martes, 22 de octubre de 2013

LA REFORMA FISCAL QUE MÉXICO NECESITA



Samuel Hernández Apodaca

El pasado 8 de septiembre el habitante de Los Pinos envío a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión el paquete económico para el ejercicio fiscal 2014, donde se incluyen la iniciativa de Reforma Hacendaria y de Seguridad Social.
Dicha reforma estaba conformada por una reforma constitucional, 4 nuevas leyes y 17 reformas legales, así como el paquete económico que incluye los Criterios Generales de Política Económica, la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2014.
Bajo ese contexto el viernes pasado -18 de octubre- estuve en la ciudad de México con especialistas en derecho fiscal,  el evento, “Mega Encuentro de Colosos” organizado por Argos cursa, donde tuve oportunidad de exponer mi conferencia magistral “La reforma fiscal que México necesita y los medios de defensa”.
En mi exposición –frente a gente de todo el país- compartí que la iniciativa es una reforma timorata, pues aunque termina con algunos privilegios y regímenes especiales; propone medidas débiles que pretenden ampliar la masa de contribuyentes.
De cara a los asistentes, compartí que la reforma incluye un aumento progresivo del ISR; el impuesto especial a refrescos, bebidas endulzadas y comida chatarra; el cobro de 10 por ciento a utilidades para ganancias en bolsa, así como de 7.5 por ciento a utilidades de empresas mineras y la eliminación del régimen de consolidación fiscal.
En el encuentro, compartimos que se avaló homologar el IVA en los Estados de la frontera y a las importaciones temporales de maquiladoras, de igual forma aplicarlo a los alimentos para mascotas e incluso a la venta de éstas.
La aprobación de la reforma tuvo un sello particular, pues a diferencia de otros años ésta fue aprobada con 317 votos de las fracciones parlamentarias de PRI, PVEM, Nueva Alianza y el PRD naranja - el de los chuchos-. En contra fueron 164 diputados del PAN y el PRD no alineado.
En el “Mega Encuentro de Colosos” concluimos que la reforma se quedó corta, pues aumentar la recaudación en 1.4% el primer año hasta llegar a un incremento de 3% al final del sexenio no parece una gran reforma. No si se considera que los ingresos tributarios de México, -sin tomar en cuenta los ingresos petroleros- equivalen a alrededor del 10% del PIB. Y la promesa del señor de Los Pinos de otorgar seguridad social universal.
También concluimos que por años, hemos centrado nuestra defensa litigando frente al abuso de la autoridad. Teniendo como arma el derecho ya elaborado, que ha sido la única herramienta que se ha utilizado; en este sentido, nos hemos olvidado de la etapa previa a la ley ya publicada, a la correspondiente a la iniciativa y el proceso posterior.
Les recordé a los asistentes que la etapa previa a la ley consiste en la iniciativa y que la Constitución contempla en el  artículo 71:
El derecho de iniciar leyes o decretos compete:
IV. A los ciudadanos en un número equivalente, por lo menos, al cero punto trece por ciento de la lista nominal de electores, en los términos que señalen las leyes.

Los convoque a la organización ciudadana, a la capacidad de movilización en defensa de sus derechos, a ejercer este derecho de iniciativa y desde luego al cabildeo ciudadano de las iniciativas.
Esta es una gran tarea, la organización y movilización ciudadana frente al Poder Legislativo, y otros poderes claro. De ahí que la reforma fiscal que México necesita es una que escuche a sus ciudadanos y no solo a los grupos económicos de poder nacionales o trasnacionales.
¿Ustedes que piensan? Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem


1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, sin duda un tópico legislativo de ineludible debate e interés ciudadano.

Enhorabuena por su brillante exposición en el Mega Encuentro de Colosos, donde cimbró y motivo a una participación distinta, con un enfoque proactivo.

Un placer leerlo e intercambiar puntos de vista.