miércoles, 29 de febrero de 2012

SEGURIDAD NACIONAL



Tenemos que hacer planes para la libertad, y no sólo para la seguridad, por la única razón de que sólo la libertad puede hacer segura la seguridad.
Karl Popper

Continuando con los temas de agenda me permito tratar uno que en los últimos días ha sido objeto de primeras planas, aunque no precisamente bajo ese titulo, no obstante los lectores ácidos no han dejado oportunidad para preguntar mi opinión sobre lo que nuestros ojos contemplaron; el tema nada menos que seguridad nacional, ese juego de palabras que pareciera ser sacado de una película de espías.
La idea tiene su origen en acciones de política exterior de Estados Unidos en el contexto de la guerra fría, sus acciones estaban encaminadas a combatir ideologías contrarias al sueño americano, -es decir ese capitalismo pujante- organizaciones o movimientos que, dentro de los países particularmente latinoamericanos, favorecieran o apoyaran al “perverso comunismo”. Así, cualquier amenaza detectable en el mundo contra los Estados Unidos, era susceptible de ser combatida por cualquier medio y bajo cualquier costo.
Como siempre nuestro país llego tarde en materia legislativa, aunque no así en términos de políticas que el presidente en turno- en la era de la hegemonía política- podía aplicar de manera discrecional.
No obstante esta idea de seguridad nacional ha cambiado- al menos en el ámbito doctrinario- y ya no tiene solo relación con las posibles amenazas externas a la seguridad interna de un país, sino a las propias amenazas que internamente pueden generarse dentro de un Estado-nación.
 Y es que, el pasado tricolor nos dejo un país poco presumible: crisis económica generacional, sistema educativo endeble, ríos, subsuelo y medio ambiente contaminado, instituciones públicas corrompidas, campo empobrecido, sistema de salud desmoronado, entre otros. Lo peor del caso es que el presente blanquiazul no quiso o no pudo enfrentarlos.
Veamos, dice el artículo 3° de la Ley de Seguridad Nacional (publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de enero de 2005) que:
Para efectos de esta Ley, por Seguridad Nacional se entienden las acciones destinadas de manera inmediata y directa a mantener la integridad, estabilidad y permanencia del Estado Mexicano, que conlleven a: I. La protección de la nación mexicana frente a las amenazas y riesgos que enfrente nuestro país; II. La preservación de la soberanía e independencia nacionales y la defensa del territorio; III. El mantenimiento del orden constitucional y el fortalecimiento de las instituciones democráticas de gobierno; IV. El mantenimiento de la unidad de las partes integrantes de la Federación señaladas en el artículo 43 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; V. La defensa legítima del Estado Mexicano respecto de otros Estados o sujetos de derecho internacional, y VI. La preservación de la democracia, fundada en el desarrollo económico social y político del país y sus habitantes.
Lo que pudiera parecer una interpretación lato sensu del referido artículo debe llevarnos a pensar en temas fundamentales para la estabilidad y desarrollo del país y de sus habitantes. Por ello me parece necesario llamar la atención sobre el los acuerdos firmados el pasado 27 de febrero entre EEUU y México para combatir el terrorismo; atacar de manera conjunta crímenes como la trata de personas y para garantizar la seguridad de los connacionales que deciden retornar a sus lugares de origen.
En conferencia de prensa conjunta con Alejandro Poiré, la secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos Janet Napolitano, sostuvo: “nos tomó 10 años atrapar a Osama Bin Laden y lo encontramos; ustedes saben qué pasó después. Y creo que lo mismo va a pasar con (Joaquín) Guzmán, pero ya he dicho que nosotros somos persistentes cuando estamos cerca del mal y que daña a ambos países, al suyo y al nuestro”. Esa simple declaración merecía una respuesta airada del Senado de la República, pero por desfortuna, nuestro Senado esta entrampado justificando la construcción de su nueva sede y resolviendo el plagio que el PRI hizo al PRD en una iniciativa de ley.
Aunque la SEGOB salió aclarar que había sido un error de quien tradujo a Napolitano, lo dicho, dicho esta, ¿Será acaso que EEUU pretende realizar acciones en nuestro territorio nacional parecidas a las que realizó en medio oriente para eliminar a Bin Laden? ¿Será que se confirma así la versión de Wikileaks respecto de que se pretende detener al Chapo Guzmán en los próximos meses para generar un impacto en la elección del 1° de julio?
Otro tema polémico que si tuvo respuesta del Senado es el referente al sector energético. El pasado 20 de febrero México y Estados Unidos suscribieron acuerdo relativo a los Yacimientos Transfronterizos de Hidrocarburos en el Golfo de México; el acuerdo firmad por Patricia Espinosa, y Hillary Clinton. El acuerdo permitirá la exploración y explotación “equitativa” de los yacimientos de hidrocarburos compartidos que pudieran encontrarse en la frontera entre ambos países en el Golfo de México. ¿Será que ahora si el Gobierno norteamericano cumplirá su palabra? ¿O acaso el efecto popote se legalizo?
Lo cierto es que aunque Relaciones Exteriores ha dicho que “este instrumento generará la certeza jurídica necesaria para el aprovechamiento de largo plazo de los recursos que pudiesen encontrarse en esa zona”. Cierto es también que hay algo no muy claro en dicho acuerdo, razón por la cual el Ejecutivo – a través de la SRE- dejó fuera de las negociaciones al Senado mexicano, y será este quien tenga que ratificarlo. De ahí que las reacciones de algunos senadores sean más que oportunas, veamos en los próximos días que ocurre.
Por lo pronto he aquí dos temas de seguridad nacional, uno correspondiente a la seguridad territorial interna y otro en el campo energético del país. Pero solo son dos y en ninguno de ellos los candidatos a la presidencia de la república se han manifestado. Estemos al pendiente de su agenda programática sobre el tópico de cara a la elección del 1° de julio.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

2 comentarios:

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Maestro:


Estos dos temas de seguridad nacional que nos presenta en Iusfilosofando de hoy, dan miedo.
México con una democracia incipiente que tal vez no merecería llamarse tal; y un Estados Unidos entrometido, fuerte y que viene a nuestro territorio a darnos una palmadita que parece de consuelo.

Estemos atentos.

¡Excelente análisis!

Jasso dijo...

Más de acuerdo no podría estar, como siempre el leerte maestro es bastante grato y reflexivo y nos hace estar atentos a los que pudiera pasar en los próximos meses. Son dos temas de suma importancia y como dije habrá que estar muy atentos, muy buena opinión y gran redacción.

Saludos.