martes, 19 de febrero de 2013

LA SOCIEDAD QUE NECESITAMOS




John Locke, nació en Wrington en 1632 bajo el techo de una familia puritana, esa influencia formó su vida por catorce años. Su formación puritana no lo hizo destacar. No obstante, a la edad de veinte se trasladó a Oxford donde permaneció  treinta años y ahí fue donde encontró un ambiente con el que se identificaba.       
Locke fue testigo de las dos revoluciones inglesas que dieron identidad a ese país, la república de Cromwell y la restauración de la monarquía constitucional de Orange. Y la poca influencia que pudo haber tenido de los acontecimientos que lo rodearon, influenciaron en él para los textos que precedieron.
Nosotros, al igual que Locke, hemos vivido dos grandes momentos en la historia contemporánea de este país: la salida del poder del partido único y su regreso doce años después. Pero la sociedad actual, la sociedad que vivimos y con la que convivimos, debe ser más activa, pensante y exigente. No sirve la sociedad que salió a escena aquel 02 de julio del año 2000 cuando se entregó sin condición al ignorante con botas a cambio de la expresión “no nos falles”.
No sirve para los tiempos que vivimos, una sociedad que solo derrota al gigante hegemónico hecho partido de Estado y que se va a su casa a contemplar en la televisión su triunfo. Trece años después es necesario una sociedad activa, vigilante, crítica y propositiva. Que no se limite a las calles, sino que aproveche la web 2.0.
Una sociedad que vigile el desempeño de los partidos políticos –entidades de interés público- de sus dirigentes, de los funcionarios públicos, de sus representantes populares y de la autoridad judicial. Una sociedad que siendo vigilante evite escándalos como los del IFE o del IFAI; o que retire de una vez por todas a personajes como el niño verde o a presentadores de noticias como López Dóriga.
El tipo de sociedad que necesitamos para construir un mejor país, es como el que describí líneas atrás. Más activa y menos emotiva, más informada y menos manipulada. ¿Están dispuestos a participar y construirla? Yo sí.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

Desde la redacción de Columna Nornilandia dijo...

Maestro:

Me pongo de pie y aplaudo su texto de este día.
La sociedad que necesitamos la ha descrito de manera magistral.
Sin dudarlo me sumo a este llamado.

Un placer leerle e intercambiar puntos de vista.