viernes, 16 de agosto de 2013

EL FUTURO DE LA UV




La Universidad Veracruzana es "una institución académica de alto nivel, con reconocimiento internacional, que ofrece un amplio rango de ofertas académicas profesionales, y que también tiene un gran interés en internacionalizar la población de su cuerpo estudiantil albergando estudiantes extranjeros…”
José Miguel Insulza

 Fundada en septiembre de 1944, la Universidad Veracruzana (UV), como institución de educación superior pública. La UV es la universidad de mayor impacto en el sureste del país, una de las cinco más importantes de México.
El día de hoy, la Junta de Gobierno de la Universidad Veracruzana dará a conocer la selección de candidatos de entre los aspirantes a ocupar el cargo de rector. De los diez aspirantes que buscan la rectoría tres son mujeres, todas ellas nacidas en los años sesentas. Leticia Rodríguez Audirac, Sara Ladrón de Guevara González nacidas en Xalapa y la Dra. Clara Celina Medina Sagahón, de Poza Rica.
Sergio Natan González Rocha de octubre de 1968 y Porfirio Carrillo Castilla de Marzo de 1960. Homero Vladimir Ríos Figueroa  no aporta en su curriculum datos de origen ni edad.
Los aspirantes de origen defeño son Marcelo Francisco Montfort Guillén y Rafael Arias Hernández; los candidatos de la tercera edad, se integran por el cordobés Víctor A. Arredondo y Rafael Arias Hernández ambos de 64 años. El aspirante más joven es Manlio Fabio Casarín León, xalapeño de 41 años y actual director de la facultad de derecho.
La UV, como todas las universidades enfrenta a su burocracia, mucha de ella dorada, con privilegios y apoyos discrecionales. También se enfrenta al SETSUV y al FESAPAUV. Además de los diversos grupos estudiantiles creados exprofesamente para controlar, manipular la vida universitaria estudiantil y que recibe apoyos también de las arcas universitarias.
Poca cosa en los años del modelo neoliberal, 31 nada más, las universidades públicas han sufrido  un ataque tremendo al objetivo que les dio origen, ser el espacio de formación superior de la sociedad. A la UV como otras Universidades se les ha impuesto el modelo ordenado por los organismos internacionales, que recomiendan utilizar la educación.
Uno de los grandes operadores de este modelo, es el psicólogo de formación Víctor A. Arredondo Álvarez, quien ya ocupó ese cargo en 1997-2001 y 2001-2005. Quienes lo padecimos durante su primer periodo sabemos que su rectorado no fue el más brillante.
Con él llegó el modelo darwiniano de educación superior y también llego la prepotencia como forma de dirigir a la Universidad.
Durante el rectorado de Arredondo, cada año hubo entre 25 y 27 mil rechazados de la Universidad Veracruzana, muchos de los cuales se fueron a EEUU como obreros, y los que tenían condiciones, se fueron a las universidades privadas del Estado.
Pero para escándalos, no solo el de los rechazados, esta también el tema de la renta de computadoras vía contrato con “Rodríguez Pasquel Sucesores. S.A de C.V.”, que generó a la UV un daño patrimonial de 90 millones de pesos.
Aunque informes técnicos, de investigadores y catedráticos expertos en temas de computación, advertían que no era conveniente firmar un contrato para la renta de más de 3 mil computadoras personales, Arredondo lo hizo y así dio a ésta la pequeña cantidad de anual de 12 millones 437 mil 370 pesos.
El contrato firmado obligaba a comprar los equipos al paso de 3 años, pero Arredondo Álvarez ignorante de la ley y promotor de la impunidad, ordenó no cumplirlo. En 2006 se dio a conocer el juicio mercantil contra la Universidad Veracruzana, que la condenaba al pago de 95 millones de pesos más el Impuesto al Valor Agregado.
¿Quién no recuerda al sequito de Arredondo llegando media hora antes a los eventos, para supervisar los colores de mamparas, sillas, alfombras y estrados; y pedir retirar los colores que distinguen a la universidad simplemente porque ese color no le gustaba?
Vázquez Chagoya de Pasillos del Poder nos recuerda otro entrañable pasaje de este personaje: “Se divertía con alumnas de la universidad. No salía del bar “Godos”, ubicado en la avenida Murillo Vidal, donde practicaba el baile”.
En su segundo periodo Arredondo Álvarez se sumó a la administración de Fidel Herrera Beltrán como secretario de Educación y dejo endeudada y con deficiencias estructurales a la universidad.
Arredondo no merece pasar a la siguiente etapa de este proceso de sucesión por la rectoría de la UV, y mucho menos ser rector, no sólo porque la Ley Orgánica de la Universidad sólo prevé la postulación a rector por una ocasión, sino porque representa una amenaza para la educación superior del sureste del país.
Los antecedentes de Arredondo no son su mejor carta de presentación, para decirlo en pocas palabras es un personaje que lucra con la educación. Ahora amenaza con regresar por aquello que dejo.
Ya veremos que hace la Junta de Gobierno, mientras tanto hacer memoria ayudaría mucho, si a Víctor Arredondo se le hubiera aplicado la Ley Orgánica de la Universidad Veracruzana, por daño patrimonial, hoy no estaría ahora buscando dirigirla nuevamente.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Aplaudo su columna Doctor, es preciso exhibir a este tipo de personajes, de lo contrario estamos condenados a repetir la historia.

La Universidad, cualquiera que sea, debe propiciar un cambio de estructuras, proporcionar ese sistema de libertades y pensamiento que quienes hacemos uso de ello logramos trascender y ser provocadores de aquellos que siguen en su status quo.

Un placer leerlo e intercambiar puntos de vista.