechos en sus fachadas. Todos, carnicería, papelería, lencería, ferretería, estética, spa, puestos de periódicos, lucen con los colores y logotipo de la marca.
Lo terrible de todo, es que el mercado está pegado a una escuela primaria, los niños no escapan a la publicad diaria de la marca, tanto al ingreso como a la salida, los dos turnos de la primaria sufren el embate visual que satura su ambiente, es difícil resistir, no escapas a la visualización de la marca de ninguna forma.
¿De verdad Enrique Alfaro permitió a su director de mercados, Juan Paulo Acero Domínguez que diera manga ancha a sus gustos refresqueros? ¿Es así como se cuida la salud de los infantes que habitan en el municipio? ¿Qué otras sorpresas nos reserva la autoridad local de la mano de la refresquera? En fin espero que mi colaboración despierte la atención de los interesados y de la autoridad, es necesario poner límites a las trasnacionales y corregir la torpe visión de la autoridad sobre las formas de impulsar el desarrollo al lado de la iniciativa privada.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor,

Extraordinaria columna la que hoy nos compartes. Altamente significativa y con datos reveladores de la miopía de la autoridad que por sus intereses [no creo que ignorancia] son permisivos en este tipo de asuntos.
Es increíble lo documentado, que bueno lo haces. Hagamos que de vuelta a las redes y permita generar conciencia, sirviendo de elemento para ser más exigentes y pedir a la autoridad que retire dicho bombardeo de propaganda.
¡Aplausos por este texto!
La comparto en mis redes.