viernes, 24 de enero de 2014

EL MÉXICO DE DAVOS



Lo he escrito, en México nos hacen falta tres cosas para desarrollarnos a plenitud: Estado de derecho, Estado de derecho y Estado de derecho”.
Ernesto Zedillo


Así es como se expresó Zedillo Ponce de León -de 62 años- en términos generales a lo que en su opinión está ocurriendo en el país; si bien es cierto al “buen chico de Yale”, como lo llamo Diego Fernández en aquel histórico debate presidencial; se le puede recordar su largo y penumbroso historial por su paso por la presidencia, aunque esa afirmación sobre el Estado de derecho no está muy lejos de la realidad.
No sobra decir también, que esa falta de Estado de derecho viene desde el mismísimo sexenio de Ernesto Zedillo, que fue mantenido por Vicente Fox y fulminado en el periodo de Felipe Calderón, al usar al ejército para combatir al crimen organizado.
En este orden de ideas es que aparece una declaración cuasi excluyente de responsabilidad del actual habitante de Los Pinos, quien reconoció ayer que en municipios de Michoacán “hay cuerpos de seguridad que estaban debilitados o algunos cooptados por el crimen organizado”. Lo que Peña no tiene presente en su declaración, es que este hecho es responsabilidad del gobierno. Es decir, que los cuerpos de seguridad publica estén cooptados por la delincuencia organizada no es culpa de los ciudadanos honestos, sino del gobierno mismo que no establece las condiciones para evitar dicha situación.
Es quizá, -¿No se lo pregunta Enrique Peña?- por esta razón que los michoacanos se han organizado para defenderse de la incursión del crimen organizado, ante la falta del cumplimiento de la responsabilidad gubernamental de otorgar seguridad a la sociedad.
Ante el éxito de la organización social, Peña presume en Davos, que el Estado reaccionó al convocar a los que quieran participar en las tareas de seguridad, “que lo hagan, atendiendo a los principios y a la formalidad que prevé la ley, cumpliendo los requisitos para ser parte de los cuerpos de seguridad”. Como podemos observar, para el  atlacomulquense -que en julio cumplirá 48 años- resulta más sencillo integrar a las autodefensas a los cuerpos policiales que dar resultados con su actual cuerpo de seguridad pública.
En Davos, Peña presentó un país de Maravilla, habló de un Michoacán controlado donde el gobierno federal, “se ha hecho cargo de la seguridad en esos municipios... hasta que se pongan en marcha nuevos cuerpos policiales que puedan prestar este servicio”.
Al cuestionamiento de Klaus Schwab presidente del Foro Económico Mundial, sobre cómo la prensa internacional sigue haciendo referencia a graves problemas de inseguridad en México Peña defendió que “no es privativo de México... es característico de una región que enfrenta retos de inseguridad y me refiero a América Latina, México tiene sus propios retos y sus propios desafíos”.
Así, el México de Davos que Peña dibujo, es un país donde los homicidios han bajado en 30%; un país donde los precios de los productos básicos se están ajustando, al igual que la gasolina, la electricidad; un país donde el acceso a la educación de calidad esta “garantizada” por el Estado; un país donde los secuestros, extorciones, asaltos, robos en poblado, no existen. Un país donde las aprobaciones exprés a la legislación, son producto del consenso y del “amor a México”
El México de Davos no existe en el vivir diario de millones de mexicanos que no tienen que comer, que no accederán a la educación, que fueron víctimas de la delincuencia organizada, o que no tienen acceso a la justicia, salud o vivienda digna. El México de Davos sólo existe en el pensamiento, palabra, obra y acción de quien hoy habita Los Pinos. ¿Ustedes que piensan?

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, padecemos un #MéxicoLindoyHerido mientras los que ocupan la palestra pública se empeñan en hacer parecer que aquí no pasa nada, cuando pasa y mucho.
Lo he dicho, además de la deplorable clase política, los ciudadanos le debemos y mucho a este país; es urgente una reconfiguración sociopolítica.

Magnífico texto, altamente reflexivo.