iusfilosofando

martes, 27 de mayo de 2014

EL INDIO Y EL EZLN



La reaparición de SubMarcos y el anunció de que por su voz “ya no hablará la voz del Ejército Zapatista de Liberación Nacional” ha sorprendido. En La Realidad, el sub dio lectura a las “últimas palabras en público antes de dejar de existir”. Marcos recordó la irrupción del EZLN aquel primero de enero de 1994. Y asesto con un recuerdo para la desmemoria. “Lo que para nosotros inicia en 1994 es uno de los muchos momentos de la guerra de los de abajo contra los de arriba, contra su mundo”
Lo cierto es que este personaje y los integrantes del EZLN cambiaron la forma de ver a los indígenas en este país, pues la palabra indio o indígena ha sido utilizado referir, utilizar o descalificar y ellos le dieron otra dimensión.

Ya bien lo señala Alcides Reissner: El indio nace como concepto léxico y como categoría social en condiciones bien determinadas y precisas con el advenimiento del dominio colonial de los conquistadores (Reissner, El indio en los diccionarios, INI, México 1983, pp. 15, 16, 18.)
Fue durante el siglo XVII, el indio empezó a cobrar ciertos rasgos de “caracterización geográfica” pues se cita su procedencia de las indias aún sin mencionar ¿qué indias? La primera mención de la entrada indio en un diccionario de lengua (no bilingüe) se produce en el primer cuarto del siglo XVIII. (Ibídem. pp. 82, 106,116.)
Es quizá en 1879 cuando se da una definición más real de indígena: El que es natural del país, provincia o lugar de que se trata. Etimología: latín indígena, nativo de un país hablándose de hombre y dioses; de hindú, antigua forma de in, en, dentro, y de genere, engendrar: engendrado dentro, en el país.
En México Indígena es “la persona que presenta rasgos físicos, culturales y lingüísticos asociables a los antiguos pobladores de estas regiones, es decir, a los identificables como indios” (Ídem, p. 37.)
Sin embargo “el indígena mexicano no es todo aquel que haya nacido y sea natural de México (…)” como lo indica la etimología. “Solo lo es aquel que tiene como antecesores (?) A los originarios habitantes prehispánicos de México” (Ídem, pp. 37, 38.)
Jesús de la Fuente señala que el indio en México no es definido racial, sino culturalmente. Hoy “llamar a una persona indio cuando no lo es, expresa el interés por señalarla con características culturales y condiciones sociales, precisamente las que corresponden a la condición del indígena”( Ídem, p. 70)
En una parte de su discurso Marcos recuerda “Ahora están haciendo la lucha y dirigiendo la resistencia quienes eran pequeños o no habían nacido al inicio del alzamiento”. Y es cierto, han pasado 20 años de la aparición pública de los encapuchados del EZLN; y se podrá estar de acuerdo o en desacuerdo con ellos, pero lo cierto es que cambiaron la forma de organización y movilización de la sociedad, y eso es un aporte que no hay que olvidar.
Finalmente quiero traer una última cita que el sub asesta “Si ser consecuente es un fracaso, entonces la incongruencia es el camino del éxito, la ruta del poder. Pero nosotros no queremos ir para allá, no nos interesa. En esos parámetros, preferimos fracasar que triunfar”.

¿Qué opinan? Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe Diem.


Leer más...

martes, 20 de mayo de 2014

MADERO AL SERVICIO DE SU MAJESTAD


Finalmente terminó la primera temporada de la telenovela llamada “#ElecciónPAN”. Esa en la cual, se disputan los restos de un partido que perdió la presidencia después de 12 años en Los Pinos.
Aunque fue una elección abierta a los militantes, la misma no estuvo exenta de prácticas muy atrasadas por más que los organizadores se empeñaron en desmentir la realidad, y es que parece que el Partido Acción Nacional aprendió muy bien las lecciones del PRI, compra de votos, boletas marcadas, robo de urnas y mensajes de texto el día de la elección avisando que ésta se había suspendido.
Parece que el PAN trae el mismo síndrome que el PRI tuvo en su momento, ante la falta de un “jefe máximo” “líder del partido”; empiezan las disputas por las migajas después de la vergonzante derrota de 2012.
Ahora que ya sabemos que Gustavo Madero ganó con más de 13% de diferencia, no pocos sostenemos que el más feliz es el habitante de Los Pinos. Madero se ha convertido en “el amo de llaves” de Peña Nieto, el que administra y defiende sus intereses desde la “oposición” panista.
Pero ¿Qué podemos esperar del oriundo de Chihuahua, si representa a la corriente más atrasada del panismo? ¿Qué se puede esperar de un hombre medio como Madero Muñoz si su historia es de oportunismo y reintegros? ¿Qué se puede decir de él, si ha sido un personaje que echo por delante el apellido en sus primeros intentos del quehacer político?
El pasado no engaña, la historia siempre es útil, y el dato para la desmemoria es que mientras que Francisco I. Madero fundaba y presidía la Sociedad de Estudios Psíquicos de San Pedro, Ricardo Flores Magón fundaba la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano (1905).
El ascenso de Gustavo Madero es precoz; en 2001, como candidato del PAN a la Presidencia Municipal de Chihuahua, perdió ante el PRI. En 2003, se le hizo acceder a una diputación Federal para la LIX Legislatura, y ahí presidió la Comisión de Hacienda y Crédito Público, espacio que no desaprovechó para manifestar sus simpatías neoliberales. Tres años después, llegó al Senado de la República, pero al igual que en la Cámara de Diputados, su desarrollo fue de intrigas, declaraciones atropelladas y lenguaje áspero.
En estos momentos de la telenovela panista, vale la pena recordar que una facción de senadores que apoyan a Cordero, acusaron que Madero “quiere un partido satélite del PRI, completamente plegado a la agenda del gobierno federal, a sus tiempos y a sus contenidos”. ¿Qué dirán ahora que los ha derrotado? ¿Cómo se llamará el partido que amenazó Calderón con fundar si Gustavo Madero ganaba? ¿Qué dirán ahora que Madero estará al servicio de su majestad? 


Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
Leer más...

martes, 13 de mayo de 2014

ALGO APESTA EN TAMAULIPAS



En Tamaulipas algo apesta, algo anda muy mal desde años atrás y las cosas no mejoran con el paso del tiempo, como los votantes del priista Egidio Torre Cantú, quien como en tronos de sangre, asumió la candidatura al gobierno, tras el asesinato de su hermano.
En Tamaulipas, la seguridad se pierde día a día, a pesar de los discursos fallidos y montados en el verdadero temor que Egidio repite como mantra “aquí no pasa nada”, “aquí no pasa nada”. Pero la realidad lo contradice, él lo sabe y los ciudadanos lo padecen, los levantones, emboscadas, retenes, los enfrentamientos por el control del territorio, son una realidad.
La marcha del pasado fin de semana que buscaba comunicar que en Tamaulipas si está pasando algo, tuvo como reacción el incendio de un tianguis de autos en la periferia de Tampico y ciudad Madero. Pero para el gobierno estatal no pasa nada, y en su empeño por ocultar los hechos la dirección de Comunicación Social y Prensa del gobierno de Tamaulipas contrató a medios digitales para inundar Twitter con noticias oficiales y opacar las alertas sobre situaciones de inseguridad, tal y como lo documentó la revista Proceso hace un par de meses.
A Torres Cantú se le han metido hasta al Palacio de gobierno, en las mismas filas de quien se supone lo protege. Y un caso que ilustra dicha afirmación, es que José Manuel López Guijón, jefe de escoltas de Egidio, está vinculado al asesinato del jefe de Inteligencia de Tamaulipas, el comandante Salvador Haro Muñoz quien fue emboscado por una veintena de Zetas, pero conducido, contradictoriamente, por policías. Ésta no es la primera vez que López Guijón es vinculado al crimen organizado, ya antes había sido señalado por ser un intermediario entre el gobierno de Tamaulipas y el cártel de “Los Zetas”.
Y mientras, Egidio se empeña en engañarse y mentirle a los Tamaulipecos. Un evento más exhibe la podredumbre, el jefe del departamento de la Secretaría de Finanzas del gobierno de Tamaulipas, Ramiro Higuera Martínez, intentó suicidarse la mañana de ayer en el Palacio de Gobierno y falleció en un hospital de Ciudad Victoria.
Y más y más preguntas surgen en los entornos de esa Entidad y las sospechas crecen sobre ese gobierno. ¿Por qué  se rehúsa a la presencia de las fuerzas federales? ¿Por qué no ha tomado medidas efectivas para regresar la seguridad en el Estado? ¿Sabía que López Guijón es vinculado al crimen organizado? ¿Y por qué Ramiro Higuera Martínez intenta suicidarse en el mismo recinto del Poder Ejecutivo? Muchas son las preguntas que Egidio debe de responder, no vaya a ser que en una de esas no termine el sexenio, ya ven lo que le ocurrió a Jesús Reyna.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


Leer más...

martes, 6 de mayo de 2014

EL PARTIDO QUE MÉXICO NO NECESITA





Fundado el 5 de mayo de 1989, el PRD lleva 25 años de existencia electoral; el Partido de la Revolución Democrática en este tiempo se ha constituido como el principal partido de la izquierda mexicana, si bien es cierto que estos 25 años ha tenido altas y bajas, cierto es también que desde su constitución ha generado expectativas y también decepciones.
El PRD es quizás la mezcla política más heterogénea que actualmente exista en la historia de partidos políticos en el mundo, pues es producto de una escisión de la corriente crítica del PRI encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, a la cual se sumaron integrantes del Partido Mexicano Socialista (PMS) el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), dirigido por Heberto Castillo y José Álvarez Icaza.
A este gran movimiento se integraron además el Partido Socialista Unificado de México (PSUM), de Arnoldo Martínez y Gilberto Rincón Gallardo; el Partido Patriótico Revolucionario (PPR), de Camilo Valenzuela y Jesús Zambrano; y el Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP). Al final llegó el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), encabezado por Jesús Ortega, Carlos Navarrete y Graco Ramírez.
Es precisamente esta última corriente la que actualmente controla a este partido. Y la misma que lo ha llevado a la peor crisis de identidad, retrocesos electorales, posturas contradictorias, y posicionamientos progobierno. “Los chuchos” están más cerca de la derecha –concertacedora- de finales de los ochenta, que de la izquierda progresista que presumen ser.
El PRD de hoy, ese que ayer cumplió 25 años está- como lo dijo Cárdenas- más lejos que cerca de los objetivos originalmente trazados con su nacimiento. Es la mejor postura que he escuchado de Cuauhtémoc a lo largo de éstas celebraciones, el mensaje que ayer mando estuvo dirigido a la corriente que en algún momento lo obligó a retirarse. Cárdenas sostuvo que “al país de nada le sirve una izquierda dócil y dizque a la moda, le sirve una izquierda firme en sus principios, respetuoso ante quienes piensan distinto, con ética y capaz de dar ejemplo en su vida interna de lo que quiere para el país”.
Y es que de cara a la elección interna, los grupos que actúan a su interior desplazarán todas sus estrategias; y “Los chuchos” no duraran en buscar apoyos, activar prácticas, y mantener el control, pues el PRD se ha vuelto la franquicia política más rentable para mantener la burocracia de esa corriente, la misma que presume sin empacho haber firmado el Pacto por México, por el bien del país.
No sabemos cuánto más durará esa corriente dirigiendo al PRD, pero lo cierto es que esa no es la izquierda que México necesita, ese no es el PRD que está del lado de los que buscan transformar al país en un México de oportunidades más igualitarias para los que menos tienen; no es el partido instrumento de la sociedad que vimos nacer hace 25 años.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


Leer más...

martes, 29 de abril de 2014

MONTAJES



Para iniciar con un clásico, podría decir que es el gobernante el que crea el estado de guerra cuando incurre en cierto tipo de arbitrariedades que incitan a los pueblos a la rebelión. Un ejemplo de ello es lo que acaba de ocurrir el fin de semana pasado, cuando miles de ciudadanos salieron a las calles del DF para avisarle al gobierno federal que lo están vigilando y que disienten de su visión sobre temas relevantes, como las libertades que se vulneran en la iniciativa que envió al senado el Sr. Peña.
Y es que si un gobierno vulnera la Constitución, hace uso de la fuerza sin tener derecho a ello, y simplemente actúa contra la ley, se coloca en un estado de guerra respecto de sus gobernados. Es de esta forma y atendiendo a la teoría contractualista -influenciada en la Constitución-  que es el pueblo quien decide cuándo se ha roto la confianza en su gobierno y tiene el poder para revertir los abusos.
Basta recordar que la soberanía no se agota de manera alguna en el terreno del poder, pero si concentra nuestra atención en la forma más significativa y peligrosa que el poder puede adquirir cuando se trata de controlar a los ciudadanos para evitar la crítica y cuestionamiento a sus acciones.
Y es que las iniciativas de leyes secundarias que se están discutiendo y que se van a discutir, están muy alejadas de las necesidades de los mexicanos y de la realidad que vivimos, y en consecuencia se perciben poco o nada legítimas.
La legitimidad parece pues, el elemento integrante de las relaciones de poder que se desarrollan en el ámbito estatal. Desde el punto de vista sociológico y no jurídico, se comprueba que el proceso de legitimación no tiene como punto de referencia al Estado en su conjunto, sino sus diversos aspectos, como la comunidad política, el régimen, el gobierno y, cuando el Estado no es independiente, el Estado hegemónico al que está subordinado.
Un caso que ilustra la referencia anterior, es lo que publica esta semana el semanario Proceso. En un texto de Lidia Cacho que alude a Las muertas del estado. Feminicidios durante la administración mexiquense de Enrique Peña Nieto, de los periodistas Humberto Padgett y Eduardo Loza. El texto que es el prólogo que Cacho elabora para el libro, describe lo que ocurrió y está ocurriendo en el Estado de origen, de quien ocupa actualmente Los Pinos, el asesinato de mujeres.
Cacho dice que Peña Nieto: “Eligió ignorar lo que las voces más conocedoras y prestigiadas en materia de violencia contra mujeres le dijeron en foros públicos, en redes sociales, en sesiones privadas, en artículos periodísticos, en informes de Derechos Humanos”. Y es cierto, Don Peña, prefirió el montaje de un estado feliz, que no ensuciara sus aspiraciones presidenciales.
Y hablando de montajes, lo mismo ocurre con el caso de Regina Martínez, mujer audaz y valiente que daba vida a la palabra periodista. Fue este 28 de abril que se cumplieron dos años de su asesinato y las conclusiones de su homicidio, son inverosímiles y el único detenido, ha sido absuelto.
Lo cierto es que en este caso y ante la incapacidad de la autoridad para dar plena cuenta a la investigación, aparecen argumentos descalificativos para hacer creer que se lo “merecía” y arguyen “el robo” o el “crimen pasional” para dar fin a la investigación, estas son conclusiones poco serias, irrespetuosas e inmorales propias de un gobierno incapaz.
El caso de Regina como el de muchos periodistas y reporteros de Veracruz deben esclarecerse y no permanecer en la impunidad, a pesar de los montajes.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


Leer más...

martes, 22 de abril de 2014

PODERES FÁCTICOS Y BATALLA VIRTUAL


Estas semanas hemos vivido distraídos por aniversarios y muertes de hombres de letras, la pasión desbordada por esos personajes ha distraído la atención sobre temas más relevantes, temas que están agendados en el Congreso de la Unión entre ellos la reforma en materia de telecomunicaciones.
Para aderezar el pendiente legislativo, me permito referir el texto “Constitución y derechos fundamentales de María del Pilar Hernández Martínez quien sostiene: (…) hoy día, la Constitución es cada vez más, la definición de las relaciones entre los ciudadanos y el Estado, la carta de derechos y libertades se refleja en la garantía que está asegurada por la operativización de un mecanismo de sanción de los órganos del Estado, y esto es así, dado que se ha comprendido, primero, que toda constitución contiene simultáneamente dos dimensiones, a saber: política y social (Hauriou), predominando actualmente la segunda sobre la primera; segundo, la pluridimensionalidad o multifuncionalidad de los derechos fundamentales.”
Si bien es cierta la afirmación de Hernández Martínez, cierto es también que es el poder político quien determina las dimensiones sociales que la Constitución ha de tener. Ahora bien, la doctrina del Estado de derecho exige que el principio que inspire toda acción estatal consista en la subordinación de todo poder al derecho. Pero eso no siempre es cierto.
No obstante, Michael Walzer (Las esferas de la justicia. Una defensa del pluralismo y la igualdad: 1993) tiene una opinión distinta, él afirma que: “El poder del Estado se ve colonizado por la riqueza material, el talento, la sangre o el sexo; y una vez colonizado, rara vez tiene límite. De modo alternativo el poder del Estado es en sí mismo imperialista, sus agentes son tiranos con plenos derechos: no velan por las esferas de la distribución sino que irrumpen en ellas; no defienden los significados sociales sino que los pisotean.” Esta descripción parece más cierta a la realidad que impera.
Y ahora que vivimos el debate sobre la Ley de telecomunicaciones, es claro que los poderes fácticos, harán en algunos casos usos de sus estrategias y en otros, el poder político simplemente se pondrá a su servicio. Por eso es oportuno lo que Cárdenas Gracia afirma sobre estos factores reales de poder al sostener: “Los factores reales de poder, tanto nacionales como internacionales, suelen colonizar y determinar el funcionamiento de las instituciones. Es bien sabido que en los Estados de derecho contemporáneos importa sobre todo saber o conocer el poder que se encuentra detrás de las estructuras formales del Estado, pues esos poderes son los que definen el alcance de los poderes formales.”

Es claro que los ciudadanos –en su mayoría- no están en el debate de lo que vendrá y de la administración y límites de acceso a internet que pretende imponerse desde el poder, quien ya se dio cuenta que el nuevo campo de batalla es virtual, y que no basta ya reprimir en la calle y penalizar las manifestaciones; ahora el debate y las manifestaciones también están en la web; recordemos la guerra 2.0 que Peña perdió en 2012 frente a estudiantes de la Ibero.


Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
Leer más...

martes, 15 de abril de 2014

MALAS CONCIENCIAS




El propósito principal de la sociedad política es proteger los derechos. De esta forma el gobierno está estrictamente limitado y cumple con una función: proteger a la sociedad sin interferir en la vida de los individuos. O al menos eso es lo que pensamos en un sentido estricto, acerca de las funciones que debería de jugar en una sociedad democrática.
El poder del gobierno está basado totalmente en los poderes que le transfirieron los individuos, es decir, su poder tiene origen y queda supeditado al contrato que hicieron estos para conformar la sociedad civil y política. No obstante, si el gobernante se vuelve un tirano, el pacto se rompe.
Un gobierno que no deja recursos abiertos a sus ciudadanos, para la acción, la organización, la crítica o el disenso, los obliga a considerarlo injusto y con derecho a recurrir ante instancias que hagan valer sus derechos fundamentales.
Mario Stoppino tiene una apreciación sobre lo que el poder representa, al ubicarlo: Como fenómeno social el p. es una relación entre hombres. Y se debe inmediatamente añadir que se trata de una relación triádica. Para definir un cierto p., no basta especificar la persona o el grupo que lo retiene y la persona o el grupo al que están sometidos: hay que determinar también la esfera de actividades a la cual el p. se refiere, es decir la esfera del p. (STOPPINO, “Poder”. En Diccionario de política, BOBBIO)
Empero, más allá de la comprensión aislada del concepto de poder, es necesario dar referencia práctica de lo que implica la expresión factores reales de poder, en el contexto de nuestro estado nacional, en el sentido que Lasalle lo expresaba.
Y esta idea va muy de la mano con lo ocurrido recientemente con el caso de Denise Dresser, quien fue intimidada por escribir una columna titulada “Cloaca abierta”, publicada el  31 de marzo en el periódico Reforma. En el que retoma una investigación publicada por The New York Times, cuyos autores, Craig Pyes y Sam Dillon, obtuvieron el premio Pulitzer por revelar información de inteligencia donde Manlio Fabio Beltrones (hoy diputado y coordinador de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados) habría brindado protección a narcotraficantes en Sonora cuando fue gobernador de ese Estado.
De acuerdo con la organización Artículo 19, el Coordinador de Comunicación Social del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, Jesús Anaya, emprendió una campaña de desinformación y de desprestigio contra Dresser. Para Anaya “el artículo está elaborado sobre mentiras o versiones falsas, interesadas y sin sustento.”
No es raro que el “nuevo PRI” –viejísimo en realidad- utilice las mismas estrategias para atacar, denostar, intimidar, descalificar a quienes rodean al disidente, e incluso involucrar asuntos personales para descalificar al no alineado en el momento en que sea necesario. Tampoco es raro que el “nuevo PRI” recurra a sus vasallos en diferentes medios, para salir en defensa del cuestionable personaje.
En fin, las malas conciencias vuelven al ataque,  los dinosaurios sacan sus garras para atacar a quien los cuestiona políticamente, exhibe su pobreza intelectual y expone sus antecedentes antisociales. Vale la pena no dejar del lado este caso, quienes conocemos la trayectoria de la Doctora Dresser, sabemos su valía académica y de su profesionalismo periodístico.
Es el momento de respaldar a quienes informan a la sociedad, de quienes comparten datos de interés para contribuir a una mejor participación cívica. A quienes en congruencia no callan lo evidente. Mi solidaridad con Denise.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
Leer más...

martes, 8 de abril de 2014

EJERCICIOS DE PODER




El término poder proviene del latín possum – potes – potuī - posse, que de manera general significa ser capaz, tener fuerza para algo, o lo que es lo mismo, ser potente para lograr el dominio o posesión de un objeto físico o concreto, o para el desarrollo de tipo moral, político o científico.
Usado de esta manera, el mencionado verbo se identifica con el vocablo potestas que se traduce en potestad, potencia, poderío, el cual se utiliza como homólogo de facultas que significa posibilidad, capacidad, virtud, talento. El término possum recoge la idea de ser potente o capaz pero también alude a tener influencia, imponerse, ser eficaz entre otras interpretaciones.
La doctrina del Estado de derecho exige que el principio que inspire toda acción estatal consista en la subordinación de todo poder al derecho. Se ha dicho ya que la soberanía no agota en manera alguna el terreno del poder, pero si concentra nuestra atención en la forma más significativa y peligrosa que el poder puede adquirir, pues no se trata de un accesorio más que mujeres y hombres busquen como cualquier producto. En este sentido le asiste la razón en parte a Walzer cuando afirma: “El poder del Estado se ve colonizado por la riqueza material, el talento, la sangre o el sexo; y una vez colonizado, rara vez tiene límite. De modo alternativo el poder del Estado es en sí mismo imperialista, sus agentes son tiranos con plenos derechos: no velan por las esferas de la distribución sino que irrumpen en ellas; no defienden los significados sociales sino que los pisotean.” (WALZER, Las esferas de la justicia.)
No se pretende aquí, centrarse en el análisis que sobre el poder realiza Michael Foucault, no obstante que su visión sea diferente a las concepciones que conocemos, les comparto lo que Ávila-Fuenmayor sostiene al respecto: “Para Foucault, el poder no es algo que posee la clase dominante; postula que no es una propiedad sino que es una estrategia. Es decir, el poder no se posee, se ejerce”. (ÁVILA Fuenmayor, Francisco, “El concepto de poder en Michel Foucault).
Tomar en sentido estricto la afirmación anterior puede parecer catastrófico, pero tal afirmación pervive a través de los siglos y parece no cambiar, los factores reales de poder o poderes facticos se hacen presentes en nuestra vida diaria.
Y un ejemplo claro de  ejercicios de poder, es lo que hemos atestiguado las semanas anteriores, con el tema de la reforma en telecomunicaciones al ver como las televisoras intentan repetir la hazaña de aquel golpe llamado Ley televisa. Hoy esos poderes facticos, quieren tener el control de poder legislativo a través de sus representantes en las cámaras e impulsar e imponer sus propias reformas.
También está el caso de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, dirigente en el DF del PRI quien con su brazo golpeador marco su territorio no solo con sus adversarios políticos locales, sino con la dirigencia nacional, “aquí mando yo” era el mensaje. Si bien es cierto ahora está en el banquillo de los acusados; es fácil identificar que con su escasa formación, ya fue Diputado Federal y candidato a Senador; por eso no será extraño que este grotesco personaje del burlesque político haga ejercicios de poder para chantajear a otros políticos de su partido para buscar librarse.
El reto aquí es como los ciudadanos buscan controlar el poder que les entregan a sus representantes; como supervisan de manera periódica el quehacer de sus políticos; que les permiten hacer y que limites les ponen. Esta no es una tarea en la que haya que cerrar los ojos. Pues limitar los ejercicios de poder de los políticos debe ser tarea de todos.

Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
Leer más...

martes, 1 de abril de 2014

PAZ Y EL DEBER INTELECTUAL



“Respecto del desarrollo del curso histórico,
los intelectuales a veces están adelantados,
a veces están atrasados, raramente están a tiempo”.
Bobbio

Conmemoramos ayer 31 de marzo el centenario del natalicio de Octavio Paz Lozano, quien murió el 19 de abril de 1998 en la Casa de Alvarado, Ciudad de México. Paz había sido trasladado ahí por la presidencia de la República en enero de 1997, ya en condiciones de enfermedad. Quizá como un obsequio por los servicios de apoyo moral que Paz había otorgado al sexenio Salinas y parte del Zedillista.
Sobre Octavio se puede decir mucho, destacar su poesía, sus momentos, su tragedia, sus obras sobre la realidad política mexicana en textos como El laberinto de la soledad (1950), Posdata (1970), El ogro filantrópico (1979) o Pequeña crónica de grandes días (1990).
No obstante,  si bien es cierto que a Paz Lozano se le recuerda y ensalza por su renuncia tras la masacre del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco y dejar clara su posición con el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. Pocos recuerdan la última parte de la vida de Paz. Al menos la última década.
Después de las históricas y polémicas elecciones de 1988, en agosto de ese mismo año Paz sostenía: “(…) los líderes de la oposición buscan la derrota total, la aniquilación política de sus antagonistas. No son partidarios de una transición –o sea: una evolución gradual y pacífica, como pedimos algunos desde 1969- sino de un cambio brusco, instantáneo. Lo más curioso es que ninguno de los dos puede afirmar seriamente que la mayoría de los mexicanos apoya su pretensión.” En una clara defensa al gobierno que iniciaba y al régimen al cual años antes le había renunciado como embajador.
Las respuestas no tardaron en aparecer, la más contundente fue la de Luz Javier Garrido: “El régimen mexicano es el único en el mundo en el que un partido presuntamente derrotado en las elecciones (el PRI) le exige al probable vencedor (el FDN) que negocie con él y se someta a su programa. Es también el de México el caso insólito en el que los intelectuales juegan un papel relevante en el proceso electoral  como correas de transmisión del poder, llamando a la transacción a los vencidos, argumentando la imposibilidad de la alternancia e incluso anunciando una posible represión de insistir éstos en la defensa de la legalidad” (“Neblumo”, La Jornada 19 de agosto de 1988)
En los siguientes dos párrafos sólo citaré a Paz para dar contexto sobre su posición sobre el régimen del momento, en su artículo para La Jornada, (Ante un presente incierto. Historias de ayer. Entre luz: ¿alba o crepúsculo?) Paz escribía en 1998 sobre el PRI: “para sobrevivir, el PRI debe cambiar radical y sustancialmente. Ante todo, tiene que independizarse del gobierno; sólo así podrá convertirse en lo que tendría que ser: un partido socialdemócrata  de centro-izquierda”.
Paz no se detuvo ahí, un sexenio después afirmaba: “El PRI no se ostenta como el dueño de una ideología global, un saber universal y enciclopédico que comprende todas las ciencias y las artes, como en los países comunistas. Tampoco ha intentado convertir a la sociedad en su imagen; al contrario, bajo su régimen la sociedad ha crecido, se ha diversificado y se muestra más y más independiente, mientras que en los países donde el Partido-Estado ha sido la realidad omnipresente se aniquilaron clases y pueblos enteros”, (Las elecciones de 1994: doble mandato, publicado en Vuelta en octubre de 1994.)

Así se consolidaba la critica que se le hacía al poeta, el de haberse convertido en la comparsa intelectual de un régimen, hegemónico, que fulminaba a quien disentía y que estaba dispuesto a dejar el poder como había llegado “por las armas” tal cual sostenía Fidel Velázquez; Paz no era el de 1968, había perdido su deber intelectual de crítica al poder.
Leer más...

martes, 25 de marzo de 2014

DERECHO Y REPRESIÓN: EL CASO DE QUINTANA ROO


El pasado 19 de marzo, el diputado príista del Estado de Quintana Roo Juan Luis Carrillo Soberanis entrego a la oficialía de partes de ese Poder Legislativo, iniciativa de decreto por la que se expide la Ley de Cultura Cívica del estado de Quintana Roo. La iniciativa que consta de 39 páginas, no tuvo la atención que debió de haber tenido -por el contenido mismo de la iniciativa- porque se presentó en la coyuntura de la elección del presidente de la Comisión de Derechos Humanos.
En las definiciones básicas que expone en la iniciativa, Carrillo Soberanis sostiene: “El civismo responde a una idea básica: es necesario que las personas se respeten unas a otras; y hay que respetar las cosas que son de todos, para que todos la puedan disfrutar cuando las necesitan (…)” para no detenernos en tan primaria reflexión, el legislador local continua: “(…) el civismo en sí, encierra la idea del ejercicio pleno de los derechos y sus garantías apegadas al respeto de los derechos de terceras personas, utilizando como un instrumento de cohesión y como motivador de las personas para adoptar comportamientos entendidos como correctos”.
De 36 artículos, la iniciativa refiere a Washington, España, Argentina y Chile como inspiradoras de la suya y enumera algunos ejemplos que “han perturbado gravemente la paz y la tranquilidad, los derechos de los quintanarroenses, así como el orden y nuestros espacios públicos”. Y menciona la magamarcha y bloqueo de la zona hotelera del 17 de septiembre de 2013; de hechos ocurridos ese mismo año pero el 11 de septiembre con la marcha de los normalistas; y la de los taxistas en febrero de 2014 que bloqueo la zona hotelera.
La perla, es su concepto de manifestación: “la reunión concertada y transitoria de las personas en espacios públicos con la finalidad de reclamar algo o expresar su protesta por algo y que pueda perturbar, la paz y tranquilidad, el normal desarrollo de las actividades de los pobladores o el tránsito en las vías públicas (…).”. Como se observa dicha definición incluye ya un escenario negativo: “perturbar la paz y la tranquilidad”. Con esta referencia condena de facto toda manifestación.
Y es que la iniciativa aprobada fast track este lunes 24, faculta a los ayuntamientos a través de sus “jueces calificadores” a imponer sanciones por infracciones a la ley (Artículo 6); obliga a la administración pública a: “disolver la manifestación y garantizar el libre acceso de los servidores a las instalaciones públicas así como garantizar la normalidad de las actividades y ejercicio de los derechos de los habitantes (…)”. Cuando se altere el funcionamiento de las instituciones que prestan servicio público. (Artículo 18).
En su artículo 22 prohíbe “llevar acabo bloqueos” y consecuentemente “podrán ser disueltos por la administración pública”. En el artículo 26 obliga a los manifestantes a “presentar un aviso por escrito a la secretaria de Gobierno del estado y/o a la secretaria General del Ayuntamiento, por lo menos con cuarenta y ocho horas de anticipación”.
El redactor de la ley es torpe al omitir el uso de la técnica legislativa; es confuso, pues partes de la ley asemejan un copy-paste de distintos ordenamientos; es ignorante al incluir una sanción de 4 a 500 veces el salario mínimo por: “ingresar a zonas señaladas como de acceso restringido” (Fracción XXII artículo 30).
Magro uso de conocimientos el que realiza Carrillo Soberanis, quien preside la Comisión de Puntos Legislativos y Técnica Parlamentaria; y magro favor el que Carrillo Soberanis, hace a la administración pública.
El diputado priista es líder estatal del Frente Juvenil Revolucionario (FJR), -expresión interna de ese partido, que más de una ocasión ha servido como brazo de choque contra manifestaciones contrarias al priismo regional-  hombre cercano al gobernador Roberto Borge, quien al parecer ha dado su primer paso para congraciarse con su jefe político.
Quienes simpaticen con dicha ley, deberán estar atentos y tener presente que preparan su propia mordaza. Dicha ley me recordó a Voltaire: “Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo”. Por lo pronto, los diputados locales del PRD, PAN y PT advirtieron que la discusión podría terminar en la Suprema Corte de Justicia por considerarse inconstitucional, veamos que ocurre.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


Leer más...

martes, 18 de marzo de 2014

REESTRUCTURACIÓN Y PODERES FÁCTICOS



Tras las reformas estructurales que los mexicanos (interesados en estos temas) enfrentamos más con pena que con gloria en año pasado. No han sido pocos los estudiosos que sostienen que esta pudiera ser una coyuntura necesaria u oportuna para replantear la necesidad de un constituyente que otorgue a nuestro país un nuevo ordenamiento legal.
En tal sentido se plantea que ahora que se discuten las reformas estructurales habría que pensar en la reestructuración del Estado Mexicano. Como se puede comprender el concepto de reestructuración es un concepto abstracto que hace referencia al reordenamiento o a la reorganización de estructuras en ámbitos y espacios específicos.
¿Pero significa la reestructuración? Considero necesario iniciar con una idea de lo que se entiende por estructura. Una estructura es un sistema organizado y jerarquizado de elementos, ideas, nociones, personas, entre otras. Allí encontramos diferentes niveles de jerarquía o relevancia y, lo más importante, conexiones e interconexiones. Así pues debe comprenderse que la reestructuración no es más que el reordenamiento o reorganización de un tipo de estructura ya existente que debía ser cambiado o alterado debido a diferentes circunstancias, condiciones o necesidades.
A diferencia de la revolución, la reestructuración es en la mayoría de los casos algo que se da de manera voluntaria y planeada en consecuencia a la observación de los resultados finales. Y es que a veces la reestructuración puede ser en el mejor de los casos, respuesta a realidades socio-políticas o en el peor la expresión de factores reales de poder que  influyen sobre el sistema.
De esta forma atendiendo a la teoría contractualista influenciada en la Constitución, es el pueblo quien decide cuándo se ha roto la confianza y tiene el poder para revertir los abusos, porque éste subsiste como comunidad pese a la disolución del gobierno.
La doctrina del Estado de derecho exige que el principio que inspire toda acción estatal consista en la subordinación de todo poder al derecho. Pero esta subordinación sólo es posible gracias al proceso histórico de constitucionalización de las normas limitantes del poder político. Por ello, el llamado constitucionalismo moderno, es inseparable de los fundamentos ético-políticos del Estado de derecho.
La soberanía no agota en manera alguna el terreno del poder, pero si concentra nuestra atención en la forma más significativa y peligrosa que el poder puede adquirir, pues no se trata de un accesorio más que mujeres y hombres busquen; por ello la razón le asiste en parte a Walzer cuando afirma: El poder del Estado se ve colonizado por la riqueza material, el talento, la sangre o el sexo; y una vez colonizado, rara vez tiene límite. De modo alternativo el poder del Estado es en sí mismo imperialista, sus agentes son tiranos con plenos derechos: no velan por las esferas de la distribución sino que irrumpen en ellas; no defienden los significados sociales sino que los pisotean. (WALZER, Michael, Las esferas de la justicia. Una defensa del pluralismo y la igualdad. 1993)

Tomar en sentido estricto la afirmación anterior puede parecer catastrófico, pero tal afirmación pervive a través de los siglos y parece no cambiar, los factores reales de poder o poderes facticos se hacen presentes en nuestra vida diaria. Y un ejemplo de ello es el tema de la reforma energética.
¿Cuántas veces hemos escuchado el discurso demagógico y desgastado de que con las reformas estructurales le ira mejor a los mexicanos? ¿Cuántas veces nos han dicho que está asegurado no sólo nuestro futuro, sino el de “los hijos de nuestros hijos? ¿Hasta cuándo los mexicanos seguiremos permitiendo que sean los poderes fácticos los únicos que impongan su voluntad al Poder Legislativo?
En ocasión de este 18 de marzo, los mexicanos debemos tener presente la importancia que los sectores estratégicos del país juegan en nuestra vida diaria; y el de la energía es uno de ellos.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


Leer más...

martes, 11 de marzo de 2014

MUJERES: CIFRA NEGRA



El fin de semana pasado se celebró el Día Internacional de la Mujer, y aunque hubo muchos eventos, desde los institucionales hasta los políticos, en los cuales se hizo gala de la retórica y demagogia para reconocer y ensalzar el papel de la mujer; y de cómo nuestras vidas y el destino del país están en manos de ellas, muchos de ellos, inclusive los que encabezaron las propias mujeres, omitieron decir que el origen en realidad de esta celebración era conmemorar a la mujer trabajadora.
De acuerdo con el Artículo 2, numeral 3 de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo: “El derecho al desarrollo según la ONU representa que “Los Estados tienen el derecho y el deber de formular políticas de desarrollo nacional adecuadas con el fin de mejorar constantemente el bienestar de la población entera y de todos los individuos […]”.
Como podemos constatar este derecho al desarrollo, en el caso de las mujeres mexicanas es una aspiración, pues de acuerdo con datos del INEGI, en 2013, 20.2 millones de mujeres integraron la población económicamente. El INEGI  también nos dice que  el ingreso promedio por hora trabajada de la población femenina fue de 30.8 pesos y el de los hombres 31.5 pesos (INEGI, 2013).
Pero la desigualdad no solo se da afuera, también está dentro del hogar mismo, pues del total de labores domésticas y de cuidados familiares las mujeres realizaron 78.8% de ellas y los hombres participaron con 21.2% (INEGI 2014). En este mismo sentido la numeralia nos dice que el monto económico que cada mujer contribuye a generar es similar a aportar 41 mil 100 pesos anuales para cubrir las necesidades del hogar (INEGI 2014). En tales términos el valor económico de las actividades domésticas, de cuidado y no remuneradas que ellas realizan, equivale a 15.6% del PIB (INEGI 2014).
Pero la historia no termina ahí,  de acuerdo con el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio para 2012 y 2013, en 30 entidades federativas indican que en el país cada día son asesinadas 6 mujeres y que de esos casos, al menos la mitad son feminicidios. Lo que quiere decir, que son asesinatos motivados por el sexismo o la misogina.
De acuerdo con la Ley General de Acceso a las Mujeres a una vida libre de violencia, la violencia contra las Mujeres es “Cualquier acción u omisión, basada en su género, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado como en el público” (artículo 5, fracción IV).
No es menor lo que se puede documentar a partir de lo que establece el artículo 18 de dicho ordenamiento: “Violencia Institucional: Son los actos u omisiones de las y los servidores públicos de cualquier orden de gobierno que discriminen o tengan como fin dilatar, obstaculizar o impedir el goce y ejercicio de los derechos humanos de las mujeres así como su acceso al disfrute de políticas públicas destinadas a prevenir, atender, investigar, sancionar y erradicar los diferentes tipos de violencia”.
Finalmente y para estimular nuestro pesimismo, esta ley -que fue publicada hace siete años en febrero de 2007- establece la creación de un Banco Nacional de Datos e Información sobre casos de violencia contra las Mujeres, (artículo 38, fracción X) banco que hasta la fecha no ha sido creado. A pesar de que el séptimo transitorio Dicha tarea de acuerdo con el artículo 44 fracción III “Corresponde a la Secretaría de Seguridad Pública”.
Así las cosas sobre lo que gravita en torno a las mujeres, motor de las naciones. Y parece que este sexenio parece que la situación no cambiará mucho. Y continuarán las cifras negras.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.


Leer más...