miércoles, 28 de septiembre de 2011

OTRA VEZ… LA CORTE




Pueblos libres, recordad esta máxima: Podemos adquirir la libertad, pero nunca se recupera una vez que se pierde.
Rousseau

En estos días, por los pasillos de este país y de sus instituciones, se han estado debatiendo asuntos públicos que poco a poco van abonando al país que tendremos para los próximos años.
El tema de declarar inconstitucionales o no las reformas realizadas en las leyes locales de Baja California y San Luis Potosí que protegen la vida desde el momento de la concepción. Son un tema que puede no llamar la atención de muchos, no solo lectores, ciudadanos, sino también de los profesionales del derecho.
Pero lo que debe tenerse presente en este tema, es que hay más que un debate legal que la Corte deberá resolver. Para nadie es un secreto la integración de conservadores y cuasi liberal de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por ello es pertinente y necesario seguir el debate en torno a dicha controversia.
El debate que hoy se está dando en la SCJN, tiene en esencia las posturas históricas que han construido este país desde su confirmación independiente.
Por ello en el tema de legislar sobre el aborto –para algunos-, o legislar para proteger la vida- para otros-  es producto de la influencia y presión que los grupos conservadores están ejerciendo en el ámbito local contra legisladores principalmente del PAN, pero también de PRI y eventualmente del PRD; en la práctica lo que se pretende es llevar al marco legal su concepción personal y convicción religiosa.
Las modificaciones constitucionales que en 18 estados se han dado y que penalizan la interrupción del embarazo son una respuesta ideológica, política y legal  a los avances que en esta materia que se presentaron en el Distrito Federal.
Fue en 1981, cuando México se adhirió al Pacto de San José, y en esa misma fecha, se formuló una “declaración interpretativa” para aclarar que la obligación establecida por la Convención Americana sobre Derechos Humanos de proteger el derecho a la vida a partir del momento de la concepción, “no constituye obligación de legislar para proteger la vida desde la concepción, dejando claro que los Estados conservan el derecho de prever excepciones en su legislación, como es el caso de excluyentes de responsabilidad en casos de aborto”.
Formula inteligente sin duda alguna, pero que hoy pretende ser cambiada por el señor Calderón para dar, de facto,  paso a las demandas conservadoras de los grupos que financiaron su campaña. De ahí su argumento de “No tiene sentido mantener la declaración interpretativa”.
Calderón sostiene que: “El retiro de la declaración interpretativa es, por lo tanto, consistente con el mandato constitucional al asumir a plenitud el respeto a los derechos humanos reconocidos por la Convención Americana. Es importante destacar que la decisión del Ejecutivo federal debe ser aprobada por la Cámara de Senadores para proceder al retiro formal de la declaración interpretativa”.
El argumento calderonista resulta -en extremo- divertido, pues cuando se trata de beneficiar su posición conservadora se invocan los tratados internacionales, pero cuando de garantizar libertades ciudadanas hablamos, se priorizar la lucha anticrimen.
Calderón omite referir el informe del Consejo de Derechos Humanos de  la Organización de las Naciones Unidas, que exhorta a todas las naciones a aceptar que debe otorgarse a mujeres y niñas el acceso al aborto legal para que ellas puedan disfrutar plenamente sus derechos humanos. En dicho informe -redactado por el relator especial de la ONU, Anand Grover- se vincula el aborto a petición con el derecho fundamental al más alto nivel de salud física y mental.
Pero estos argumentos racionales, poco importan al fanatismo religioso expresado en estos días, por los grupos que financiaron el actual establishment mexicano.
Por lo pronto la decisión está en manos de la Suprema Corte y por  tratarse de una acción de inconstitucionalidad, se requiere de al menos ocho votos en favor del proyecto para echar abajo las leyes locales que penalizan el aborto. Por lo pronto la Corte con su resolución – a favor o en contra- dará un gran paso ¿Hacia dónde pisaran los ministros?
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

5 comentarios:

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Maestro:

De acuerdo, este tipo de asuntos son los que delinearán el México que tendremos para los próximos años.
Veremos como resuelve el máximo tribunal de justicia del país.

Un placer leer su Columna Iusfilosofando.

Excelente texto.

David dijo...

Maestro, su texto me ha aclarado el tema en cuestión, veo que hay muchos más intereses personales o de sectores específicos de la sociedad de lo que imaginaba; que están influyendo mucho en la decisión que tomen los Magistrados. Espero tomen su decisión con profesionalismo y sin dejarse llevar por factores externos.

Una excelente publicación, pone en la mesa datos muy importantes, y sobre todo desde una perspectiva neutral, para crear criterio.

Un abrazo y hasta la próxima.

shakudevi dijo...

A pesar de que en lo personal yo estoy contra el aborto, no me parece que la cuestión esté politizada y que las decisiones se tomen por intereses personales y no por convicciones. Saber enriquece la perspectiva

Anónimo dijo...

Maestro:

Excelente texto el que nos presenta, lamentable lo que sucede en este país con una SCJN duele ver la forma en como algunos ministros anteponen convicciones personales a su deber profesional.

Cobran demasiado para querer imponernos sus convicciones

Saludos

Maestro

Luis

Jasso dijo...

Un texto ilustrativo y muy bien redactado del fondo que existe en éste asunto.

Yo me declaro a favor de la educación, información y la responsabilidad de los que llevamos una vida sexual activa.

Pero también estoy a favor del aborto, toda vez que traer pequeños no deseados a éste Mundo, lo único que genera es ciudadanos con pocas posibilidades de progresar, que terminan siendo un cáncer social. (Mi opinión de manera sui generis.

Esperemos que la resolución que dicte la SCJN sea la más idónea y no se base en intereses personales, ni pagos a patrocinadores de la campaña calderonista.

Como siempre un gusto leerlo.

Un abrazo y lo mejor.

@DonJasso