lunes, 12 de diciembre de 2011

¿DERECHOS HUMANOS PARA QUIÉN?




Van mal los asuntos humanos cuando queda solamente la fe en los asuntos materiales.
Marco Aurelio

Este 10 de diciembre rememoramos una vez más el nacimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La ONU promovió rendir homenaje a todos los defensores de los derechos humanos, así, en sus 63 años, la Declaración volvió a brillar y a ser clamada.  
En nuestro contexto nacional, este año se dieron reformas a la Constitución que incluye la figura de derechos humanos; esto sin duda, es un paso fundamental para la consolidación de un Estado constitucional y democrático de derecho.
No obstante, si bien es cierto que es necesario avanzar en otros rubros igual de importantes, es fundamental no minimizar que la reforma incluye no sólo el reconocimiento formal de esos derechos, sino que también está obligado a garantizar su práctica. De esta forma, con la denominación “De los derechos humanos y sus garantías” se deja atrás la vetusta denominación “Garantías individuales”.
Para quienes tuvimos la oportunidad y el privilegio de ser formados en la esfera jurídica, no sólo es una novedad, sino una necesidad que requería ser incluida en la Constitución, en el aula solo se aludía a las garantías individuales y solo los más progresistas hablaban de la necesidad de empatar nuestra legislación. La doctrina ha subrayado ya la necesidad de distinguir entre los derechos —humanos o fundamentales— y sus garantías individuales, porque una cosa es el aspecto sustantivo que se protege y otra el aspecto adjetivo o procesal con el que se ofrece protección. De esta forma la nueva redacción constitucional parte de esa elemental distinción, que nos recuerda que una cosa son los derechos y otra sus medios de tutela.
Dice la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre en su preámbulo: “Todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están por naturaleza de razón y conciencia, deben conducirse fraternalmente los unos con los otros”. 
Ahora bien, ¿Que entendemos por derechos humanos? Para ello, es necesario atender a lo que la oficina del alto comisionado para los derechos humanos de la ONU establece:
Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.
La idea anterior nos presenta un panorama amplio y que se materializa en los contextos de los estados nación a través de los tratados, el derecho internacional consuetudinario, los principios generales y otras fuentes del derecho internacional.
En esta ámbito, es necesario rescatar la idea de que el derecho internacional de los derechos humanos establece las obligaciones que tienen los gobiernos de tomar medidas en determinadas situaciones, o de abstenerse de actuar de determinada forma en otras, a fin de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de los individuos o grupos. 
La reforma de junio de 2011 incluye una modificación a la denominación del Capítulo Primero del Título Primero; y tiene una especial relevancia la reforma al primero y quinto párrafos del artículo 1º, que dicen:
Artículo 1o. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.
(…)
(…)
(…)
Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.

Los subrayados son míos y pretendo llamar la atención sobre ello porque la Constitución que todos gozaremos de los derechos humanos; que no pueden discriminarnos por nuestras opiniones, como hizo el sr. Calderón contra quienes se atrevieron a ejercer su derechos a recurrir a los tribunales internacionales para solicitar se le enjuicie. De esta forma en su papel de Santísima Trinidad: como panista, como “presidente” y como padre de familia, amenaza y dice que buscara los cauces legales para proceder contra quienes ejercen sus derechos. Si Calderón se enoja porque alguien ejerce sus derechos entonces ¿derechos humanos para quién?
Y surgen así, voces como las del dictadorcito parlamentario de la Cámara de diputados, Chuayffet Chemor, que respaldan la amenaza de Calderón, escudado bajo el pretexto de que tiene derecho a defenderse; y olvidarse de su investidura- digo yo- entonces ¿derechos humanos para quién?
Por cierto, mientras eso pasa y conmemoramos un año más de la Declaración de los Derechos Humanos, un activista social más cae abatido, como consecuencia de esta “guerra que no es guerra”; Trinidad de la Cruz Crisóstomo, de 72 años quien promovía una consulta con la que se determinaría la postura de la comunidad en las negociaciones con la Secretaría de la Reforma Agraria y el gobierno estatal por el conflicto de tierras con pequeños propietarios de La Placita.  Trinidad cayó porque la escoltada de la Policía Federal abandono la caravana “mejor nos llaman cuando vayan de regreso”. A pesar de medidas cautelares emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en septiembre y julio de 2010, donde se pide al Estado mexicano brindar protección a los habitantes de Ostula. Entonces ¿derechos humanos para quién?
Estos últimos ataques contra activistas sociales en el sexenio calderonistas, me regresan a los años del salinato, en los que la caída de dirigentes regionales sociales y políticos fueron una práctica de convencimiento de un gobierno hegemónico -propio de las mafias-  plata o plomo.
Para cerrar, pregunta para Enrique PENA ¿Quién dijo “los derechos humanos son para los humanos y no para las ratas?. Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

12 comentarios:

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Maestro,

Las líneas de esta Columna Iusfilosofando están impregnadas de razón, conocimiento y pensamiento crítico - reflexivo.

No veo la calidad moral de quien ostenta el cargo de Presidente para hablar de Derechos Humanos; no obstante, es tal el grado de cinismo que TOOOODOS los políticos son precursores y defensores de este tipo de derechos, inalienables e irrenunciables al ser humano.

Excelente columna.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

@iusfilosofo como siempre un gusto gracias buen dia

tochtli

Anónimo dijo...

como siempre exacto a la hora de mi cafe...

lorena jannet

Anónimo dijo...

Un abrazo, Samuel! Te leo.

Juan Manuel Valero

Anónimo dijo...

Siempre magnifico Sam con sus estudios y análisis. Muchas gracias por el enlace. Siempre aleccionadores tus estudios y análisis. Los leo con interés didáctico

Anónimo dijo...

Y Los Derechos humanos apá?.... @iusfilosofo Son letra muerta, frente a los embates de los Poderes políticos y económicos.


rafael ortiz

Anónimo dijo...

Respuesta: Montiel… buen trabajo Samuel!


Blas

Anónimo dijo...

gualmente, excelente inicio de semana.. Un placer leerlo, gracias por compartir su conocimiento!

toni

Anónimo dijo...

Excelente Columna, pues si, vaya que la interrogante pareciera no tener respuesta, y debieramos incidir en la necesidad de que todos los derechos sean para Tod@s, que no solo haya derechos humanos para los violadores de derechos humanos, saludos

Arturo Triana Marañon dijo...

Samy es muy grato leer siempre tus atinadas y certeras columnas,todo lo que escribes posee un excelente sustento y dado de esa forma esa verasidad eleva el conocimiento de los ajenos al tema, Muchas Felicidades

Adriana Díaz dijo...

Cómo no realizar esta pregunta en un país donde la guerra estúpida no declarada y aceptada como tal, nos demuestra que a diario las violaciones a D.H son una práctica sistemática llevada a cabo por quienes deberían ser los primeros en reconocerlos, defenderlos, divulgarlos, y protegerlos.

Jasso dijo...

Vaya que sus líneas traen consigo una absoluta verdad.

Sin duda alguna es una burla de nuestros queridos políticos hacia todos los mexicanos, al hablar de "DERECHOS HUMANOS" cuándo son ellos, nuestros dirigentes y autoridades, los primeros en quebrantarlos.

Y me hace pensar en una ideología marxista, pensando que las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la llamada evolución general del espíritu humano, sino que, por el contrario, radican en las condiciones materiales de vida, y las condiciones materiales de la vida de hoy, es que el Derecho y la Justicia se aplican generalmente para el que puede, y no al que se quien se le deben de aplicar.

Un abrazo.

Como siempre grato leerte maestro.

@DonJasso