martes, 31 de julio de 2012

FAST TRACK VERACRUZANO




El Congreso Veracruzano aprobó este lunes por unanimidad el dictamen de la iniciativa para el nuevo Código Electoral estatal. Así, al mejor estilo del pasado, Javier Duarte de Ochoa logró doblar, sentar, convencer, persuadir o cualquier otro calificativo que pueda utilizarse para designar al acto por el cual llevo a la mesa a los dirigentes- no se si partidos como tal- de los partidos políticos en ese estado, partidos que en un inicio se opusieron a su propuesta de Código electoral.
Con un discurso propio del quehacer político de mediados del siglo anterior “hemos acudido al diálogo franco y respetuoso entre los distintos partidos y la sociedad, con el propósito de enaltecer el Estado de Derecho, afianzar la división de poderes y lograr un mejor equilibrio en el ejercicio de gobierno”.
El discurso anterior no es menos que irrespetuoso pues desconoce la pluralidad veracruzana; omite reconocer que no hubo carro completo en la anterior elección federal y cierra los ojos para no observar que por más recursos inyectados a la campaña del exsecretario de gobierno y exprocurador que buscaba ser diputado federal, no pudo ganar.
Los atenienses veracruzanos en Xalapa, pusieron en su lugar no solo a Reynaldo Escobar -funcionario referido y exaspirante a diputado- sino a la alianza PRI-PVEM, pues la diferencia entre esta y los votos obtenidos por Uriel Flores Aguayo candidato del Movimiento Progresista fueron muy distantes: 42 mil 767 votos del priísta contra 74 mil 021 votos del perredista –según datos del PREP- es más hasta el PAN obtuvo más votos 45 mil 071 votos.
El precoz “sí, acepto” de la oposición veracruzana no vendrá más que en su perjuicio en la próxima contienda electoral de 2013. La pequeña capacidad de análisis  de la oposición, se concentro en un par de artículos negociables que funcionaron cono distractores de la opinión pública y que Duarte no dudo en eliminar.
Allanado el camino para mantener el establishment en Veracruz de cara a la contienda electoral del próximo año que inicia en este, Javier Duarte podrá descansar y ocuparse de otros menesteres, entre ellos la posibilidad de pedir licencia para ir al lado de Enrique Peña, si es que se valida la penosa elección del 1 de julio pasado.
En fin, al tiempo. Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

2 comentarios:

Desde la redacción de Columna Nornilandia dijo...

Maestro, sin duda Veracruz ha sido y continúa siendo dañado por quien lo gobierna. ¿Hasta cuando?

Ejemplos hay varios y la aprobación del otrora nuevo Código Electoral para allanar el camino a como de lugar para seguir cometiendo sus tropelías, es el caso más reciente.

Estaremos muy atentos a este y otros asuntos.

Magnífico texto.

Anónimo dijo...

Que desastroso papel esta realizando Duarte, que bien aprendió los trucos de sus maestro Fidel Herrera.