lunes, 9 de enero de 2012

LAS ESTELAS DE CALDERÓN



El primer signo de la corrupción en una sociedad que todavía está viva es "el fin justifica los medios".
Georges Bernanos
La palabra estela puede tener más de tres significados, pero los que pretendo referir en esta ocasión son sólo dos, la primera que entiende a estela como la denominación de un monumento conmemorativo, con forma de lápida, pedestal o cipo, que se erige sobre el suelo. En ella se suelen inscribir textos, signos, símbolos, y figuras, que explican o describen el porqué de su ubicación.
Pero también se puede utilizar la palabra estela para referir que es el rastro en el aire o en el agua que deja tras de sí un objeto en movimiento.
La estela a la que quiero referirme hoy no es la estela que fue inaugurada el sábado pasado y cuyo costo alcanzó los mil 35 millones de pesos, sobre pasando lo que originalmente se había planeado invertir, es decir, 400 millones de pesos. Su conclusión tampoco estuvo adecuada, ya que serviría para conmemorar el bicentenario y solo llegó 15 meses más tarde de lo planeado.
La polémica Estela de luz esta precedida por una historia  sumamente oscura, pues ya pocos recuerdan que Pérez Becerril, -uno de los autores- fue denunciado en junio de 2010 por incumplimiento de contrato por Martín Laureano Gutiérrez, -coautor del proyecto- quien demandó el reconocimiento de sus derechos de autor. La construcción de la obra incluyó cambios: en la profundidad de los cimientos de 30 a 50 metros; en el peso de 800 a mil 700; en el diámetro de las columnas: de 81 a 91 centímetros; en el espesor de las paredes, de 1.5 a 3 pulgadas.
Uno de los responsables directos de este monumento atroz a la demagogia ignorante, es el exdirector de la Licenciatura en Ciencia Política en el ITAM, venido a empapelado burócrata gris, Alonso Lujambio Irazábal de 49 años. Pero dado su paso por el hospital ya pocos recuerdan.
En su discurso inaugural el señor Felipe Calderón sostuvo: “A partir de hoy tenemos un monumento con el que todos los mexicanos podemos identificarnos, que nos pertenece a todos y todas por igual.”
Cuando se relee lo dicho por el Señor Calderón en la inauguración,  quizá debamos pensar en el fondo de su discurso, ¿Cuál es la verdadera estela que el Señor Calderón nos deja después de seis años?
La estela del Señor Calderón no se limita al monumento atroz que ya aludí anteriormente, la otra estela del señor Calderón se refiere al rastro que ha dejado después de un sexenio panista más; una estela de desempleo, corrupción, muerte, violencia, hambre, falta de acceso a la educación, división en su partido, presencia de agentes estadounidenses que recorren el país impunemente; desapariciones de mexicanos, incremento en los feminicidios, tolerancia a los exgobernadores corruptos, impunidad para algunos de sus funcionarios y exfuncionarios; dos exsecretarios de gobernación “muertos” trágicamente; y la peor de todas con el pasado rondando la puerta de Los Pinos.
Esas son las estelas del Señor Calderón, con las que “podemos identificarnos” las “que nos pertenece a todos y todas por igual.” ¿Que les parecen?
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

4 comentarios:

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Maestro:

Es increíble como el grado de cinismo de algunos personajes incrustados en la vida política nacional es tal que se atreven a erigir estelas, no solo la de luz como bien lo enuncia en su columna; sino todo lo demás que ha hecho de este sexenio uno de los más vergonzosos.

Excelente columna.

Una placer leerle.

Arturo Triana Marañon dijo...

Buen dia, Contrastante con los millones de pobres en Mexico el exagerado gasto, la estela de sangre, impunidad, corrupcion, pobreza,desempleo y mas es la estela que dejara el señor Calderon, Excelente Samy como siempre es un gusto leerte.

Anónimo dijo...

Maestro:

Excelente reflexión para iniciar el día. No debemos dejar pasar ese tipo de actos que dañan al país y a los mexicanos, basta de irresponsabilidades!
Lo felicito

Luis

David dijo...

Repugnante la estela que ha dejado Felipe en su paso por la presidencia, ésta es el rastro de lo malo, lo podrido, de lo que no sirve; por desgracia.

Pasando a la otra Estela, la de Luz, es indignante que además de ser una obra que desde el principio se ha hecho mal con todo su atraso y demás, es echar a la basura millones de pesos en un país que en todas sus serranías el nivel de marginación es tal que sus habitantes sólo pueden comer una tortilla con sal al día, sin un hogar digno ni acceso a la educación, mucho menos a la salud.

Además con los niveles de desempleo que existen en la actualidad, sumada la crisis financiera, creo que hubiera resultado mejor invertir esos millones en alguna actividad u obra que redituara más y un plazo más lejano, como una refinería o algo así.

Pero al parecer es una cualidad en Calderón marcar con desgracia lo que toca y ya tenemos una más para la estela que va dejando el personaje principal de esta historia: “La Estela del derroche”

Maestro, excelente publicación. Un abrazo y hasta la próxima!!