viernes, 9 de septiembre de 2011

CAMBIOS QUE NO LLEGAN



Cuanto más grande es el cambio, menos se cambia.
Jean Baptiste

Con el anuncio de los cambios que en las próximas horas anunciará Calderón en su gabinete, sumaran 20. El 7 Enero de 2011 Felipe Calderón anunció el nombramiento de dos nuevos personajes en la Secretaria de Comunicaciones y Transportes y la secretaria de energía. En un mensaje a la prensa, Calderón dio a conocer la designación de Dionisio Pérez Jácome como nuevo secretario de Comunicaciones y Transportes; aceptó así la renuncia de Juan Molinar Horcasitas, uno de sus más cercanos colaboradores desde que llegó al poder, y quien desde entonces es funcionario del PAN.
Molinar Horcasitas exsecretario de la SCT se había desgastado ya por el proceso de la licitación 21; sumado a las duras críticas por el incendio de la Guardería ABC en Hermosillo, Sonora, hace dos años cuando este personaje era Director del IMSS cuando se le dio la concesión de servicios de estancia infantil a la Guardería ABC.
En sustitución de Georgina Kessel, hasta ese momento secretaria de Energía, nombró a José Antonio Meade, a quien encomendó seguir impulsando la transformación de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad, con la eliminación de privilegios. También, Calderón llevo al diputado con licencia Roberto Gil, a su secretario particular en lugar de Luis Felipe Bravo Mena.
Fernando Gómez Mont, tercer secretario de Gobernación de este sexenio, renunció al cargo y fue sustituido por José Francisco Blake Mora, ex secretario de Gobierno de Baja California y el cuarto en ocupar esa secretaria. Gerardo Ruiz Mateos dejó Economía y regresó a la jefatura de la Oficina de la Presidencia en lugar de Patricia Flores. Como reemplazo de Ruiz Mateos fue nombrado Bruno Ferrari, quien dirigía ProMéxico.
En el gobierno de Fox 20 fueron los funcionarios que dejaron su trabajo en el gabinete; sólo la mitad se concretaron hacia el último tercio de la administración. Ernesto Zedillo realizó 23 cambios en su gabinete y más de la mitad (14) de los funcionarios que dejaron sus cargos lo hicieron en los dos últimos años del sexenio. En el caso de Carlos Salinas, ocurrió algo parecido 22 fueron los cambios; 17 de sus colaboradores fueron movidos entre 1993 y 1994.
El señor Calderón ha realizado tantos cambios entre sus colaboradores que a veces parecen pasarse por alto. Veamos, por la secretaría particular pasaron César Nava y Luis Felipe Bravo Mena, actualmente es ocupada por Roberto Gil; en la Oficina de la Presidencia han sido cuatro los relevos: Juan Camilo Mouriño, Patricia Flores y Gerardo Ruiz Mateos en dos distintas ocasiones y quien además de coordinar la oficina de la Presidencia, fue secretario de Economía.
Otros cambios han sido el de Antonio Vivanco quien dejó la Coordinación de Asesores en Los Pinos para sustituir a Alfredo Elías Ayub en la CFE; Alejandra Sota asumió la vocería de la Presidencia que durante casi medio sexenio ocupó Maximiliano Cortázar. Heriberto Félix fue subsecretario de Economía antes de convertirse en titular de la Sedesol.
Pero los personajes con mayor movilidad en el gabinete son Ernesto Cordero, quien antes de encabezar Hacienda, también fungió como subsecretario de Egresos en la dependencia, y posteriormente fue designado titular de la Sedesol. Y muy probablemente en las próximas horas deje Hacienda para ir en búsqueda de la candidatura panista a la presidencia de la república.
Otros personajes que dejaron sus cargos para buscar la candidatura presidencial fueron Luis Donaldo Colosio, quien en 1993 salió de la Secretaría de Desarrollo Social para convertirse en el candidato presidencial del PRI, y nombró como su coordinador de campaña a Ernesto Zedillo, quien dejó la SEP.
Francisco Labastida dejó Gobernación para ser postulado candidato presidencial después de ganar en una contienda interna a Manuel Bartlett, Humberto Roque y Roberto Madrazo. Santiago Creel también dejó el gobierno de Vicente Fox para participar en la contienda interna panista, pero fue derrotado por Felipe Calderón, quien renunció en 2004 a la Secretaría de Energía.
Pero más allá de los movimientos que en las próximas hora puede anunciar calderón hay otros cambios que muchos mexicanos esperan y no llagan; cambios que pueden modificar radicalmente su vida.
Los cambios que esperamos los mexicanos y no llegan tienen que ver con cambios en la educación, para que se destine mayor presupuesto y haya acceso a la educación laica y gratuita para quienes no pueden pagar por ella; cambios en materia de salud para quienes no tienen acceso a ella, no sufran el desplante de los burócratas de la salud; cambios en materia económica para que desaparezcan los impuestos inmisericordes que afecta mucho a los que pocos tienes y ponen en condiciones de iguales a los que no tienen nada.
Cambios en materia de trabajo para que el salario mínimo desaparezca y los mexicanos no estén supeditados a un mínimo para su existencia; cambios en materia de seguridad para que se vaya la violencia y llegue la inteligencia a combatir a la delincuencia y se acabe de una vez por todas esta guerra que no es guerra. Cambios en materia de justicia para que deje de ser la víbora que sólo muerde a quienes están descalzos.
Esos son algunos de los cambios que los mexicanos esperan pero no llegan, esos son los cambios que Calderón debería de buscar, pero en los que no se concentra. Esos son los cambios que deberíamos de exigir. En fin, por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Maestro:

Gran enumeración la que hace de los movimientos que ha hecho Calderón, como bien señala esos no son los cambios que los mexicanos necesitamos sino cambios que hagan que tengamos un país más justo.

Gracias por su ilustrativa columna

Luis

Roberto A. Guiochín dijo...

Recuerdo una frase de Octavio Paz citada por Don Julio Scherer en "Los presidentes": el presidente de México puede hacer todo el mal que quiera, pero apenas si puede hacer el bien. Y esto que pareciera el epitafio de un gobierno priísta se cumple a cabalidad sobre el legado de la trágica docena panista. ¿Qué impide el cambio? En un ejercicio extremo de imaginación y fantasía, concedamos que el sr. Calderón de verdad quiere mejorar el país. Las condiciones en las que arribó a la presidencia y los acuerdo con los poderes fácticos que conspiraron para ponerlo ahí le amarran las manos si opera contra esos intereses, que son los que tienen denida la marcha del país. ¿Cómo es posible que pueda gastarse miles de millones de pesos en una guerra absurda? ¿Cómo hubieran reaccionado esos poderes si Calderón hubiera decidido emplear esos recursos para activar el mercado interno mejorando los salarios? Hubiera corrido la suerte de Zelaya o Salvador Allende. Los cambios no llegan por que perjudicarían a ese pequeño grupo. Mientras, aquí seguimos chiflando en la loma. Una lección leer tus columnas.

JOEL GUSTAVO dijo...

Muy buena información al respecto, cabe mencionar que en la secretaría de gobernación estuvo Acuña, Mouriño el finado, Gomez Mont y el que está ahora Blake y el cambio que más se ha necesitado son dos la salida de Garcia Luna el come papas cuando hablo, y la del mismo e inepto Felipe Calderon además de agarrar ya al Chapo Guzman

David dijo...

Grandes cambios en el gabinete, insignificantes para México.

Yo sigo esperando ese gran cambio en la educación, sigo esperando a ver cuando Calderón se digne, al igual que al extinguir LyF, a que cese a La Maestra lideresa del SENTE; solo por poner un ejemplo.

Los movimientos en su gabinete poco han ayudado a mejorar la desalentadora situación del país.

Además de que tengo la impresión del Sr. Calderón, que siempre quiere tener todo bajo su control, creo que por eso tantos cambios.

Una buena columna para hacer memoria y tener estos datos muy en cuenta.

Pase un excelente fin de semana Maestro, un abrazo y hasta la próxima!!

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Maestro,

Interesante análisis nos presenta en su columna Iusfilosofando.
Tristemente esos cambios que México lindo y herido espera de manera urgente parece no llegarán en el calderonato.

Excelente columna.