miércoles, 5 de octubre de 2011

¿VERACRUZ SEGURO?




“Con este operativo conjunto habremos de llevar a la justicia a cualquier persona que cometa crímenes sin importar la causa o el fin de los mismos”.
Blake Mora

La expresión inicial pareciera remitirnos a la Edad Media, en la cual, según el pensamiento escolástico que predominó, toda ley, natural o humana, era una expresión de la voluntad de Dios y, de existir en el mundo algún tipo de orden, habría de provenir de Dios y no de los hombres.
La concepción medieval de la ley, otorgaba a ésta una racionalidad plena, toda vez que provenía de la voluntad divina. Los reyes de la tierra, según esta visión del mundo, poseían el poder político no por sus esfuerzos o su talento, sino por la gracia divina. El derecho a gobernar, entonces, era un “derecho divino”, pues la fuente de la legitimidad del poder y de las leyes que éste promulgaba, residían en Dios y no en los hombres.
Así, de esta forma, con este estilo, perece que se gobernaba Veracruz, por la gracia de la voluntad divina de ¿quién sabe quién? Hasta que llegó el momento en que la violencia de los hombres se adueñó del control. Y fue entonces que, Veracruz nuevamente vuelve a ser tema y a encabezar notas nacionales, en esta ocasión para ser el laboratorio de la política de seguridad que tanto ha promovido Felipe Calderón.
Bajo el titulo Veracruz Seguro el gobierno federal anunció la puesta en marcha del operativo que contempla, despliegue de fuerzas federales, reclutamiento, sobrevuelos nocturnos y diurnos; patrullajes urbanos en colonias y zonas con alto índice delictivo, controles en carreteras y en el ingreso a poblaciones, en particular donde haya mayor índice delictivo. Todo este despliegue bajo un mando único, que coordinarán las acciones contra los criminales, el de la marina.
Operativos similares pero solo por regiones se realizaron en Tamaulipas, Nuevo León, Chihuahua, Guerrero y Michoacán.
La armonía discursiva en la presentación de dicho operativo, no tiene comparación. Mientras Alejandra Sota advertía “Veracruz no está solo”. Duarte de Ochoa replicaba en su oportunidad “El presidente Calderón no está solo cuenta con Veracruz”.
Más allá de los cinco puntos que constituyen el operativo, hay tres que deben llamar la atención: 1) Despliegues en coordinación con las fuerzas federales; 2) Mecanismos de información e inteligencia; y 3) Depuración de las fuerzas policiacas locales.
En Veracruz hay algo que apesta. Sus habitantes no sienten el discurso que el Señor Duarte pregona. En algunas regiones viven con la sensación de temor, auspiciados por los rumores y por la desinformación de lo que en realidad ocurre, ante la incapacidad de los poderes de asumir su responsabilidad.
Por ello, la retórica del siglo pasado que sostiene el Señor Duarte de que “Los veracruzanos hemos demostrado en los hechos que actuamos con valentía, entereza y de manera corresponsable en la lucha que lleva a cabo el Gobierno Federal para hacer valer la ley y sancionar, en el marco del Derecho, a quienes delinquen y atentan contra la sociedad” parece no negar la inspiración y admiración que por Francisco Franco tiene, y que acepto en alguna entrevista cuando era candidato y que en estos días ha vuelto a difundirse. Porque su discurso describe una sociedad que no habita los litorales veracruzanos.
La noche de ayer en entrevista con Gómez Leyva, por milenio, Duarte negó que el operativo en Veracruz sea una militarización. Expuso que con el operativo demostramos una acción de “fuerza, contundencia y unidad”. Negó que desde su gobierno haya miembros que estén actuando al margen de la ley; y minimizó que solo un porcentaje de la policía veracruzana este certificada. Y Eludió hablar mal de Fidel Herrera, su antecesor.
Las contradicciones discursivas del señor Duarte no tienen perdida, mientras sostiene: “Una de las grandes prioridades de mi gobierno, que deriva del clamor y sentir de empresarios, profesionistas, prestadores de servicios, padres de familia, y de ciudadanos en general es el asegurar y garantizar un ambiente de libertades plenas en Veracruz”. En la práctica, más de un comunicador o reportero, sostiene lo contrario.
Lo cierto es que el operativo Veracruz seguro va, pero paralelo a ello quedan algunas interrogantes que bien vale la pena plantear. ¿Qué fue lo que se conjunto en Veracruz para echar andar un operativo de esta magnitud? ¿Por qué es la marina quien coordinara el operativo y no el ejército o un mando civil?  ¿Será que el estado de descomposición de Veracruz era tal que se conjunto la incapacidad del Ejecutivo con las ganas de ensayar la guerra que no es guerra de Calderón? ¿Sera que ahora si se va Reynaldo Escobar? ¿O él no es negociable?
Encontremos las respuestas antes de que los hechos a esas y otras preguntas antes de que la realidad ilustre lo que puede ocurrir con un operativo de esa magnitud. Sumo a esas preguntas una más, la que hace algunos meses un veracruzano planteo, con ese gobierno ¿Veracruz seguro?
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

3 comentarios:

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Maestro:

México lindo y herido se vive diferente en cada uno de sus rincones: Veracruz es una triste realidad del estado fallido, donde a las autoridades parecen ser consumidoras perpetuas y en exceso de píldoras de valemadrismo.

Un excelente análisis en Iusfilosofando.

Gracias por compartir.

Anónimo dijo...

Maestro:

Un texto sumamente adecuado, realista, ilustrativo, certero, me felicito por leerlo, fui a Veracruz hace una semanas y tiene razón la gente tiene miedo. Gracias por comentar lo que sucede.

Un abrazo

Luis

David dijo...

“Veracruz seguro” me recuerda la reforma a ley de seguridad nacional, y visto de alguna manera este punto es para Calderón. Pues es básicamente la aplicación de dicha reforma, como se dice en la columna de hoy: “…Todo este despliegue bajo un mando único, que coordinarán las acciones contra los criminales, el de la marina.”

¿Está la población veracruzana lista a ser vulnerada? ¿Se permitirá vulnerada Veracruz? ¿Y qué hay de lo que piensa la ciudadanía? no los noto de acuerdo o cuando menos que crean que el Gobierno del Estado sea capaz.

Cada vez en Veracruz se nota un autoritarismo mayor, en donde poco atienden las verdaderas necesidades de la población y donde poco se han interesado por erradicar, la inseguridad.

¿Será que Javier Duarte sigue re-apendejado, como decía Fidel Herrera?

Excelente publicación Maestro, es muy ilustrativa y nos muestra la terrible realidad por la que pasa Veracruz.

Un abrazo y hasta la próxima.