viernes, 21 de octubre de 2011

GADAFI Y EL ESTADO DE LAS MASAS



Es absurdo que un pueblo cifre sus esperanzas de redención y ventura en formas de gobierno que desconoce.

Emilia Pardo Bazán


Estado de las masas o Yamahiriya, así denomino su régimen Muammar Al Gadafi o “el líder”; quien  nació en Sirte, libia, - ciudad ubicada en la costa sur del Golfi de Sidra-  el 7 de junio de 1942, y que murió allí, en la misma ciudad que lo vio nacer ayer 20 de octubre de 2011.
Muamar, un revolucionario militar que lideró la rebelión  que derrocó al rey Idris I de Libia -cuyo reinado duro del 24 de diciembre de 1951 al 1 de septiembre de 1969-  se convirtió en dictador y líder de facto de su país desde el 1 de septiembre de 19695 año en que triunfo su revuelta y se quedó ahí hasta agosto pasado.
La llegada de Muammar al poder me recuerda acaso, la llegada de otros dictadores al poder en la historia de la humanidad. Al Gadafi llego al poder de facto, encabezando una rebelión triunfante y aprovechando un gobierno débil, tibio, impopular y prooccidental.
Muhammad Idris al-Senussi o Idris I –antecesor de Muammar- fue heredero de la poderosa cofradía islámica Sanusí - fundada en La Meca en 1837- que luchó contra la presencia italiana y francesa en los territorios libaneses. El Emir, encabezo esta batalla que no supo llevar a buen término y que lo obligaron a exiliarse en Egipto por más de 20 años.
Terminada la II guerra mundial y derrotadas las fuerzas italianas el Emir regreso a gobernar una monarquía federal independiente del Reino de Libia constituida por las regiones de Cirenaica, Tripolítania y Fezzán en diciembre de 1950. Como ejercicio para mantener un Reino unido, y con los antecedentes de invasión italiana,  la Constitución de 1951 le otorgó poderes supremos sobre el Parlamento y las fuerzas armadas, el objetivo de largo plazo era pasar de un Estado federal a un Estado unitario.
Pero el Emir no cumplió su objetivo, como un junior árabe, no ocultaba sus simpatías occidentales, lo cual le valió descalificaciones, mismas que se agravaron por su omisión a favor de las naciones árabes contra Israel en la guerra de los seis días desarrollada entre el 5 y el 10 de junio de 1967 por cuestiones territoriales.
Con ese antecedente y ante la crisis de identidad que manifestaba el Emir, fue fácil resaltar un discurso nacionalista y armar un golpe de Estado militar encabezado por Muammar en septiembre de 1969, aprovechando que el Rey –Emir- se encontraba recibiendo tratamiento médico en el extranjero.
De esta forma Idris fue juzgado y condenado a muerte in absentia - término en latín, cuyo significado literal es “en ausencia”. Se usa en la jerga legal para referirse a una condena a la cual se llega en un juicio sin la presencia del acusado- por el nuevo gobierno, en 1971 y obligado a exiliarse en Egipto, donde murió en 1983.
El “Gadafi” no ocupó ningún cargo público, no era necesario, le bastaba  el título honorífico de “líder de la Revolución”. Su peso moral debía ser más fuerte que cualquier institución creada después de la rebelión. Muammar aspiraba a construir un Estado diferente, único. Un Estado de las masas basado en la tercera teoría universal, una especie de socialismo árabe. Así nacionalizó en los años setenta toda la empresa privada, industria petrolera y los bancos; también lo hizo con la tierra y sólo permitió los pequeños negocios familiares.
Muammar quiso continuar la tarea que su antecesor no logro,  unificar a Libia con los países árabes: Egipto, Sudán, Siria e Irak, pero tampoco lo consiguió. Su discurso anticolonialista,  anticapitalista, prosoviético y promotor del intervencionismo belicista representaban un peligro inminente para Estados Unidos, por ello en la década de los 80, fue objeto de varios intentos de derrocamiento por parte de ese país.
En su intento por mantenerse en el poder, a finales de la década de los noventas abandono su política belicista y dejo de ser mecenas de grupos terroristas; lo cual le valió la simpatía y aceptación de la comunidad internacional. A la par, invito a políticos de las antes naciones enemigas a Trípoli, entre ellas Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania. Y abrió la puerta a petroleras extranjeras.
Su cambio de política y cercanía con las naciones capitalistas no les bastaron para detener en su propio territorio imágenes y noticias del derrocamiento de los regímenes totalitarios en Túnez y Egipto, países que hacen frontera con Libia y que sirvieron de inspiración para el inicio de un movimiento por los derechos humanos y en favor de la libertad de expresión y que además exigía dejara el poder.
Al dictador poco le importaron las manifestaciones mantener la Yamahiriya - Estado de las masas- seguía siendo alternativa para quedarse en el poder; sin embargo un hecho no previsto por Muammar produjo el desmoronamiento de su régimen en mayo de este año Luis Moreno Ocampo Fiscal Jefe de la Corte Penal solicitó a los magistrados una orden de arresto internacional contra el líder libio, uno de sus hijos y el jefe de la inteligencia; el argumento haber cometido delitos de lesa en contra del pueblo libio.
Fue así como los países de la comunidad internacional se vieron obligados a cooperar en la detención de Gadafi y a su entrega ante la Corte Penal Internacional. La detención no implicaba culpabilidad, sino sólo se presentado para juicio. Fue hasta  septiembre de este año cuando a solicitud expresa de Moreno Ocampo que la Interpol que emitió una “circular roja” para obligar a todos los países miembros del organismo policial internacional a ejecutar la orden de arresto. Esto sumado a las rebeliones internas y el debilitamiento y deserción de algunas de sus guardaespaldas –que se sostiene estaba conformado por Alrededor de doscientas mujeres- contribuyo a lo que ayer presenciamos por los diferentes medios, la caída del “líder” –al Gadafi-  y el fin del Estado de las masas. ¿Servirá de ejemplo para otros Estados totalitarios y para otros pueblos sometidos? Eso sólo la historia lo recuperara, si tenemos suerte seremos testigos de ello.
Por hoy es todo, nos leemos le próxima. Carpe diem.

5 comentarios:

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Maestro:

Leo con especial atención cada entrega de su Columna Iusfilosofando y esta es un magnífico análisis de un asunto internacional de trascendencia en todo el mundo.

Gracias por compartir sus letras.

Un abrazo.

BENITO JUÁREZ - QUETZALCOATL dijo...

Benito Juárez fue uno de los Kaddafis del siglo XIX, que como parte de un proceso de guerra de conquista primero son satanizados por los grandes medios... lavado de cerebro... en aquel entonces ese perverso indio tirano y diabólico se atrevió a suspender la deuda después de una guerra interna de 3 años por implementar una reformas a la constitución del 57 suspenderle los pagos a esos benditos y democráticos y libertarios cristianoeuropeos...
afortunadamente fue otra la suerte que corrieron estos despreciables perros europeos... el santo ¡vaya que lo es! como el lo dijo solo asesinándome me quitaran,,, y así fue... sólo cometió un error este santo (kadafi) regresarle las armas que le compro a sus verdugos... // Maquiavelo ese gran pensador florentino,,, nos dice el nervio de una guerra no es el dinero,, se sirve tenerlo si no se tiene con que protegerlo,,, incluso de que sirve que el pueblo esté de lado del príncipe si príncipe y pueblo están desarmados... el imperio no se mete con china, o rusia, o con irán... porque porque estos están armados hasta los dientes....

BENITO JUÁREZ - QUETZALCOATL dijo...

// Maquiavelo ese gran pensador florentino,,, nos dice el nervio de una guerra no es el dinero,, de que sirve tenerlo si no se tiene con que protegerlo,,, incluso de que sirve que el pueblo esté de lado del príncipe si príncipe y pueblo están desarmados... el imperio no se mete con china, o rusia, o con irán... porque porque estos están armados hasta los dientes....
solo espero que libia se convierta en un infierno para la otan eeuu y europa

Anónimo dijo...

Maestro:

Se disfruta su pluma, pero hoy verdaderamente me dejo completamente sin palabras, hace un exelente manejo de los antecedentes de este personaje, que hoy esta muerto pero que inicialmente queria tener un país prospero; hay una lección muy fuerte en esta entrega que nos hace, ante un gobierno debil siempre habrá la oportunidad de derrocarlo y establecer un régimen como el que hoy acabo en Libio

Me felicito de leerlo, su analisis es muy bueno y nos permite entender el contexto de lo ocurrido en ese país.

Gracias

Luis

Anónimo dijo...

Ius:

Me encanto la forma en como describes la historia de lo que ocurrio con Gadafi, que bien que te sigo, me gusta leerte.

Saludos

Conejita Cesare