lunes, 5 de marzo de 2012

83 AÑOS DE LA LEY DE HERODES




En el ejercicio de la política hay que aprender a lavarse las manos con agua sucia
Reyes Heroles

La palabra “ley” proviene del latín lex de legare, ligar. Regla obligatoria o necesaria, puede tomarse como un acto de autoridad que ordena o permite una cosa. También, como condiciones necesarias que derivan de la naturaleza de las cosas. (Vicente Anaya: Diccionario de Política, Gobierno y Administración)
Dice Thomas de Aquino:

“Nada que pertenezca a la razón está en los miembros, por que la razón no usa de los órganos corporales. Luego la ley no parece ser algo que pertenezca a la razón” luego dice “... en la razón no se da potencia, hábitos y actos. Pero la ley en sí no es una potencia de la razón. Tampoco es un hábito de la razón, porque los hábitos de la razón son virtudes intelectuales (...) Ni tampoco es un acto de la razón; por que habiendo cesado el acto de la razón cesaría la ley. (...) la ley mueve a los que están bajo ella a obrar rectamente. Pero mover a obrar propiamente pertenece a la voluntad. Luego la ley no pertenece a la razón, sino más bien a la voluntad, según afirma el jurisconsulto: lo que el príncipe quiera tiene fuerza de ley. Sin embargo tenemos en contra el que la ley debe mandar y prohibir.  Pero el mandar pertenece a la razón (...) luego la ley pertenece a la razón”. (Thomas de Aquino. Tratado de la ley)

La referencia anterior nos llevaría a entender de manera clara que no deberían existir razones para manipular y suministrar de manera discrecional la ley, sin embargo, no es así en esta realidad mexicana.
Así pues, el término ley puede ser empleado en varios sentidos. Por ejemplo, cuando hablamos de una regularidad de fenómenos en la naturaleza podemos decir que nos hallamos frente a una ley natural. Como contraparte, las leyes de los hombres si permiten variaciones, aunque comparten con la noción de ley natural su vinculación a un orden, regularidad, consecuencia.
El pasado fin de semana, el partido que dirigió los destinos de este país por décadas. 83 años celebró el partido que hizo ley la impunidad, la corrupción, y la represión contra quien disentía.
Este pasado autoritario, dedicó su celebración de aniversario, a recordarnos que el presente incapaz, no ha podido resolver asuntos transcendentes como los de la seguridad, su presidente, un viejo dinosaurio con antecedentes salinistas, dijo con el cinismo que les caracteriza: “no queremos otro sexenio de muerte y miedo”.
Aunque se puede aceptar la retorica Coldwelliana de no querer un sexenio de muerte más, lo cierto es que a Joaquín le resulta sencillo culpar la torpeza con que se dirigió esta país en los últimos años; pero omite decir los errores propios del partido que hoy preside.
Parece que Coldwell, en su afán de exculpación, olvida que durante la era hegemónica priísta, impero “la ley de Herodes”, esa donde la voluntad presidencial hecha soberbia reinaba sobre el estado de derecho; esa donde no se movía una hoja sin que el presidente lo ordenara; esa donde se controlaba, manipulaba y suministraba la información dependiendo del estado de animo del “señor presidente”.
Así, mientras Coldwell crucifica un presente inepto encabezado por Felipe Calderón, condena también el quehacer político de su partido, pues en el 83 aniversario del pasado corrupto, se mostro la presencia de los protagonistas de lista al Congreso de la Unión, los artífices de ese pasado impune y excluyente, incluso con sus jóvenes priístas. Así aplica la Ley Herodes 83 años después aun con los suyos, en aras de la “unidad” ese es el nuevo PRI, uno que no cambiara mas que en el discurso, y a veces ni en eso.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem. 

2 comentarios:

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Maestro:

Gran texto el que hoy nos presenta y en efecto evoca a esa "Ley de Herodes" donde parece quieren que volvamos.

Lo cierto es que tanto PRI, como PAN han demostrado la ineptitud y su poco amor por México al solo simular que lo sacan adelante con políticas públicas mal dirigidas y que no aportan a las urgentes e imperiosas necesidades sociales actuales.

Un abrazo.

PD. para quien no sepa que es la Ley de Herodes, significa "o te chingas o te jodes"

MaR dijo...

Maestro: Excelente columna y sobre todo especial para todos aquellos jóvenes que desconocen la historia de nuestro país, está abierta la invitación para todos los jóvenes a que reflexionen su voto y no repitan más de lo mismo. Hay un chispazo de esperanza y que ojalá con la voluntad de todos se llegue a cristalizar. Adelante! Que el cambio está por venir!