viernes, 24 de agosto de 2012

LA ENCRUCIJADA




No es buena noticia el que los medios informativos sean noticia. Algo anda mal cuando esto ocurre y parece que en este sexenio que agoniza, se volvió una constante hablar de los medios. En estos seis años han sido asesinados 45 periodistas, según la organización Artículo 19.
Que medios hablen de sus pares -otros medios- puede entenderse cuando se trata de una confrontación editorial por algún tema, noticia o posición ideológica del medio. Pero cuando se habla de la desaparición, amenaza o asesinato de periodistas, reporteros, corresponsales, fotógrafos o caricaturistas; debemos detenernos a observar nuestro entorno informativo.
Como lo mencioné en algunas entregas anteriores, los ataques a medios, desapariciones y asesinatos han sido un sello particular del sexenio. Según la organización Press Emblem Campaign (PEC) de enero a junio de este año han sido asesinados 72 periodistas en 21 países. Nuestro país ocupa el segundo lugar de la lista donde ejercer este oficio -para algunos- o profesión -para otros- se vuelve un riesgo mortal.
Según la PEC Siria encabeza la lista, con 20 periodistas asesinados; México aporta ocho, Somalia seis y Pakistán también con seis. Brasil ocupa el quinto lugar con seis periodistas asesinados, Honduras cuatro, Filipinas cuatro, Nigeria tres, Bolivia dos, e India dos.
Por si fuera poco esta numeralia mundial; en nuestro país enfrentamos una noticia poco común, el ataque a una empresa que posee medios informativos: MVS. Empresa con años en el mercado.
Lo curioso de esta situación es que el ataque no es editorial de un medio contra otro- al menos no de la empresa, los testaferros que tienen columna en periódicos no cuentan- ni de la delincuencia organizada, sino de quienes hoy despachan desde Los Pinos.
Las revelaciones de Joaquín Vargas, sobre las presiones que habría recibido del gobierno federal en el tema de renovación de las concesiones de la banda de 2.5 MHz, si representan un ataque, que hay que dimensionar en su contexto.
No se trata de defender a ciegas a MVS solo por tener a Aristegui, recordemos que ella fue despedida de esa empresa por el caso de la editorial sobre el alcoholismo de Calderón – generado a partir de una manta de Fernández Noroña-; tampoco debemos olvidar el veto a las colaboraciones del Dr. John Ackerman en el espacio de Luis Cárdenas.
¿Entonces, porque hablar de MVS? Sencillo, nadie, ni siquiera quien despacha desde Los Pinos, puede presionar, condicionar o amenazar a un medio, exigirle o darle línea editorial a cambio de mantener o retirar una concesión que es un bien público.
Joaquín Vargas, al hacer publicas las conversaciones, presiones y ofertas de Los Pinos vía la Vocera, alías “Pinche Sota”- según Josefina Vázquez Mota- resolvió la encrucijada y optó por ser uno más de las lista de los que no se someterán a las presiones gubernamentales. No obstante, al hacerlo sabe que no habrá retorno y que la confrontación no será tersa.
Serán las instituciones jurídicas las que resuelvan este entuerto, mientras tanto, debemos estar pendientes del tema, ya que fulminar a MVS, hace antecedentes para el futuro inmediato de los medios y de los ciudadanos que veremos vulnerados nuestro derecho a la información.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.

1 comentario:

Desde la redacción de Columna Nornilandia dijo...

Maestro:

Un magnífico texto el que nos presenta en esta Columna Iusfilosofando.

Un tópico que ha sido descuidado por el gobierno y que es de vital trascendencia.

Esperemos pronto cese el ataque a periodistas, esperemos pronto termine la inseguridad en el país.

Un placer leerle.