martes, 1 de octubre de 2013

2 DE OCTUBRE Y RESISTENCIA



Hace 45 años se tomó la decisión de utilizar al ejército mexicano para calmar a un movimiento que aunque fundamentalmente estudiantil había sido rebasado y sus demandas eran reclamos sociales de una comunidad que propugnaban por derechos civiles y políticos que hoy gozamos.
El movimiento estudiantil de aquella época, no terminó con la matanza de estudiantes, obreros y padres de familia que también participaban en la movilización. Hoy atestiguamos otros movimientos, que de igual forma luchan contra la imposición del pensamiento único.
Para descalificar a los movimientos sociales, se utiliza el mismo script, aparece el mismo prototipo de político, como si el tiempo no hubiera pasado. Son los mismos colores de traje, las mismas sonrisas, los mismos ademanes; los saludos estudiados, las palabras afines, los mismos descalificativos y el rehén siempre, siempre es México.
Pero hoy no quiero referirme a ese 2 de octubre mexicano, sino a otro el 2 de Octubre, el de 1869; fecha en que nació Mohandas Karamchand Gandhi en Porbandar (actual estado de Gujarat) India. Este personaje que estudió derecho en el University College de Londres y que intentó ejercer como abogado en Bombay sin éxito tras sufrir actos de racismo, acuñó el término, Satyagraha.
Mahatma Gandhi como se le conoce, quedó horrorizado por la negación de las libertades civiles y de los derechos políticos de los inmigrantes indios en Sudáfrica. Creía que el modo en que la gente se comporta vale más que lo que consigue. Satyagraha (abrazo de la verdad), método de acción social directa basado en los principios del coraje, la no-violencia y la verdad.
Gandhi luchó por 25 años con indomable energía para convencer a todo el país, de rechazar los tejidos extranjeros en beneficio del algodón crudo hilado en millones de ruecas.
Nuestro país,  tiene más de tres décadas supeditado  a los lineamientos internacionales del neoliberalismo, y ahora que se avecinan nuevas luchas, nuevas causas y más batallas, bien vale la pena echarle un vistazo al pensamiento de Gandhi.
Y eso es para todos, tanto para quienes se encuentran en los movimientos sociales como para quienes están fuera de ellos y prefieren descalificar prima facie. A los que actúan como dice Samuel Ramos por la imitación a personajes conservadores, pensando en la imitación: “(…) como un mecanismo psicológico de defensa, que, al crear una apariencia de cultura nos libera de aquel sentimiento deprimente” (El perfil del hombre y la cultura en México).
En fin, contra ese tipo de pensamiento es el que luchan los que hoy se encuentran en los movimientos sociales, hoy, tal y como lo hicieron hace 45 años, hay que dimensionar las causas más allá de lo inmediato.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, interesante análisis el que hoy nos presenta en su #Iusfilosofando.
Es imperativo hoy más que nunca conocer el Satyagraha, incorporar sus postulados y seguir, desde nuestras trincheras, luchando por desterrar el pensamiento único.

Muy buen texto. Un placer leerlo e intercambiar puntos de vista.