martes, 21 de enero de 2014

APATZINGÁN CUNA DE BIEN Y MAL



 “Michoacán no es más que la prueba de un narco-Estado, de un gobierno fallido”.
Padre Solalinde

Quienes hemos tenido oportunidad de visitar la ciudad, podemos atestiguar lo caluroso de la ciudad, en el municipio se producen grandes cantidades de limón, papaya, toronja, carambolo, entre otros, aunque la mayoría de estos productos se exportan al extranjero.
Dice Cecilio A. Robelo que la palabra Apatzingán proviene del idioma Azteca significa “lugar de cañitas” otros historiadores sostienen que en realidad Apatztli significa "Comadreja" y Can  "Lugar de" lo que sería: lugar de comadrejas. Sea de cañitas o de comadrejas, a la ciudad de Apatzingán no solo se le conoce por la morisqueta, sino porque ahí se firmó la primera Constitución mexicana y la primera de América Latina el 22 de octubre de 1814, por José María Morelos y Pavón.
El próximo 25 de mayo, Gregorio López Gerónimo “El Padre Goyo” cumplirá 47 años, López Gerónimo es vicario en Apatzingán, Michoacán una ciudad que se localiza en la Tierra Caliente del Estado, de acuerdo con datos censuales de 2010 cuenta con 99 010 habitantes.
El padre Goyo ha pasado a la lista de los párrocos que rompen con el estatus de la simple “misión de fe”, pues al igual que Samuel Ruiz, José Raúl Vera López y Alejandro Solalinde; Gregorio López ha decido involucrase con su entorno social, no cerrar los ojos y alzar la voz.
El párroco, no se ha detenido al señalar que las autoridades municipales de Apatzingán han estado coludidas con el crimen organizado y también ha sostenido que las fuerzas de seguridad están en la nómina de Los Caballeros Templarios, cártel cuyo centro de operaciones es precisamente ese municipio. Para el Padre Goyo, Nazario Moreno, alias El Chayo, -presuntamente abatido en el Calderonato en 2010- “está más vivo que nunca”.
Este hombre que oficia misa con chaleco antibalas y guarda espaldas, -hasta antes de la llegada de los militares y Policía Federal- ha sostenido la necesidad de liberar la ciudad, incluso cuando ya hay presencia militar.
¿Pero porque un hombre que originalmente debería de dedicarse a la parte espiritual decide armarse de palos y garrotes para defender y rescatar a su pueblo? ¿Por qué reta al gobierno federal? al decir “Le digo a Enrique Peña que le beso los pies el día que tenga en la cárcel a Nazario Moreno, a Enrique Plancarte Solís y a Servando Gómez Martínez”. Quizá porque la sociedad de Apatzingán y Michoacán está harta de que la autoridad elegida o posesionada del poder no cumpla con su deber.
Quizá porque al igual que hace veinte años, como lo hicieron los zapatistas, vale más morir de pie que vivir de rodillas. Así se actualizaría la hipótesis que sostiene el padre Solalinde que advierte “Hoy se tendría que estar planteando una nueva guerra de independencia, una nueva revolución de conciencia”. ¿Ustedes que piensan?
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor:

Michoacán es un ejemplo no solo para este #MéxicoLindoyHerido, sino para el mundo. Lo he dicho y lo afirmo una vez más, la de Michoacán es gente valiente. Es preciso observarlos y aprenderles un poquito de lo que significa ser ciudadano interesado y proactivo para que las cosas cambien.
#FuerzaMichoacán

Un placer leer su columna #Iusfilosofando