martes, 13 de octubre de 2015

DERECHOS HUMANOS ¿CUÁNTO HEMOS AVANZADO?




@iusfilosofo

La semana anterior la Doctora Bárbara Cabrera en su columna Nornilandia, abordo el tema “MÉXICO: CRISIS DE DERECHOS HUMANOS” (http://bit.ly/1KZNFTC) en su aportación nos describió como el Estado mexicano ha minimizado la vulneración de los derechos Humanos en nuestro país ( Cananea, Sonora, 1996; Guerrero, 1960; Ciudad de México, 1968; Ciudad de México, 1971, “El Halconazo”; Aguas Blancas, Guerrero, 1995; Acteal, Chiapas, 1997; San Fernando, Tamaulipas, 2010; Tlatlaya, Estado de México, 2014; y, Ayotzinapa, Guerrero 2011 y 2014.”).
Debo advertir que esta posición no es nueva, pues fue durante el primer semestre de 1945 cuando el gobierno mexicano sostuvo una posición internacionalista por lo que hace a la protección de los derechos humanos en el sistema internacional, tanto en el ámbito regional como en las discusiones sobre la creación de Naciones Unidas. Durante ese tiempo, el gobierno mexicano apoyó la resolución XL, titulada Protección Internacional de los Derechos Esenciales del Hombre, que fue predecesora de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre. Ahí se proclamó la adhesión de las Repúblicas Americanas a los principios consagrados en el Derecho Internacional para la salvaguardia de los derechos esenciales del hombre, y se favoreció un sistema de protección internacional de los mismos.
Más tarde, cuando en la década de los setenta comenzó a cobrar fuerza la construcción de redes transnacionales de derechos humanos en América Latina debido a los abusos de las dictaduras militares, éstas no se extendieron a México, y el caso mexicano pasó mayormente desapercibido en la escena mundial. A pesar de lo ocurrido aquel 2 de octubre de 1968 en la plaza de las tres culturas en Tlatelolco.
En 1969 nuestro país participó a fondo en las discusiones que condujeron a la redacción final de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Ante este escenario, el gobierno mexicano trabajo en restringir las facultades que el anteproyecto original contemplaba para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y cabildeó en contra del establecimiento de una Corte Interamericana de Derechos Humanos con competencia jurisdiccional obligatoria. Al final, las objeciones de México (junto con las de otros países) fueron tomadas en cuenta, por lo que en el texto final se disminuyeron las facultades de la Comisión y aunque sí se creó la Corte, también se estableció que su jurisdicción tendría un carácter optativo.
Fue hasta 1981 que México se puso al corriente con algunos de sus compromisos internacionales: se ratificaron los principales tratados internacionales de derechos humanos, es decir, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PID CP), el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDES C) y la ya citada Convención Americana sobre Derechos Humanos. Y hasta principios de los años noventa cuando los derechos humanos figuraron en la agenda de la política exterior de México, fundamentalmente mediante la participación del país en los organismos internacionales especializados en la materia.
De esta forma en febrero de 1989, (durante el gobierno de Carlos Salinas) Como parte de la Secretaría de Gobernación, se creó la Dirección General de Derechos Humanos y un año más tarde, el 6 de junio de 1990 nació por decreto presidencial la Comisión Nacional de Derechos Humanos, ocupando el cargo de primer presidente Jorge Carpizo. También se mandató la creación de comisiones locales en todos los estados de la República.
No obstante la inclusión en la agenda pública de sobre estos temas y la creación de las comisiones estatales. ¿Cuánto hemos avanzado? Tras 25 años de la su aparición, dichas comisiones han pasado a ser –en algunos casos- una secretaria más de la cual el gobernador en turno dispone para colocar a sus amigos y pagar compromisos políticos.
Así, sobre el tema de los Derechos Humanos hay mucho por construir, sobre todo por la forma en que los agentes del Estado: policía y ejército se desempeñan en esta materia con relación a los ciudadanos. Toca a nosotros difundir y promover el respeto y ejercicios de los Derechos Humanos.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Interesante remembraza a los Derechos Humanos en tu columna Doctor.

Agradezco la mención a mi texto.

Iusfilosofando de imperdible lectura y consulta.