viernes, 29 de noviembre de 2013

¡ADIOS MAMÁ ZAMBRANA!



Adiós mamá Carlota
Adiós mi tierno amor
Se fueran los franceses
Se va el emperador

Vicente Riva Palacio

Lo que estaba en boca de todos los informados hace más de dos semanas, finalmente llego a ojos y oídos de la banda del PRD naranja. El binomio PRI-PAN que impuso en los últimos 80 años el modelo neoliberal en este país, regresa por las reformas que le quedaron pendientes, en este caso la energética.
No menos que cómico fue ver al coordinador perredista de los diputados Silvano Aureoles Conejo, denunciando que el PAN aceptó “una reforma política mutilada, rabona, mocha, que nada tiene que ver con lo que se propuso, como los derechos ciudadanos y la limitación a un nuevo órgano electoral para que no esté sujeto a los caciques y los gobernadores en los estados”.
Esta reforma descafeinada, es solo el pretexto para que el PAN acompañe a PRI en la reforma que a ambos les interesa: la energética. Por eso, insisto, es cómico ver que el diputado perredista Roberto López Suárez  trate de explicar que su retiro se del pacto “se da en congruencia”.
Para el pasante de licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública, es congruente abandonar el Pacto cuando no se cumple, cuando PAN se cotiza mejor con el PRI que el mismo PRD. Pero lo que olvida el diputado de 41 años, es que congruente hubiera sido no firmar un Pacto que sustituye la representación soberana del Congreso de la Unión. Congruente hubiera sido atender los llamados de Andrés Manuel, quien advertía hace semanas cual era la verdadera intención del binomio neoliberal.
Qué razón tenía Marcelo Ebrad que advertía en el Congreso Nacional del PRD, sobre los inconvenientes  de permanecer en el Pacto; que razón tenían los congresistas que votaron por abandonar el “Pacto por México”. Pero eso no ocurrió, los chuchos impusieron su capricho de mantenerse en el Pacto, con la intención de seguir utilizando al sol azteca como franquicia. Como moneda de cambio para sus pírricas ambiciones.
Lo que no es cómico sino ridículo, es escuchar a Zambrano decir “Nosotros no nos salimos del pacto, ya no estábamos en el Pacto, porque no se respetaron ni se incluyeron las cosas que planteamos”; el sexagenario sonorense, parece haber aprendido muy bien las dotes de actuación de su homónimo Ortega. Pero sus desplantes de vedette ya no alcanzan para convencer a una sociedad de que “fueron engañados”.
Lo que Zambrano no parece entender –entre otras muchas cosas- es que el PRD de los chuchos, ya no le es útil al Pacto, de ahí que en el Congreso, la realidad los haya alcanzado; y salgan Beltrones y Luis Alberto Villarreal, a confirmar que están listos para aprobar la minuta del Senado con la reforma política. El mensaje fulminante es el de Enrique Peña cuando sostiene que en la democracia “debe privilegiarse la voz o representación que tenga la mayoría”.
El pasaje que presenciamos hoy con Zambrano y sus fracasos, se sintetiza en aquella canción escrita el general Vicente Riva Palacio cuando se enteró que Carlota se iba de México: Adiós mamá Carlota / Adiós mi tierno amor / Se fueran los franceses / Se va el emperador.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem


1 comentario:

@BarbaraCabrera dijo...

Doctor, muy buen análisis el que nos presenta en esta #Iusfilosofando.
El de Chucho Zambrano es un berrinche más en el multisobado “Pacto por México”; lamentable esa tipo de clase política que persiste en este #MéxicoLindoyHerido.
Sigamos atentos a este y otros tópicos.
Un placer leerlo.