martes, 27 de octubre de 2015

SUEÑOS TOLUQUEÑOS


@iusfolosofo

Han pasado ya varios meses desde que en el Poder Legislativo se aprobaron las reformas estructurales, esas que traerían grandes beneficios a la mayoría de los mexicanos, pero lo único que hemos conseguido con ello es que se hicieran un par de spots (radio y televisión) que hablan de dichas reformas, uno de ellos por cierto tuvo que salir del aire en pocos días, ante su poca estructura de lenguaje.
Las reformas que Peña y su equipo venden como grandes logros, no han superado la credulidad más simple, pues “los  beneficios” de centavos no tienen gran impacto en la economía familiar que día a día ve como “el súper salario” se diluye en alimentos, transporte, educación y salud. Y para condimentar el fracaso que han tenido hasta el momento esas reformas, la deuda externa de México, ascendió a 269 mil 941 millones de dólares al término del primer semestre de 2015, cantidad superior al monto actual de la reserva de divisas de nuestro país.
Tal ha sido el fracaso de las reformas estructurales en materia energética que ante la pobre participación en la primera licitación de la Ronda 1, el Gobierno mexicano decidió flexibilizar los requisitos de rendición de cuentas de las compañías interesadas en la segunda licitación según advirtió la organización civil Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación, dicha organización señala también que disminuyo, la participación del Estado mexicano en las ganancias del 40 al 30 por ciento.
Y para opacar más los sueños toluqueños este fin de semana el Premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman mató las esperanzas peñanietistas al afirmar la XIII Cumbre de Negocios que se celebró en Guadalajara: “Si están esperando ver un crecimiento de 7 por ciento por estas reformas estructurales, no es muy probable que suceda. Puede ser, pero me sorprendería”.
El economista afirmó que las reformas promovidas en México no han logrado acelerar el crecimiento económico del país, y eso lo viven millones de mexicanos que día a día enfrentan la realidad que dista mucho de lo que el señor de Los Pinos prometió con sus reformas.
El problema es que no solo los sueños toluqueños se diluyen, sino que lo hacen con ellos, la esperanza de desarrollo de millones de mexicanos y las muestras están ahí, a la vista de todos.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe Diem.


1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, interesante e ilustrativo texto el de esta semana. Ojala solo se tratará de los sueños toluqueños y solo incidieran para el señor Peña y secuaces; desafortunadamente su afectación -como efecto dominó- están dañando a este cada vez más #MéxicoLindoyHerido