martes, 19 de abril de 2016

LA GUERRA QUE NO TERMINA

@Iusfilosofo

Lo volvió hacer el señor Osorio Chong –pachuqueño que el 5 de agosto cumplirá 52 años- descalificó al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) porque, en su opinión, no aportó nada distinto a la “verdad histórica” sobre el caso Ayotzinapa, esa que su retirado paisano Jesús Murillo Karam se encargó de graficarnos y vendernos.
Con su acostumbrada forma de minimizar la realidad social, el oficial mayor de Pachuca de 1991-1993, afirmo que “los padres merecen la verdad. El gobierno de la República nada tuvo que ver en estos hechos, y así ha sido manifestado incluso por el grupo de expertos y diferentes organismos.” Pero desde luego que esa retórica declarativa es equivocada. Desde luego que el gobierno federal del que él forma parte, es responsable, y lo es porque los policías que secuestraron a los 43 jóvenes de Ayotzinapa, son agentes del Estado Mexicano, y en consecuencia les corresponde dar explicaciones.
Mientras eso ocurre, ayer llegaron a Nueva York, las víctimas y familiares de víctimas de la llamada guerra contra las drogas con la intención de compartir las tragedias personales de un régimen de prohibición. La Caravana por la Paz, la Vida y la Justicia. Esto en el marco de la Sesión Especial sobre Drogas de la Asamblea General de la ONU (UNGASS), sesión a la que siempre sí asistirá el señor de Los Pinos.
En este contexto, según analistas, la guerra contra el narco trajo como consecuencia a más de 150 mil personas que pagaron con su vida las consecuencias, esto tan solo en los últimos diez años. Para Amaya Ordorika de la Comisión Mexicana en Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, desde el 2011 tenemos más de 280 mil personas desplazadas por la violencia.
Sobre este debate, Manuel Mondragón y Kalb, titular de la Comisión Nacional contra las Adicciones, liberar el consumo de drogas ilegales es una amenaza para el sistema de salud mexicano, ya que puede derivar en una adicción. Y según él, es el 9 % de los consumidores los que se convertirían en dependientes. En contraste Erubiel Tirado Cervantes, investigador de la Iberoamericana, afirma que hace falta evidencia científica para suponer que habría un aumento en el número de adictos.
Y mientras el debate sigue, el país continuo pintándose de rojo con la sangre de los mexicanos caídos por el tema de drogas. Y es que de acuerdo con la Comisión Mexicana en Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, las autoridades han fallado en la regularización del mercado de las drogas, que incluye la producción, distribución y venta.
Sin duda, este es un tema que ya fue superado por la realidad; realidad que rebasó también a Peña y su equipo, que se niegan a debatir de forma seria el tema, sobre esta guerra que no termina.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

En efecto Doctor, la guerra que no termina y tanto daño está haciendo a este país, a este #MéxicoLindoyHerido
Interesante temática la que nos compartes esta semana en #Iusfilosofando, para la desmemoria y la reflexión.